Durante el segundo día del Future Energy Summit (FES) Colombia, Sandra Téllez, subdirectora de Energía y Minas del Departamento Nacional de Planeación (DNP), destacó el papel central que juega el financiamiento mixto en la estrategia de transición energética del país.
El objetivo es claro: escalar la inversión en energías limpias, mejorar la cobertura eléctrica y reducir la presión fiscal del sistema de subsidios.
"La transición energética no puede darse sin recursos y voluntad política.
Y para eso, necesitamos mecanismos innovadores, manifestó Téllez.

El COMPES 4137 actúa como hoja de ruta institucional para la coordinación interministerial y la atracción de inversión.
Se complementa con Colombia Solar, programa diseñado para aumentar la electrificación en hogares de estratos 1, 2 y 3, especialmente en zonas no interconectadas.
"Colombia Solar impulsa soluciones energéticas que no solo garantizan acceso, sino que también alivian el Fondo de Energía Social, explicó.
Estos esfuerzos apuntan a desplegar tecnologías limpias mediante esquemas de generación distribuida, con un potencial estimado en 1,3 GW en el corto y mediano plazo.
Para viabilizarlos, el Estado articula instrumentos de financiamiento adaptados a los contextos regionales.
"Avanzamos con esquemas que permiten estructurar instrumentos financieros ad hoc, según las condiciones del territorio y el tipo de tecnología, detalló Téllez.
En ese marco, Colombia trabaja con actores como la Corporación Financiera Internacional (IFC), el Banco Mundial, BBVA y Enel, entre otros.
Los mecanismos combinan garantías, incentivos regulatorios y financiamiento climático.
La meta es clara: reducir el riesgo percibido y acelerar el flujo de capital privado hacia regiones históricamente excluidas del sistema energético.
El despliegue de estos instrumentos financieros exige una gobernanza efectiva y una normativa ágil.
Por eso, el DNP lidera un proceso de simplificación regulatoria que incluye el destrabe de licencias ambientales y la armonización de criterios entre entidades públicas.
SNo podemos copiar y pegar modelos.
Cada región necesita soluciones ajustadas a su realidad.
Por eso, la participación territorial y la coordinación institucional son fundamentales", sostuvo Téllez.
El enfoque combina diversidad tecnológica con seguimiento técnico.
La implementación incluye hitos concretos, métricas de impacto y mecanismos de monitoreo, lo que brinda certeza tanto a los inversionistas como a las comunidades beneficiarias.
"La transición energética no es solo ambiental, es también social, económica y cultural.
Desde el DNP impulsamos un modelo que cierre brechas, no que las profundice", enfatizó.
Con esta visión, Colombia no solo avanza en descarbonización, sino que también construye un modelo replicable de transición energética sostenible, fiscalmente responsable y centrado en las realidades del territorio.
Reviva el segundo día de FES Colombia aquí: https://www.youtube.com/live/vGLh5lqyqRY?si=fa71r0v5_Om9Y2xv

