El gobierno argentino inició el proceso para elegir al nuevo presidente del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), el organismo unificado encargado de supervisar ambos mercados energéticos.
La convocatoria fue formalizada por la Secretaría de Energía, que abrió un Concurso Abierto de Antecedentes para cubrir la vacante dejada por Néstor Marcelo Lamboglia. Su renuncia fue aceptada mediante el Decreto 437/2026 y quedó vigente desde el 1° de junio.
El ENRGE fue creado por el artículo 161 de la Ley 27.742 y funciona como organismo descentralizado dentro de la órbita de la Secretaría de Energía. Su conducción tendrá un rol central en la regulación de las actividades gasíferas y eléctricas durante la etapa de reordenamiento del sector.
Los interesados dispondrán de diez días hábiles administrativos para presentar sus antecedentes. Una vez cerrado ese plazo, el Gobierno conformará un Comité de Selección cuyos miembros se desempeñarán ad honorem.

Ese comité contará con otros diez días hábiles para revisar las postulaciones y elaborar una lista de candidatos preseleccionados. Luego dispondrá de cinco días hábiles adicionales para realizar las entrevistas personales y elevar una propuesta de ternas fundamentada.
Los aspirantes deberán acreditar experiencia técnica y profesional en las industrias del gas y de la electricidad. El requisito busca asegurar que la conducción del ente quede en manos de perfiles con conocimiento específico de ambos mercados.
La Secretaría de Energía recibirá la propuesta del comité y elevará la terna al Ministerio de Economía junto con su recomendación. Posteriormente, el Poder Ejecutivo deberá seleccionar al candidato que considere más adecuado.
El procedimiento no termina con esa elección. Antes de formalizar la designación, el Gobierno tendrá que comunicar los fundamentos de su decisión a una comisión bicameral del Congreso integrada por autoridades de las comisiones de ambas cámaras con competencia en la materia.
La bicameral contará con 30 días corridos para emitir una opinión. Sin embargo, su pronunciamiento no será vinculante para el Ejecutivo.
Si la comisión no se conforma dentro de los diez días corridos posteriores a la recepción de las actuaciones, el Gobierno deberá remitir los fundamentos de la designación a los presidentes de ambas cámaras del Congreso.
En ese escenario, la comunicación se enviará al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel. Una vez transcurridos 30 días corridos desde ese envío, el Poder Ejecutivo quedará habilitado para avanzar con el nombramiento.
La nueva convocatoria se produce pocos meses después de la conformación del directorio anterior. Aquel procedimiento comenzó el 13 de octubre y concluyó con las designaciones firmadas el 4 de mayo, casi siete meses después.
Aunque el Gobierno buscaría acelerar los plazos en esta oportunidad, la sucesión podría volver a extenderse durante varios meses por la combinación de etapas administrativas, entrevistas y revisión parlamentaria.
Una conducción clave para el nuevo esquema regulatorio
La elección del presidente del ENRGE adquiere relevancia porque el organismo concentra funciones que anteriormente estaban separadas entre los reguladores del gas y de la electricidad.
Su directorio tendrá que intervenir en un contexto marcado por la revisión de tarifas, la recomposición de ingresos de las empresas, las inversiones en redes, la calidad del servicio y la aplicación de las nuevas reglas definidas por el Gobierno para ambos mercados.
El organismo también deberá articular su tarea con la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía, especialmente en los procesos regulatorios vinculados con transporte, distribución y prestación de los servicios públicos.
La convocatoria busca completar la conducción del ente con un perfil técnico y reducir la incertidumbre generada por la vacancia. Sin embargo, el calendario previsto indica que la designación definitiva difícilmente sea inmediata.
Si los plazos administrativos se cumplen sin demoras, el Ejecutivo podría contar con la terna durante los próximos meses. Aun así, la intervención del Congreso y los tiempos propios de la selección podrían llevar el nombramiento hacia el tramo final del año.
El Gobierno abre así una nueva instancia para definir quién conducirá el regulador unificado del gas y la electricidad, una posición que tendrá incidencia directa sobre las decisiones económicas y operativas de dos sectores centrales para el sistema energético argentino.

