Brasil comenzó a preparar el camino para futuras subastas de almacenamiento hidráulico, con las centrales hidroeléctricas reversibles como una de las principales tecnologías bajo análisis para aportar potencia y flexibilidad al sistema eléctrico.
La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) presentó un plan de trabajo que anticipa distintas etapas del futuro procedimiento competitivo y prevé comenzar en octubre con la publicación de las instrucciones de registro para proyectos de Sistemas de Almacenamiento Hidráulico (SAH).
Un mes después, en noviembre, se abrirá la convocatoria de proyectos. El objetivo será conocer qué iniciativas existen actualmente en Brasil, cuál es su grado de madurez y qué volumen podría estar disponible para responder a las necesidades futuras del Sistema Interconectado Nacional.
La etapa no funcionará todavía como una preselección para una futura subasta. La EPE remarcó que tendrá carácter consultivo e informativo y servirá para calibrar los criterios que podrían utilizarse posteriormente, identificar riesgos y detectar eventuales vacíos regulatorios.

El movimiento se enmarca en las directrices fijadas por el Consejo Nacional de Política Energética para estudiar la contratación de servicios de almacenamiento hidráulico mediante subastas u otros mecanismos competitivos. El Gobierno brasileño considera que las centrales reversibles pueden aportar potencia, flexibilidad operativa, resiliencia y apoyo a la integración de fuentes variables como solar y eólica.
La primera fase estará estructurada alrededor de tres ejes.
Por un lado, se analizará el nivel de madurez de los proyectos, incluyendo estudios de inventario y viabilidad, permisos y disponibilidad de terrenos.
También se examinarán las características técnicas, como potencia, capacidad de almacenamiento, rendimiento, diseño e interacción con el sistema eléctrico.
El tercer bloque estará relacionado con costos y cronogramas, incluyendo Capex, Opex, plazos de implementación y principales rutas críticas para llevar cada iniciativa a construcción.
La intención es que esos datos permitan dimensionar si Brasil cuenta hoy con un pipeline suficientemente avanzado como para justificar una contratación competitiva futura.
“El llamado de proyectos es un paso fundamental para comprender la planificación energética sectorial y determinar si existen proyectos en desarrollo en el país con un volumen compatible con la creciente demanda del Sistema Interconectado Nacional”, señaló Thiago Prado, presidente de la EPE.
Según el organismo, esa información será clave para evaluar si existen condiciones suficientes para que la autoridad concedente avance posteriormente con un procedimiento competitivo.
Las centrales reversibles ganan espacio junto al boom de las baterías
El avance sobre almacenamiento hidráulico ocurre mientras Brasil acelera también el desarrollo de BESS.
El país prepara para diciembre sus primeras subastas específicas de baterías, que registraron 6091 proyectos por 296,8 GW, una escala que refleja el fuerte interés inversor por las nuevas necesidades de flexibilidad del sistema.
Las centrales reversibles apuntan a cubrir parte de ese mismo desafío, aunque con características distintas.
Este tipo de activo utiliza dos reservorios ubicados a diferente altura. Durante períodos de menor demanda o exceso de generación, el agua es bombeada hacia el reservorio superior. Cuando el sistema necesita energía, vuelve a descender y genera electricidad.
Su ventaja está especialmente vinculada con la posibilidad de prestar almacenamiento de larga duración, potencia y flexibilidad operativa, funciones que ganan relevancia a medida que crece la participación solar y eólica.
La EPE también trabajará junto al Ministerio de Minas y Energía y ANEEL en la actualización de bases de costos, parámetros económico-financieros, criterios de contratación e impactos socioambientales.
En materia ambiental, el organismo destacó además la reciente posibilidad de que las centrales reversibles accedan a la Licencia Ambiental Especial, un mecanismo orientado a dar mayor previsibilidad a proyectos considerados estratégicos.
La Asociación Brasileña de Empresas Generadoras de Energía Eléctrica (ABRAGE) valoró el movimiento porque permite comenzar a discutir criterios técnicos, económicos y ambientales antes de que se estructuren futuras contrataciones.
La convocatoria comenzará en noviembre mediante un mecanismo temporal de recepción de documentación, mientras la EPE termina de desarrollar un módulo específico dentro de su sistema AEGE, cuya finalización está prevista para enero de 2027.
Brasil abre así un segundo frente dentro de su estrategia de almacenamiento. Mientras las baterías ya avanzan hacia las primeras licitaciones, las centrales reversibles empiezan ahora a recorrer el camino previo: identificar proyectos, medir su madurez y construir las reglas que podrían sostener futuras subastas.

