El mercado argentino de almacenamiento crece más rápido que su marco aduanero. Los sistemas BESS ingresan hoy bajo una posición considerada bien de consumo, una condición que impide anticipos a proveedores externos y agrega una tasa estadística del 3%.
Pero según pudo saber Energía Estratégica, la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) ya trabaja para modificar ese encuadre y existiría buena predisposición del Poder Ejecutivo para escuchar el planteo y resolverlo.
La propuesta apunta a que baterías y electrónica de control y potencia sean tratadas en conjunto y reconocidas como bien de capital.
“Estamos tratando de ver es de encontrar una posición de la batería que refleje todo lo vinculado a sistemas BESS”, reconoció Marcelo Álvarez, presidente de CADER y miembro de la Junta Directiva y coordinador del Task-Force LATAM del Global Solar Council.

El impacto para la tecnología que se traiga desde el extranjero no está en el derecho de importación, que quedó en cero, sino en las condiciones financieras asociadas a esa clasificación.
“Cuando algo es bien de consumo y no es bien de capital tiene dos problemas. Uno, no podés pagar anticipo al exterior, a tu proveedor. Y sin abonar anticipo, generalmente resulta complicado y conlleva un costo de carta de crédito para que esa empresa acceda a mandar los equipos. Pero esa carta de crédito tiene un costo alto para una PyME nacional”, explicó Álvarez..
A ello se suma otro cargo. La posición vigente mantiene una tasa estadística del 3% sobre el total, aun con arancel cero; por lo que la salida que busca CADER es concreta: migrar hacia una posición de bien de capital para el sistema completo.
“Lo ideal es una posición arancelaria que sea bien de capital, que permita pagar anticipo y que no tenga el 3% adicional que tiene hoy”, planteó el entrevistado Álvarez.
La propuesta llega después de una señal contundente de mercado, considerando que los resultados de las licitaciones AlmaGBA (713 MW adjudicados) y AlmaSADI (705 MW ganadores) para proyectos BESS stand-alone, siendo que esta última recibió 235 ofertas por +8300 MW.
El salto de cero a casi 2 GW en alrededor de dos años, sumado a la sobreoferta registrada en AlmaSADI, muestra que la limitante ya no está en el interés de los desarrolladores, a la par que cambia la composición del negocio regional.
Incluso, en The smarter E South America que se llevó a cabo en Brasil, el almacenamiento desplazó en protagonismo a módulos e inversores, históricamente dominantes en la exposición. Y para Álvarez, la señal es inequívoca: “Los BESS vienen para quedarse en la región por varias razones”.
La primera es precio, ya que la caída del costo de las baterías abre nichos que “hasta hace dos o tres años no cerraban”, como arbitraje hasta servicios de red e hibridación. Esa dinámica también acelera la competencia entre proveedores chinos.
Brasil y Chile concentran hoy buena parte de la disputa regional, mientras Argentina emerge como nuevo destino. Pero los drivers son distintos.
En Brasil, el problema nace del propio éxito renovable. El país cuenta con 74,3 GW solares en operación, de los cuales 51,69 GW corresponden a micro y minigeneración distribuida y 22,62 GW a generación centralizada.
Durante los primeros tres meses de 2026, los vertimientos alcanzaron 17,2% de toda la producción solar y eólica, por encima del 15,3% del mismo período anterior.
Bajo ese panorama, la primera subasta BESS stand-alone del país registró 296 GW de proyectos, aunque las referencias de contratación se ubican entre 2 y 5 GW, equivalentes a 8 y 20 GWh en sistemas de cuatro horas.
En tanto que Chile ya está más avanzado, con 3116 MW de almacenamiento en operación, 2686 MW en pruebas y 5217 MW en construcción. Aunque la cartera total relevada por ACERA asciende a 39.739 MW si también se cuentan proyectos en distintas etapas de tramitación ambiental.
Allí el modelo responde directamente al curtailment y a las restricciones de transporte.
“Es más barato para los dueños de esos proyectos poner almacenamiento, inyectar fuera del pico de generación en los horarios que tienen mejor remuneración y capacidad de transporte que en el mediodía solar”, explica el presidente de CADER.
Argentina juega otro partido. El principal driver no es todavía el exceso estructural de renovables, sino la falta de capacidad en transmisión y distribución y la necesidad de reforzar confiabilidad. Las baterías no reemplazan nuevas redes, pero sí pueden amortiguar situaciones críticas.
Por eso, AlmaGBA y AlmaSADI no cierran la discusión. El mercado todavía necesitaría una señal a fin de aumentar la confiabilidad del sistema y permitir la participación de esos proyectos que quedaron fuera de la convocatoria AlmaSADI, por ejemplo.
Entre ellos aparece el Servicio de Reserva de Confiabilidad Adicional (SerCA). El esquema continúa bajo definición y podría combinar licitaciones públicas con una lógica similar a la del Mercado a Término de Energías Renovables.
La intención oficial es incorporar capacidad firme con neutralidad tecnológica, por lo que podría admitir centrales térmicas, almacenamiento, proyectos híbridos, renovables con baterías, infraestructura hidroeléctrica y otras soluciones.
Sin embargo, Álvarez, el punto crítico no es qué tecnología entra sino contra qué activo compite: “No se puede hacer SerCA y dejar entrar una máquina vieja amortizada a competir con una inversión nueva. Se debe hacer algo que permita competir entre pares”
“Se debe marcar la cancha de nuevas centrales compitiendo con otras nuevas y viejos proyectos con otros viejos. Va a crecer la demanda, sea en bienes, servicios, industrial o minería (...) y si simplemente se hace un mecanismo que es negocio, para que las máquinas amortizadas sigan vendiendo, estás bloqueando el ingreso de nuevas inversiones, de nuevas ofertas renovables, competitivas”, subrayó el presidente de CADER.
GSC lleva la discusión regional a República Dominicana
En paralelo, el Global Solar Council busca acelerar la adopción solar en mercados latinoamericanos y caribeños con menor desarrollo regulatorio. La primera reunión de asociaciones regionales se realizó en Intersolar Brasil y el segundo encuentro será durante la Semana de Energía de OLACDE en República Dominicana.
“Creo que en República Dominicana habrá más presencia de Caribe, que son, además, las instituciones que más falta les hace el Global Solar Council”, señaló Álvarez, aclrando que el objetivo no es copiar modelos de Brasil, Chile o México, sino acortar tiempos y tomar aprendizajes.
“Los temas que se abordarán están vinculados a remover barreras, catalizar el proceso de adopción, y para hacer eso, el instrumento principal es el estudio comparado de marcos regulatorios”, añadió.
Para el coordinador del Task-Force LATAM, esa transferencia puede evitar errores ya atravesados por mercados más maduros: “Es lo que creo le ahorra tiempo y dinero a los mercados más chiquitos”.

