La Comisión Nacional de Energía (CNE) de Chile reveló que desarrollar un sistema de almacenamiento BESS de cuatro horas requiere una inversión promedio de 722 US$/kW, cifra que aumenta a 805 US$/kW para proyectos de cinco horas y a 935 US$/kW para configuraciones de seis horas.
La actualización llega en un momento en que Chile ya suma 2063 MW operativos en sistemas de almacenamiento con baterías, consolidándose como el mercado más avanzado de América Latina.
Además, existen 2124 MW en pruebas y otros 5977 MW en construcción, mientras que la cartera de iniciativas aprobadas ambientalmente supera los 16 GW y otros 12,6 GW avanzan en distintas etapas de evaluación.
Los antecedentes recopilados por la CNE muestran además una dispersión relevante en los costos de inversión. Para los proyectos de cuatro horas se reportan valores entre 616 y 879 US$/kW, mientras que las configuraciones de cinco horas registran rangos entre 723 y 987 US$/kW, dependiendo de las características técnicas y condiciones particulares de cada desarrollo.

El informe identifica a los sistemas de cuatro y cinco horas como las configuraciones predominantes en el mercado, principalmente por las oportunidades de arbitraje energético que ofrecen y por los ingresos esperados asociados a este tipo de activos.
Cabe recordar que, según datos de ACERA, hacia finales de 2025 los sistemas de almacenamiento permitieron reducir cerca de 10% de los vertimientos renovables proyectados.
Sistemas híbridos superan los 1400 US$/kW
La actualización de la CNE también entrega nuevas referencias para proyectos que combinan generación renovable y almacenamiento. En el caso de las centrales solares con baterías de cuatro a cinco horas, el costo promedio alcanza los 1404 US$/kW, mientras que para instalaciones eólicas con almacenamiento la referencia asciende a 1610 US$/kW.
La diferencia respecto de los sistemas stand-alone radica en que estas configuraciones incorporan simultáneamente la inversión de la planta generadora y del equipamiento de almacenamiento. En proyectos fotovoltaicos se consideran módulos solares, inversores, seguidores y obras civiles, mientras que en los desarrollos eólicos se agregan aerogeneradores, torres, fundaciones e infraestructura asociada.
Pese a la diferencia en los montos de inversión, los costos fijos de operación y mantenimiento permanecen relativamente acotados. La CNE estima gastos equivalentes a entre 1% y 2% del valor total de la inversión tanto para sistemas independientes como para configuraciones híbridas.
Los plazos de desarrollo también presentan diferencias, ya que los proyectos stand-alone registran períodos referenciales de dos años entre construcción, montaje y puesta en servicio. En tanto, las centrales híbridas solares o eólicas con almacenamiento requieren aproximadamente tres años para completar su desarrollo.

