PCR consolida su posición como uno de los jugadores más activos en el desarrollo de energía renovable en Argentina con más de 540 MW de potencia instalada entre proyectos eólicos y solares. Uno de sus más recientes hitos es la aprobación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para su Parque Eólico Olavarría, una planta de 180 MW que construirá en alianza con ArcelorMittal. El proyecto contempla, además de la instalación del parque, una serie de obras de repotenciación en la infraestructura de transmisión eléctrica, con intervenciones sobre las estaciones transformadoras de Olavarría y Ezeiza, lo que permitirá aumentar la capacidad de evacuación en la línea de 500 kV que conecta Bahía Blanca con Abasto. "Para proyectos de generación, sobre todo aquellos que incluyen obras de ampliación, el RIGI es un mecanismo que va a impulsar la inversión que tanta falta le hace a Argentina", manifestó el CEO de PCR, Martín Brandi durante una entrevista destacada del ciclo Leaders de Energía Estratégica. "Estamos lanzados plenamente a la construcción y cerrar financiamiento de dicho proyecto, ya que una de las condiciones del RIGI es tener financiamiento internacional, de manera que neutralice el balance de divisas del proyecto", agregó. https://www.youtube.com/watch?v=qBc5iMzDmGo La entrada en operación de dicho parque está prevista para inicios o mediados del 2027 y desde PCR buscarán acelerar todo lo posible el cronograma, a la par que vislumbran la posibilidad de desarrollar un nuevo parque, aprovechando la prioridad de despacho que surja de la obra de transmisión a su cargo. Además de abastecer el sistema eléctrico nacional, la energía del Parque Olavarría, al igual que la que genera el Parque San Luis Norte, tendrá como destino abastecer las plantas industriales de ArcelorMittal Acindar en el país, como parte de la estrategia de descarbonización y cumplir con metas de sustentabilidad. PCR también fue adjudicataria de 210 MW de prioridad de despacho en la reciente licitación MATER Q1/Q2 2025, con el Parque Solar La Aconquija, de 230 MW, ubicado en Catamarca.
El desarrollo está vinculado a una obra de ampliación de capacitores serie en Monte Quemado, Santiago del Estero, lo que permitirá viabilizar el despacho de energía solar en esa región.
Con esta iniciativa, la empresa avanza en su estrategia de diversificación tecnológica. "De ese modo, la empresa avanza en generación renovable con ambas tecnologías (solar y eólica).
Ya hicimos nuestra primera experiencia solar en San Luis donde tenemos un parque híbrido que tiene potencia fotovoltaica y eólica, a fin de avanzar con lo que resulte más competitivo", indicó Brandi. En paralelo, PCR inició su expansión internacional con el desarrollo de un proyecto solar de 30 MW en Texas, en el que se destaca la facilidad regulatoria del estado norteamericano. Este primer paso les permitirá incorporar aprendizajes de un mercado más maduro y adaptar mejores prácticas constructivas. Mientras que a nivel local, Brandi valora positivamente las decisiones tomadas por la Secretaría de Energía en torno al mercado MATER, en especial por haber generado condiciones estables para que los generadores y grandes usuarios pacten contratos en un entorno previsible. "Una de las cosas que permitió que haya inversión en renovables es que había un mercado donde las partes pactaban precio y plazo, y eso hacía sentido invertir", afirmó.

Otro factor que destaca es la transición hacia un verdadero precio spot, dado que hasta ahora era un valor regulado artificialmente, lo que ayudará a mitigar el riesgo de los proyectos y mejorar condiciones de bancabilidad. ¿Qué precios esperar a futuro? Hoy en día, los valores se encuentran en un rango de USD 60-65 por MWh, dependiendo de las condiciones del contrato.
Y si bien a futuro podrían bajar, dependerá de diversos factores a mediano y largo plazo. "Se hizo más eficiente la generación de energía renovable en los últimos años, pero también hay que tener presente que el dólar tiene inflación.
No es lo mismo el dólar de hoy que el de hace diez años.
Momentáneamente veo muy difícil que el precio de la energía renovable baje por debajo de los USD 60 por MWh en el corto o mediano plazo, ya que es un número competitivo", apuntó. "En la medida que Argentina mejore las condiciones de acceso a financiamiento, podrá darse alguna mejora.
Pero eso, hablamos de tres, cuatro, cinco años cuando Argentina tenga una estabilidad ya de hace años y el riesgo país sea sustancialmente más bajo que el actual", subrayó. Reforma de la Ley 27.191 y horizonte para las renovables Brandi también se refirió al proyecto de ley para prorrogar la estabilidad fiscal de la Ley N° 27.191, que impulsó un volumen de inversiones por más de USD 7000 millones desde su promulgación en el año 2015. Consideró que la industria ya no requiere beneficios fiscales y lo único que reclama hoy es seguridad jurídica, a fin de brindar confianza al mercado para que continúe el proceso de inversión. Sobre el futuro del sector, el especialista reconoció que la demanda de los grandes usuarios hoy está bien abastecida, y eso limita en el corto plazo la incorporación de nuevos proyectos.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento de sectores como la minería o los data centers podría reactivar con fuerza la demanda eléctrica.
Y ante ese posible escenario, las renovables se perfilan como la opción más ágil y competitiva. "Nuestra vocación es seguir desarrollando e instalando proyectos renovables en la medida de las posibilidades y que el mercado lo admita.
Las renovables son una solución de muy rápida ejecución y vemos con buenas posibilidades que PCR siga incorporando proyectos al ritmo que lo ha hecho en los últimos años", concluyó.

