La primera subasta de energía eólica costa afuera en Colombia, lanzada con la Resolución 40337 de 2025, promete contratos de 15 años bajo el esquema de Pagos por Diferencia (PpD) para dar estabilidad a inversionistas y diversificar la matriz energética.
Sin embargo, las expectativas del sector privado no coinciden con la hoja de ruta oficial. "El primer proyecto eólico offshore en Colombia tardará entre cinco y diez años en materializarse", manifestó Sergio Andrés Quintero, responsable de transporte de componentes para parques eólicos en Vestas Latam.
Según explica, los obstáculos actuales superan a los incentivos regulatorios. En diálogo con Energía Estratégica, Quintero señaló que, aunque el Gobierno abrió la subasta, el sector enfrenta problemas sociales y logísticos que dificultan el despegue. El inconveniente principal es la concertación con las comunidades, "sin lo cual ningún proyecto podrá avanzar, resaltó el ejecutivo, aunque aclaró que a esto se suma la falta de infraestructura adecuada, ya que el puerto de Puerto Brisa no está diseñado para recibir componentes de gran tamaño y las vías y puentes también requieren mejoras significativas. El resultado de este escenario es que tanto Vestas como Enel Colombia y EDPR hayan tomado la decisión de abandonar sus proyectos eólicos en el país. Actualmente, 90 aerogeneradores de los proyectos Alfa y Beta permanecen almacenados a la intemperie en Puerto Brisa desde hace año y medio, lo que refleja, en su opinión, la parálisis que atraviesa la industria. Por todo ello, considera que "la subasta offshore no tendrá impacto inmediato y sólo un cambio de gobierno que otorgue apoyo firme a las renovables frente a las negociaciones con las comunidades podría destrabar el mercado colombiano". Pese a que aún no se conoce el interés de esta convocatoria, su anuncio ha llamado la atención de empresas globales como BlueFloat Energy, Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), Deme Celsia Offshore Wind y Ecopetrol, que preparan proyectos que podrían sumar gigavatios de capacidad en el Caribe. "El país tiene grandes prospectos para el desarrollo eólico, pero sin resolver lo básico no vamos a ver resultados en el corto plazo", concluyó Quintero.


