El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil estima que podría disponer de hasta R$ 34000 millones en líneas de financiación incentivadas para respaldar proyectos de la primera subasta de baterías de Brasil, prevista para diciembre, aunque anticipa que el volumen no será suficiente para atender por sí solo las necesidades de capital del mercado.
La estimación preliminar contempla recursos del Fondo Climático y del programa BNDES Mais Inovação, según explicó Alexandre Siciliano Esposito, responsable del departamento de transición energética y clima del banco.
El monto definitivo todavía no está cerrado. El BNDES espera contar con una referencia más precisa hacia finales de este año, a medida que avancen las discusiones vinculadas al presupuesto de 2027.
Dentro de ese esquema, el Fondo Climático aparece como la principal herramienta para financiar sistemas BESS, debido a las condiciones que ofrece para proyectos vinculados con transición energética y descarbonización.

“El Fondo Climático tiene un potencial de uso mucho mayor. El sistema de almacenamiento de energía obtiene mejores resultados que otras tecnologías renovables. Por lo tanto, debería ser el principal instrumento”, sostuvo Esposito.
Sin embargo, el banco advierte que la escala de los proyectos que ya analiza el sector obligará a complementar esas líneas con otras fuentes.
Uno de los principales condicionantes es el límite del Fondo Climático de R$ 1000 millones de financiación por grupo económico cada 12 meses.
Según Esposito, existen clientes evaluando carteras por varios miles de millones de reales de cara a la licitación, por lo que ese techo obliga a estructurar esquemas combinados.
“Hay clientes que están estudiando carteras por valor de miles de millones de reales. Este límite de R$ 1000 millones orienta la estrategia de combinaciones; tienen que buscar más fuentes de financiación, el mercado, bonos, fondos multilaterales, entre otros”, señaló.
BNDES Mais Inovação podría funcionar como otra alternativa, aunque se trata de una línea más transversal que incluye distintos tipos de innovación y digitalización y dispone de un presupuesto menor.
La discusión financiera gana peso ante la dimensión que alcanzó el interés por la primera convocatoria BESS de Brasil.
En total se registraron 6091 proyectos por 296,8 GW, una cifra muy superior al volumen que finalmente podría contratarse y que deberá atravesar filtros técnicos, particularmente por la capacidad disponible en la red.
El mercado trabaja actualmente con una referencia potencial de adjudicación de entre 2 y 5 GW, equivalentes a unos 8 a 20 GWh, considerando que los proyectos deberán contar con cuatro horas de almacenamiento.
Financiación y fabricación local entran en la misma ecuación
El BNDES también está trabajando con proveedores de baterías para aumentar el contenido nacional de los proyectos que participen en las subastas.
La convocatoria contempla un proceso específico para sistemas con fabricación local, lo que agrega otra variable a la estrategia financiera e industrial del mercado.
Según información del propio banco, WEG, Moura, You.On, TBEA, Gotion, Trina y BYD ya manifestaron compromisos vinculados con la fabricación local de sistemas de almacenamiento.
Esas compañías todavía deberán completar procedimientos técnicos para acreditar que sus productos cumplen con los requisitos de contenido nacional exigidos.
El movimiento llega mientras decenas de fabricantes analizan distintas alternativas de instalación productiva en Brasil ante la expectativa de que la primera licitación BESS abra la puerta a futuras rondas.
Los proyectos que participen deberán superar los 30 MW y disponer de cuatro horas de almacenamiento.
El suministro de capacidad comenzará el 1 de agosto de 2028, con contratos de 15 años para los adjudicatarios.
El esquema de remuneración estará basado en una Receta Fija Anual, abonada en 12 cuotas mensuales y actualizada por IPCA, lo que dará a los ganadores una referencia de ingresos de largo plazo.
Con casi 297 GW registrados frente a una contratación potencial muy inferior, la competencia será elevada. Pero el reto no terminará con la adjudicación.
La siguiente etapa será financiar la construcción de los proyectos seleccionados y, en ese punto, el propio BNDES reconoce que los hasta R$ 34000 millones de líneas incentivadas deberán complementarse con capital privado, mercado de deuda y organismos multilaterales para atender la escala que podría alcanzar la primera ola de baterías de Brasil.

