El Gobierno de Honduras anunció una inversión pública de más de Lps. 12578 millones (USD 510 millones) en el sector energético para el año 2026, con el objetivo de consolidar la transición hacia un modelo más limpio, eficiente y sostenible.
El plan contempla obras estratégicas como la modernización de centrales hidroeléctricas, líneas de transmisión de alta tensión y proyectos de almacenamiento de energía con fuentes renovables.
El presupuesto incluye importantes asignaciones para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), especialmente para renovar su infraestructura hidroeléctrica.
Se prevé la modernización de las centrales El Cajón, el complejo CañaveralRío Lindo y El Níspero, activos fundamentales para la matriz energética nacional.

"Hay proyectos de energía renovable importantes para el país que se consideran en los desembolsos del presupuesto general de la República 2026, manifestó el Secretario de Energía, Erick Tejada Carbajal.
El titular de la cartera energética subrayó que también se realizarán desembolsos finales para la instalación de una granja solar de 50 MW y de un sistema de almacenamiento de energía de 75 MW/300 MWh, proyectos clave para aumentar la resiliencia del sistema eléctrico nacional.
En paralelo, el presupuesto financiará un plan de descarbonización que involucra la incorporación de energía solar con almacenamiento en las centrales estatales.
Este enfoque busca reducir el uso de fuentes fósiles y avanzar en la electrificación con energías limpias.
"Se financia el proyecto de descarbonización que involucra la instalación de energía solar con almacenamiento en las centrales estatales", puntualizó Tejada Carbajal.
Además, uno de los componentes más relevantes del presupuesto es la inversión en expansión de la red de transmisión eléctrica, que figura dentro del Plan de Expansión de la Red de Transmisión 20222038.
El proyecto prevé un desembolso de más de USD 200 millones para infraestructura de líneas de 230 kV que cruzarán el territorio nacional.
"El presupuesto plantea un componente de poco más de 200 millones de dólares para desembolsos para líneas de transmisión", detalló el ministro.
Entre las obras emblemáticas se destacan las líneas La PazErandique, Juticalpa IIEl Carbón, El BijagualZamorano y MascaBermejo, consideradas cruciales para asegurar la confiabilidad del sistema eléctrico y habilitar la incorporación de nuevas plantas renovables.
SLíneas emblemáticas que cruzarán todo el país serán cruciales como componente de inversión pública en 2026 y para la integración de energía renovable de cara a los próximos 8 años", remarcó Tejada Carbajal.
El Plan de Expansión de la Red de Transmisión 20222038, desarrollado por la ENEE, plantea un ambicioso esquema de inversiones que permita conectar nuevas plantas de generación renovable con los principales centros de consumo del país.
Este documento técnico identifica cuellos de botella en la infraestructura actual y prioriza intervenciones en áreas estratégicas como el occidente y el sur del país, donde se espera un crecimiento acelerado de proyectos solares y eólicos en los próximos años.
La línea La PazErandique, por ejemplo, permitirá reforzar la transmisión en la zona occidental, facilitando el ingreso de proyectos solares en Lempira y Ocotepeque.
Por su parte, la línea MascaBermejo servirá como columna vertebral para evacuar energía renovable hacia la costa atlántica, conectando futuras plantas con los principales nodos de distribución.
Además del impacto técnico, estas inversiones traerán beneficios sociales significativos.
Se espera que la ejecución de estos proyectos genere miles de empleos directos e indirectos, especialmente en zonas rurales con altos índices de pobreza energética.
La electrificación de comunidades aisladas mediante sistemas híbridos con almacenamiento también forma parte del enfoque inclusivo del plan de descarbonización.
"Con esta inversión no solo mejoramos la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, sino que también garantizamos un acceso más justo y equitativo a la energía para toda la población", destacó Tejada Carbajal.
La apuesta por el almacenamiento responde a la necesidad de integrar fuentes intermitentes como la solar fotovoltaica sin comprometer la estabilidad de la red.
El sistema de baterías de 75 MW/300 MWh, previsto para entrar en operación en 2026, será uno de los más grandes de Centroamérica y funcionará como respaldo en momentos de baja generación renovable o picos de demanda.
Estas tecnologías permitirán maximizar el aprovechamiento de la energía limpia disponible, reducir costos operativos y disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados, lo que a su vez mejorará la balanza comercial del país y aportará a sus metas climáticas.
Finalmente, la estrategia de inversión pública en energía está alineada con los compromisos internacionales asumidos por Honduras en el marco del Acuerdo de París y de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC).
El Gobierno busca posicionarse como referente regional en transición energética justa, con un enfoque de sostenibilidad, inclusión y resiliencia frente al cambio climático.

