El desarrollo del almacenamiento energético en Perú se enfrenta a una barrera estructural: el costo.
A pesar de su rol estratégico en la transición energética, la ausencia de un marco de incentivos financieros y fiscales limita su adopción a gran escala.
SDada la etapa incipiente del desarrollo del almacenamiento energético en el Perú y considerando los costos aún relativamente elevados de estas tecnologías, resulta justificado establecer mecanismos de incentivo temporales y focalizados, planteó Alexandra Gonzales Sulca, en diálogo con Energía Estratégica. Mientras en los mercados globales el precio de los sistemas de baterías de ion-litio para aplicaciones a gran escala oscila entre 140 y 160 USD/kWh, según datos actualizados de BloombergNEF (2025), en Perú esos valores pueden superar los 200 USD/kWh.
S En contextos como el peruano, donde aún no se han alcanzado economías de escala ni existe una cadena de suministro consolidada, los costos pueden superar los 200 USD/kWh, lo que limita su competitividad frente a otras tecnologías de respaldo, advirtió la entrevistada. Para superar esta brecha y permitir que el almacenamiento cumpla su función de respaldo, gestión de la demanda y estabilización del sistema, la especialista propone un esquema de incentivos adaptado a la realidad local.

SPodrían implementarse instrumentos como créditos fiscales a la inversión, esquemas de subastas específicas o tecnológicamente neutras, mecanismos de pagos por capacidad y una adecuada participación en mercados de servicios complementarios, tales como regulación de frecuencia, respuesta rápida o reserva operativa, detalló. Pero aclara que estos estímulos no deben transformarse en subsidios permanentes: SEstos incentivos deben diseñarse con criterios de temporalidad, eficiencia y cumplimiento de métricas de desempeño, evitando dependencias estructurales.
Para la especialista, el objetivo debe ser claro: construir un mercado competitivo donde el almacenamiento pueda medirse por su mérito técnico y económico. En ese sentido, Gonzales Sulca propone un cambio de paradigma: dejar de tratar el almacenamiento como un apéndice del sistema, y asumirlo como un actor estructural en la modernización de la red eléctrica.
SDebe ser considerado un componente estructural no solo como respaldo para tecnologías intermitentes, sino como un actor activo en el despacho, la estabilidad y la gestión de la demanda, afirmó. Cabe recordar que el Comité de Operación Económica del Sistema (COES) advirtió que hacia 2033 se prevén congestiones en la red eléctrica, incluso bajo condiciones normales de operación, lo que generará vertimientos de energía.
Si bien el COES cuenta con una planificación para reforzar las redes eléctricas e incorporas nuevas líneas, especialistas aseguran que por los tiempos no será viable que estos proyectos lleguen a ejecutarse antes del inicio de operación comercial de nuevas plantas solares y eólicas, que ya cuentan con concesión otorgada. En ese sentido, la especialista señaló: "Es indispensable adoptar esquemas de planificación integral, con criterios de expansión anticipada y evaluación de capacidad nodal en tiempo real.
Se deben identificar las zonas con alto potencial renovable y priorizar proyectos de refuerzo o ampliación de red que permitan evacuar esa energía sin restricciones". Además, agregó: "Debe impulsarse la implementación de tecnologías de red inteligente (smart grids) y sistemas de control avanzado que optimicen la operación y minimicen congestiones". Si bien la Ley N.º 28832 brinda señales para el sector renovable peruano, Gonzales Sulca enfatiza en que es necesario que la reglamentación incorpore al almacenamiento como tecnología autónoma, con reglas claras de operación, conexión y remuneración.
SDebe poder participar en los mercados de energía, de servicios complementarios, y eventualmente en esquemas de capacidad, de manera competitiva y neutral frente a otras tecnologías, apuntó. Además, manifiesta que se debe reconocer el valor sistémico del almacenamiento, especialmente en lo que respecta a la reducción de congestiones y el aplazamiento de inversiones en red.
En su visión, su incorporación no debe estar sujeta únicamente a decisiones operativas del gestor del sistema, sino a una política estratégica de Estado. SUn entorno de políticas públicas integradas permitirá construir un ecosistema favorable para la innovación tecnológica, la diversificación de actores y la eficiencia del sistema, afirmó.
Esa mirada implica también repensar los modelos de subastas y esquemas de remuneración que hoy no contemplan adecuadamente el valor de la flexibilidad. La advertencia de Gonzales Sulca es clara: sin incentivos adaptados a la realidad peruana, el país corre el riesgo de quedar rezagado en una tecnología que ya es pilar en sistemas eléctricos más avanzados.
SEl objetivo debe ser construir condiciones de mercado que permitan que el almacenamiento compita por mérito técnico y económico, sin depender indefinidamente de subsidios, concluyó.

