El Poder Ejecutivo de Chile ingresó al Congreso un proyecto de ley que busca posicionar al hidrógeno verde como un eje estratégico para la descarbonización y el desarrollo industrial del país. La iniciativa contempla incentivos tributarios por un total de USD 2800 millones entre 2025 y 2030, destinados a impulsar la demanda local mediante créditos aplicables a la compra de H2 y sus derivados producidos en el país. Andrea Moraga, gerente de la Unidad de Hidrógeno del Instituto de Investigaciones Tecnológicas (IIT) de la Universidad de Concepción, conversó con Energía Estratégica y consideró que el PdL se trata de un paso clave para destrabar una de las principales barreras del sector: la falta de demanda local. "Es una señal concreta de cómo la política pública puede aportar para acelerar el desarrollo de la economía del hidrógeno a nivel nacional. Uno de los grandes cuellos de botella que tenemos para desarrollar estos proyectos es la demanda local, por lo que este tipo de incentivos busca alinear la oferta (producción) con la demanda, y por tanto puede otorgar certezas a los inversionistas, generar la industria y demanda al hacer competitivo el precio del hidrógeno, manifestó. Los créditos serán asignados a través de licitaciones anuales y podrán utilizarse por un periodo de hasta 10 años desde el inicio de la producción, con un tope de aplicación al 1 de enero de 2041. Para el año 2025, se espera un primer paquete de incentivos por USD 700 millones, con un techo de costo unitario de USD 5 x kg/H2V.
Mientras que el monto irá disminuyendo progresivamente hasta llegar a USD 300 millones en 2030, junto con un ajuste en el límite de costo del H2V. Además, se crea un régimen especial para los productores de las regiones de Magallanes y la Antártica Chilena, quienes estarán exentos del impuesto de primera categoría. Según Moraga, este tipo de medidas puede contribuir de manera decisiva a que los proyectos avancen hacia su materialización: "Este tipo de incentivos puede tener un impacto real dentro del desarrollo de proyectos de hidrógeno, especialmente en el cierre de la decisión final de inversión (FID), porque disminuye la brecha que hace que los off takers prefieran otras alternativas". "Al traspasar este beneficio al comprador se habilita la demanda local, lo que se necesita para partir con las oleadas que menciona la Estrategia Nacional de Hidrógeno.
Además, se busca tanto la complementariedad del hidrógeno como también generar empleo, más servicios de transporte, ingeniería y mantenimiento", agregó la ejecutiva Es decir que la activación de la demanda habilitaría, así, un nuevo tejido industrial en torno al vector energético y sus derivados, como por ejemplo amoníaco y metanol verde, además de posibles blends. Consenso político y urgencia sectorial El proyecto ya fue dado cuenta en la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados y ya comenzó su discusión en la Comisión de Hacienda, con la presentación del recién asumido Ministro de Hacienda, Nicolás Grau (reemplazó a Mario Marcel, quien presentó su renuncia). Y el sector energético observa con atención el avance legislativo, en un 2025 marcado por las elecciones presidenciales y parlamentarias, a realizarse en noviembre, que definirán las autoridades para el período 2026-2030. SEl proyecto de ley debería aprobarse este año.
Es factible que haya consenso y es lo que se espera desde el sector", planteó Moraga, quien destaca el trabajo sostenido desde 2020 para consolidar al hidrógeno como una línea estratégica nacional, pese a los cambios de autoridades en el Ministerio de Energía. "Mientras antes se apruebe mejor, así los proyectos comienzan a activarse para llegar preparados a las licitaciones.

Y en caso que realmente se apruebe, debería ser un aporte a la concreción y cierre de proyectos, que actualmente no ocurre porque los precios no dan y los off takers no se deciden a comprar.
Y al no tener off takers, los proyectos no son bancables", añadió. Más allá del impacto en inversiones, la especialista subrayó la dimensión ambiental de esta política.
Chile se ha comprometido a alcanzar una significativa reducción de emisiones para 2050, y el hidrógeno es parte fundamental de esa meta. "Se espera que el hidrógeno participe en 24% en la mitigación de gases de efecto invernadero al año 2050 a nivel nacional.
Pero mientras no se activen los proyectos, será difícil lograr ese porcentaje", precisó. Por eso, considera que el proyecto de ley no solo responde a una necesidad económica, sino también climática, y en consecuencia, resulta fundamental para la activación de una nueva industria como para la transición energética en general.

