La licitación de baterías de Argentina confirmó un escenario que pocos anticipaban. Con más de 8000 MW ofertados para adjudicar apenas 700 MW, la convocatoria AlmaSADI llevó los precios a niveles inéditos para el mercado local de storage, con proyectos desde USD 7397 MWmes y otros que alcanzaron USD 12500 MWmes
"Estamos contentos con el nivel de competencia. Los precios que finalmente fueron ofertados fueron todos consistentes con ese nivel de competencia. El conjunto de ofertas sorprendió", afirmó Juan Luchilo, gerente general de CAMMESA, durante el streaming “Se tenía que decir y se dijo” de Energía Estratégica.
“Esperaba precios más competitivos en proyectos más grandes, que finalmente no se dieron. Aunque depende muchísimo de las condiciones de arranque de cada proyecto y qué ventaja competitiva lograba”, agregó.
Reviva el streaming completo de Se tenía que decir y se dijo: https://www.youtube.com/watch?v=yUUxj9IEGo8&t=5088s

La diferencia entre las propuestas más competitivas no puede explicarse solamente por la sobreoferta de potencia, sino que hay proyectos que partían con ventajas concretas, como disponer de estaciones transformadoras o infraestructura ya desarrollada, pero esa no es la explicación de fondo.
"Cuando uno observa el conjunto de los precios más bajos, creo que ahí aparece algo distinto". Ese "algo distinto", según el entrevistado, tiene nombre propio: madurez del mercado.
¿Por qué? Varias empresas llegaron a AlmaSADI después de varios años desarrollando parques renovables, consolidando equipos técnicos y visión estratégica de mediano - largo plazo.
"No son empresas recién llegadas al mercado. Han sido muy agresivas en renovables y ahora también en almacenamiento. Lo importante es que el conjunto de actores que ha participado en renovables y que hoy participa en almacenamiento ha concretado entre el 80% y el 90% de los proyectos que presentó", destacó Luchilo.
Otro elemento novedoso del proceso fue el incentivo previsto para quienes ofertaron por debajo del precio promedio adjudicado, dado que el mecanismo reconoce aproximadamente el 25% de la diferencia entre el precio ofertado y el promedio final, lo que equivale a unos USD 200 adicionales por MW en algunos casos.
"Es una forma de premiar a quienes realizaron un mayor esfuerzo competitivo", resume el gerente general de CAMMESA, aunque aclaró que "no modifica demasiado el resultado económico, pero introduce una señal interesante" para futuras licitaciones.
Más allá de AlmaSADI, el ejecutivo enmarca esta convocatoria dentro de una política de largo plazo. La incorporación de almacenamiento forma parte del esquema Servicio de Reserva de Confiabilidad Adicional (SerCa), diseñado para acelerar inversiones en potencia firme junto con generación térmica, proyectos híbridos e infraestructura hidroeléctrica, en un sistema donde la demanda continúa creciendo mientras parte del parque de generación envejece.
“No pensamos exclusivamente en baterías, sino en almacenamiento, generación térmica, proyectos híbridos, hidroeléctricos o cualquier tecnología capaz de brindar potencia firme al menor costo posible”, subrayó.
“El almacenamiento y proyectos híbridos tienen tiempos de construcción muy cortos, mientras que la generación térmica requiere plazos bastante más largos. Lo ideal sería avanzar hacia un esquema donde la competencia vaya determinando naturalmente los precios y las tecnologías más eficientes”, insistió.
Del análisis a la cancha: qué dicen quienes quedaron mejor posicionados en AlmaSADI
Las conclusiones de Luchilo encuentran eco entre varios de los players que llevarían adelante los proyectos adjudicados en la simulación elaborada con la herramienta de CAMMESA. Aunque cada empresa analiza el proceso desde una perspectiva distinta, todas coinciden en un punto: la competencia superó ampliamente las previsiones.
Sin embargo, durante el streaming Se tenía que decir y se dijo, también aportaron nuevos elementos para entender por qué la dispersión de precios fue tan amplia y cómo evolucionará el mercado BESS en Argentina.
En 360Energy, empresa que podría quedarse con 78 MW BESS repartidos en tres proyectos el escenario de alta competencia formó parte de los modelos financieros desde el inicio.
"Siempre pensamos que 700 MW se iban a adjudicar por debajo de los USD 9000 MWmes. Fuimos con valores que creíamos ganadores y tuvimos ofertas por alrededor de USD 8700 MWmes, salvo Nonogasta. Pero todavía esperamos la adjudicación formal", sostuvo Juan Pablo Alagia, gerente de Desarrollo y Tecnología de la compañía.
"Me sorprendieron tanto los precios más bajos como los más altos. Y también me sorprendió que algunos proyectos de más escala no presentaran ofertas más competitivas", aseguró, aludiendo en su análisis a que esperaba que la licitación terminara concentrándose en siete u ocho proyectos de aproximadamente 100 MW.
Reviva el streaming completo de Se tenía que decir y se dijo: https://www.youtube.com/watch?v=yUUxj9IEGo8&t=5088s
Por el lado de Aluar (la simulación les dio 50 MW en un proyecto), la lectura incorpora una variable técnica que complementa el análisis realizado por CAMMESA.
“La licitación fue un verdadero éxito. Nos hubiera gustado adjudicar más proyecto, nuestra idea era lograr una mayor participación y fuimos bastante competitivos. Teníamos dos proyectos que nos interesaban especialmente y uno de ellos, entendemos sería adjudicado (BESS Goya)”, manifestó Gabriel Vendrell, gerente de Recursos Energéticos.
Asimismo, reconoció que los valores más bajos también le asombraron, pero planteó que esos niveles de precios quedan por debajo de las tasas mínimas de retorno que podían admitir desde Aluar.
Y a partir del trabajo realizado durante la preparación de las ofertas, Aluar llegó a una conclusión que podría influir en futuras convocatorias: “Considerando valores actuales de baterías y costos asociados a la infraestructura eléctrica, concluimos que hoy un proyecto de 50 MW conectado en 33 kV puede resultar más competitivo que uno de 100 MW conectado en 132 kV".
Mientras que desde Intermepro, la principal sorpresa estuvo en la agresividad de algunas ofertas. "Con valores tan bajos como algunos que aparecieron en esta licitación, la verdad es que nunca los había visto", declaró su CEO, Gonzalo Luoni.
“Además, los plazos de construcción, hoy son perfectamente cumplibles. Las grandes fábricas ya consideran a Argentina como un mercado interesante”, continuó, anticipando que la compañía buscará replicar en el país el modelo de sistemas híbridos que ya desarrolla en México y Estados Unidos para abastecer a grandes consumidores industriales.
La visión desde la ejecución de obras acompaña ese diagnóstico. COARCO, que actualmente construye alrededor de 240 MW BESS de proyectos adjudicados a Central Puerto e YPF Luz en la anterior subasta AlmaSADI, también considera que los plazos previstos por la licitación son plenamente alcanzables.
"No vemos grandes complejidades desde el punto de vista de la ejecución. Lo importante es llegar preparados", afirmó Marcelo Palacio, gerente comercial de Nuevos Negocios.
El ejecutivo explicó que el desafío no pasa por la tecnología en sí, sino por la coordinación de disciplinas y la planificación previa: "Estamos desarrollando toda la ingeniería utilizando maquetas digitales y sistemas BIM porque prácticamente no existe margen para cometer errores".
Con la adjudicación oficial prevista para el 8 de julio, el mercado conocerá finalmente qué proyectos obtendrán los contratos. Más allá de ese resultado, AlmaSADI ya dejó una señal que trasciende esta convocatoria: la próxima competencia entre desarrolladores no se definirá únicamente por el costo de los equipos, sino por la capacidad de integrar financiamiento, ingeniería, infraestructura, ejecución y estrategia de largo plazo en una misma oferta.

