Brasil se prepara para realizar en diciembre sus primeras subastas específicas de almacenamiento, pero el sector privado ya pone el foco en la continuidad del esquema.
Durante la apertura de The smarter E South America, desde la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (ABSOLAR) plantearon la importancia de contar con procesos anuales de capacidad, con metas cuantitativas y continuidad de una política centrada en storage.
“La convocatoria (LRCAP Almacenamiento), es una decisión sumamente importante. El problema es que una subasta no es una política pública; una subasta es un evento. El sistema eléctrico precisa una política pública de baterías, con subastas anuales, neutralidad tecnológica a una escala compatible con problema de vertimientos energéticos que enfrenta Brasil actualmente”, manifestó Bárbara Rubim, presidenta de ABSOLAR.
“Por ello presentamos compromisos a todos los candidatos presidenciales. El primero es conservar energía en lugar de desechar. Realizar subastas anuales de capacidad con neutralidad tecnológica de 8 GW de capacidad de almacenamiento a gran escala hasta 2030”, agregó.

El pedido se da en un momento en el que el país cuenta con 74,3 GW de capacidad fotovoltaica en operación, equivalentes al 27,4% de una matriz eléctrica (270,81 GW), según la última radiografía de ABSOLAR actualizada al 20 de julio de 2026.
Del total fotovoltaico, 51,69 GW corresponden a micro y mini generación distribuida y 22,62 GW a generación centralizada, ubicándose como la segunda fuente con mayor capacidad instalada del país, por detrás de la hidroeléctrica.
A esa escala de penetración se suma un problema operativo creciente: los vertimientos de generación renovable ya alcanzaron el 17,2% de toda la energía solar y eólica producida durante los primeros tres meses del año, frente al 15,3% del mismo período del año anterior.
“Esto demuestra que en los últimos 12 meses el desperdicio de energía no ha disminuido; al contrario, ha aumentado. Este fenómeno que estamos experimentando, que muchos artículos denominan exceso de sol, no es un exceso de sol. Es falta de baterías y una falta de carga”, sostuvo Rubim.
“Brasil ha desarrollado la generación de energía renovable a un ritmo récord en los últimos 15 años. Ahora necesitamos construir la flexibilidad necesaria para sostener esta generación”, complementó.
En paralelo, el interés del mercado por el almacenamiento ya es masivo. La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) registró 6091 proyectos BESS por un total de 296807 MW interesados en participar de las subastas de reserva de capacidad, a realizarse en diciembre del presente año y dividida en dos días.
La primera (LRCAP 2026 – Armazenamento Nacional) está prevista para el 2 de diciembre e incluirá requisitos mínimos de contenido nacional; mientras que la segunda (LRCAP 2026 – Armazenamento) se realizará el 4 de diciembre sin esa exigencia.
Los proyectos deberán superar los 30 MW de potencia y contar con cuatro horas de almacenamiento. En tanto que el suministro comenzará el 1 de agosto de 2028, con contratos por 15 años y remuneración mediante Receita Fixa anual, pagada en 12 cuotas mensuales y actualizada según el índice IPCA.
Todavía no existe una definición oficial sobre el volumen a contratar. Sin embargo, la percepción de mercado apunta a entre 2 y 5 GW de potencia, equivalentes a entre 8 y 20 GWh considerando cuatro horas de duración.
ABSOLAR considera que esa primera contratación debe ser el punto de partida y no el techo del desarrollo. El argumento se apoya también en el impacto económico que ya generan los recortes sobre los proyectos renovables.
“El generador quiere reducir el precio de venta. Pero en los últimos años, los generadores han sufrido pérdidas de más de 7000 millones de reales. Quienes financian perciben este riesgo y cobran en consecuencia”, explicó la presidenta de la asociación, vinculando directamente dicho riesgo con el costo financiero y el valor futuro de la electricidad.
“Quienes invierten lo tienen en cuenta al calcular el precio del contrato. Y el precio del contrato de hoy se convertirá en el precio de la energía de mañana”, puntualizó.
La carga fiscal de las baterías, otra barrera para el despliegue
Además de la continuidad de las licitaciones, ABSOLAR identifica la carga impositiva como uno de los principales obstáculos para acelerar el almacenamiento en Brasil.
De acuerdo con Rubim, las baterías soportan actualmente una presión fiscal del 84,8%, mientras que otras tecnologías como el gas natural pagan un 44,3%.
“El activo más moderno del sector eléctrico es, a su vez, el más penalizado debido a una decisión fiscal”, señaló durante la apertura de The smarter E South America.
Por ello, la entidad propone igualdad fiscal para las baterías junto con los paneles solares y también pone sobre la mesa el desarrollo del almacenamiento distribuido como herramienta complementaria.
“Australia nos ha demostrado que la revolución de las baterías distribuidas es sumamente eficaz para frenar los cortes de generación que perjudican a la generación centralizada”, afirmó Rubim.
La asociación vincula esta agenda con un segundo eje que le presentó a los candidatos presidenciales: crear nueva demanda que permita consumir en Brasil la energía que hoy se desperdicia. Entre las alternativas menciona industrias de bajas emisiones y alto consumo eléctrico, centros de datos, hidrógeno verde, electrificación y exportaciones.
Además, también plantearon la incorporación de un tercer eje denominado “Sol para todos”, orientado a combinar fotovoltaica y baterías para ampliar el acceso eléctrico en regiones aisladas, incluyendo 500.000 comunidades de la Amazonía.
La entidad asegura que sus tres propuestas —almacenamiento a gran escala, nueva demanda eléctrica y solar con baterías para zonas aisladas— no deberían implicar un costo adicional para la tarifa del consumidor.
“Ninguna de estas tres propuestas supone una carga para la tarifa del consumidor. Ninguna genera un coste adicional para el consumidor; por el contrario, las tres reducen el coste de los precios de la energía a medio plazo. El sector no pide subvenciones. Pedimos que se deje de malgastar lo que el consumidor ya ha pagado”, concluyó la presidenta de ABSOLAR.

