Con la mirada puesta en la escalabilidad, la fundación Kara Solar planea desplegar 100 "peque-peques eléctricos" y 25 estaciones de carga solar en la provincia de Pastaza durante los próximos tres años. Aunque la visión de largo plazo es aún más ambiciosa: alcanzar 10.000 embarcaciones eléctricas navegando en la Amazonía para 2030, en un modelo de movilidad sustentable pensado desde el territorio. Dichos barcos son ligeros, diseñados con un motor de 5 kW, equivalente a los clásicos a gasolina de 9 HP. "Ya fabricamos estos motores pensados para la Amazonía y pronto ingresarán 10 unidades al territorio, explicó Walter Washikiat, técnico solar de Motores Amazonas, empresa de sociedad anónima, que nace de Kara Solar para diseñar y producir los motores con tecnología avanzada propia adaptada a las condiciones del bosque tropical.
¿Corre riesgo la integración renovable andina? Colombia corta suministro eléctrico a Ecuador tras nuevo arancelEsta hoja de ruta no parte de cero.
Kara Solar ya desarrolló
12 embarcaciones comunitarias impulsadas por energía solar, actualmente en funcionamiento en Ecuador, Perú, Brasil, Surinam y las Islas Salomón. Los barcos, equipados con paneles solares en los techos o estaciones en tierra, transportan un promedio de 15 pasajeros y 1.200 kg de carga. "Más que una solución energética, es una forma de frenar el avance de las carreteras que destruyen la selva", manifestó Nantu Canelos, presidente de Kara Solar.El sistema evita el uso de gasolina, reduce el ruido y previene la contaminación de los ríos por lubricantes.
Solo en Ecuador, las embarcaciones recorren en promedio 423 km por mes.Este volumen de operación evita

Son ellos quienes mantienen en funcionamiento los sistemas solares, embarcaciones y estaciones de carga.
Junto con diseñar motores eléctricos hechos para la selva, Kara Solar también está desarrollando modelos financieros accesibles para la Amazonía.A través del programa
Ríos Solares, las comunidades acceden a los equipos mediante esquemas de pago a largo plazo, similares al leasing.Esto permite superar la barrera del capital inicial en territorios donde la liquidez es limitada.
Expansión regional y visión territorial Kara Solar no se propone replicar su modelo de forma rígida.Al contrario, su expansión se basa en
la adaptabilidad cultural y territorial, con participación directa de las comunidades. "No lo imponemos: cada comunidad decide si quiere implementarlo", afirmó Canelos. El prototipo ya ha despertado interés en otros territorios y pueblos indígenas.La experiencia de las comunidades achuar que participaron activamente en el diseño de los peque-peques eléctricos se proyecta como una guía para nuevos despliegues en la región.
Canelos remarcó que para que esta expansión sea viable, es necesaria una articulación con el Estado. "Así como se subsidia el transporte urbano, se deberían financiar sistemas fluviales sostenibles en territorios indígenas", subrayó. La movilidad fluvial solar no solo resuelve el transporte.También conecta servicios esenciales, facilita actividades productivas, fortalece la bioeconomía y evita la apertura de carreteras que llevan a la deforestación y ponen en riesgo los objetivos nacionales de biodiversidad y clima.
Más allá de lo técnico, la iniciativa tiene un trasfondo cultural profundo. SKara significa sueño en nuestro idioma.El nombre viene de una visión ancestral: un pez eléctrico que navegaba nuestros ríos
, recordó el presidente.Hoy, esa visión ancestral toma forma en embarcaciones eléctricas que impulsan una transición energética desde y para la Amazonía.

