La instalación de supercargadores en estaciones de servicio de YPF fue el aspecto más visible del acuerdo firmado entre la petrolera argentina y Tesla. Sin embargo, detrás de esa iniciativa aparece un componente que podría tener un peso económico mucho mayor: el despliegue de bancos de baterías para aplicaciones de red y servicios energéticos.
La hipótesis surge tanto por la ingeniería detrás de los futuros corredores eléctricos como por el área de Tesla involucrada en las negociaciones. La carta de intención firmada por ambas compañías contempla oportunidades vinculadas a infraestructura de carga rápida, almacenamiento energético e incluso otros desarrollos eléctricos.
“Pareciera que es un negocio casi más de baterías que de cargadores”, afirmó Claudio Damiano, experto en energía, durante el streaming “Fuera de Registro” de Mobility Portal, medio que forma parte del mismo grupo editorial que Energía Estratégica.
“Es un esquema que explica por qué el acuerdo de YPF se firmó con Michael Snyder (referente del área de energía del grupo Tesla y con reporte directo a Elon Musk) y no con el sector vehicular de Tesla. También explica por qué el acuerdo tiene la oportunidad de instalar bancos de batería muy grandes para reforzar el servicio en las épocas de pico de las redes”, sostuvo Damiano.

La oportunidad adquiere una dimensión diferente al observar el contexto actual del mercado argentino de almacenamiento energético, ya que mientras Tesla y YPF exploran alternativas vinculadas a bancos de baterías, la Secretaría de Energía avanza con la licitación AlmaSADI, el programa destinado a incorporar 700 MW de almacenamiento para fortalecer el Sistema Argentino de Interconexión.
El interés del mercado superó ampliamente las expectativas oficiales. Tras la evaluación técnica, continúan en carrera 232 de las 235 ofertas presentadas originalmente, equivalentes a entre 7272 MW y 8230,5 MW de potencia proyectada. Es decir, más de diez veces la capacidad que busca adjudicar el Gobierno nacional.
Incluso, la propia YPF, mediante su división YPF Luz, participa de la convocatoria con ofertas propias y a través de Luz del Sol, alcanzando un total de seis proyectos por 600 MW, volumen que la ubica entre los mayores oferentes de AlmaSADI.
Para Damiano, el acuerdo firmado entre Tesla y YPF podría encontrar allí una oportunidad de negocios de escala considerable, aludiendo que esa presencia dentro del acuerdo dejaría de ser un dato secundario.
“El país está con licitaciones públicas para colocar bancos de batería y Tesla con YPF irían juntos a presentar la instalación de esos grandísimos bancos de batería para la red", planteó el experto en energía.
De los cargadores a la red
El almacenamiento también aparece como una respuesta a uno de los principales desafíos que enfrenta la electromovilidad en Argentina: la distribución eléctrica. Y según el especialista, respaldar cargadores de alta potencia con baterías permite reducir significativamente los requerimientos de infraestructura durante las primeras etapas de operación.
"Permite que el impacto sobre la red sea mucho más bajo, principalmente en los primeros tiempos, donde la utilización del cargador va a ser muy baja", sostuvo.
El modelo también evita inversiones iniciales elevadas en ampliaciones de red y permite trasladar posteriormente los sistemas de almacenamiento hacia nuevos puntos de carga conforme crece la demanda.
Por eso, detrás de la llegada de los supercargadores de Tesla a las estaciones de servicio de YPF podría estar desarrollándose una estrategia de mayor alcance. Una que no se limita a la electromovilidad y que encuentra en el almacenamiento energético un mercado emergente con miles de megavatios en evaluación y cientos de millones de dólares en juego.

