Para Ricardo Garro, Director Comercial Latinoamérica de CATL, la PEG-5 "va a marcar un antes y un después, no solo para Guatemala, sino para toda la región”. Durante el panel “Energía Solar y Almacenamiento: PEG-5 Vector de Transformación del sector energético de Centroamérica”, realizado en el marco de FES Guatemala, el ejecutivo valoró positivamente el resultado de la licitación.
“La puntuaría entre un 8 y un 9 en general. Me parece una licitación muy exitosa en la forma de implementarse y en el resultado de la solar con baterías, siendo el gran ganador con cerca de 26 proyectos”, indicó.
La convocatoria cerró con 73 rondas de negociación y 93 ofertas, alcanzando una adjudicación estimada de 1258 MW, con una participación renovable cercana al 73% y precios monómicos en torno a los 101 USD/MWh. Dentro de ese volumen, los proyectos de solar más almacenamiento concentran aproximadamente 671 MW, equivalentes a cerca del 53% del total adjudicable.
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Según Garro, uno de los principales mensajes que deja el proceso es la consolidación de los sistemas híbridos como una alternativa capaz de aportar energía firme a los sistemas eléctricos.
“Solar más batería fue el gran ganador. Es el mensaje que manda a toda la región de que la tecnología de almacenamiento ya es una realidad para hacer proyectos renovables firmes, para suplir las necesidades energéticas de un país”, sostuvo.
El directivo consideró que uno de los principales logros de la licitación fue demostrar que una misma tecnología puede aportar simultáneamente energía y potencia al sistema. A su juicio, Guatemala deja atrás un esquema donde ambos requerimientos debían resolverse mediante procesos diferenciados.
La lectura coincide con la de distintos actores del mercado, que ven en la PEG-5 una referencia para futuros procesos de contratación en la región. De hecho, la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) anunció durante el encuentro que habría comenzado a analizar nuevas convocatorias, entre ellas la PEG-6 y la PET-4.
Sin embargo, Garro advirtió que la planificación no refleja la velocidad con la que hoy pueden desarrollarse este tipo de iniciativas.
“La crítica de nuestro lado es que el tema de los plazos fue muy lejano. Creo que no toma en cuenta que ahora estos proyectos se pueden hacer muy rápido y podría dar pie a hacer otro proceso en el corto plazo para esos años más lejanos”, sostuvo.
Según explicó, la madurez alcanzada por las soluciones de almacenamiento permite acelerar significativamente los cronogramas de construcción y puesta en marcha. En consecuencia, consideró que el mercado podría absorber nuevas convocatorias antes de las fechas previstas para cubrir la demanda futura.
Aun con esa observación, destacó el mensaje que deja la licitación para desarrolladores e inversionistas.
“Manda una señal clara de que hay apetito de inversión, hay proyectos que están listos y la tecnología puede implementarse muy rápido”, remarcó.
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La CNEE atribuyó el resultado a una correcta definición de las necesidades de contratación de las distribuidoras y al elevado nivel de competencia alcanzado durante el proceso. Según el regulador, el objetivo de la PEG-5 fue reemplazar contratos que vencerán entre 2030 y 2033, garantizando el suministro bajo criterios de eficiencia y menor costo para los usuarios.
De Emiratos Árabes a Centroamérica
La evolución tecnológica también queda reflejada en proyectos de escala mundial. Como ejemplo, Garro mencionó una de las iniciativas más grandes actualmente en operación.
“Nosotros tenemos uno de los proyectos más grandes del mundo de ese estilo, que es un giga firme de 24 horas en Abu Dhabi, son 19 GWh”, señaló.
El directivo sostuvo que hace pocos años este tipo de desarrollos parecía reservado para mercados altamente avanzados. Hoy, en cambio, comienza a replicarse en América Latina.
“Ver que ahora en nuestros países ya se están empezando a hacer proyectos de este estilo realmente es asombroso”, concluyó.
Para Garro, esta evolución responde a una maduración acelerada de las tecnologías de almacenamiento, que ya permiten desarrollar proyectos renovables capaces de suministrar energía de manera continua.
En ese contexto, destacó la experiencia acumulada por CATL en el segmento.
“Nosotros tenemos más de 2300 proyectos de almacenamiento y, afortunadamente, sin incidentes”, remarcó.
A ello sumó la fortaleza financiera de la compañía.
“Tenemos una valorización en bolsa de casi 300 billones de dólares, tuvimos el mayor lanzamiento a bolsa del año 2025 y contamos con estados financieros muy sólidos”, afirmó.
Según explicó, estos factores resultan claves para garantizar contratos de servicios de largo plazo y respaldar el desempeño de los sistemas durante toda su vida útil.
El ejecutivo también se refirió a algunos conceptos que todavía generan dudas entre desarrolladores e inversionistas. Uno de ellos es la degradación de los sistemas, que depende de variables como la cantidad de ciclos diarios, la temperatura ambiente, la profundidad de descarga y el tipo de celda utilizada.
Asimismo, advirtió que el mercado aún tiende a analizar estas soluciones como si fueran un commodity similar al panel fotovoltaico, cuando las diferencias tecnológicas entre fabricantes siguen siendo determinantes para el rendimiento, las garantías y la operación de largo plazo.
La combinación de una alta participación renovable, el protagonismo de los sistemas híbridos y el interés mostrado por los desarrolladores refuerza la lectura que hace Garro sobre la PEG-5. Si bien considera que los cronogramas podrían haberse ajustado a la velocidad que hoy ofrece la tecnología, entiende que la licitación dejó una señal clara para el mercado: los proyectos con almacenamiento ya están preparados para asumir un rol central en la expansión eléctrica de Guatemala y del resto de Centroamérica.

