La designación de Eduardo Oviedo como Ministro de Energía y Gerente Interino de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) generó un inmediato llamado de atención en el sector energético hondureño.
La decisión concentra, de manera temporal, funciones de formulación de política y ejecución operativa en una sola figura, lo que reaviva el debate sobre la necesidad de mantener separados los roles estratégicos e institucionales del sistema eléctrico.
Oviedo llega al Ministerio tras haber ejercido brevemente como gerente general de la ENEE, en reemplazo de Erick Tejada y su doble rol se produce en una coyuntura sensible, con la licitación de 1500 MW ya publicada, inversiones en curso y reformas institucionales que marcaron el período anterior.
Fuentes cercanas a Energía Estratégica advirtieron que el doble nombramiento de Oviedo ha causado expectativa en el sector energético.

"Se espera que ese interinato sea corto porque contradice el espíritu de la Ley General de Energía Eléctrica al concentrar funciones que, por diseño legal, deberían estar diferenciadas", remarcaron en conversación con este portal de noticias.
La llegada del ingeniero se tras más de dos años de gestión de Erick Tejada, donde el gobierno impulsó cambios, entre los que se destacan la reestructuración de la ENEE en tres empresas, la eliminación de gastos operativos superfluos por más de 150 millones de lempiras y la reducción de pérdidas técnicas del 38 % al 23 %, según datos oficiales.
También se avanzó en una inversión de 130 millones de dólares a través de la estatal Hondutel y en el financiamiento de proyectos por parte del BID, KfW y Banco Mundial, entre otros.
Además, la administración saliente publicó las bases de la licitación de 1500 MW de nueva capacidad, un proceso que contempla generación renovable solar, eólica, biomasa y soluciones de almacenamiento en diferentes zonas del país.
Las ofertas deben ajustarse a una segmentación por región y tecnología, con plazos escalonados para su ejecución.
Oviedo, al asumir el mando, expresó públicamente que dará continuidad a la hoja de ruta trazada por Tejada y su enfoque estaría puesto en garantizar el avance del proceso licitatorio y en fortalecer la sostenibilidad financiera de la ENEE.
También el nuevo mandatario prometió resolver los problemas de deuda con generadores, consolidar la independencia del ODS y la CREE, y mantener los principios de despolitización en la operación del sistema.
Sin embargo, la simultaneidad de sus funciones plantea un desafío institucional, por lo que el sector observa con atención cómo se ejecutará esta transición y cuánto tiempo se mantendrá el esquema de interinato, dado que la separación de roles fue uno de los pilares discursivos de la administración anterior, con el objetivo de profesionalizar las decisiones del sector, limitar la injerencia política en la operación técnica y brindar previsibilidad a los actores de mercado.
Por otra parte, el plan de inversiones del gobierno no se detiene tras estar en marcha un paquete de financiamiento por más de 700 millones de dólares, que involucra proyectos de transmisión, electrificación rural, movilidad eléctrica e infraestructura de generación.

