Brasil ya opera 74,31 GW de capacidad solar fotovoltaica, equivalentes al 27,4% de una matriz eléctrica de 270,81 GW, y el interrogante pasa por cómo sostener la expansión hacia 2030.
El debate tomó protagonismo durante la celebración de los 20 años de JinkoSolar, que aprovechó The Smarter E South America 2026 para presentar Tiger Neo 3.0, soluciones BESS y discutir los próximos desafíos del sector.
Alberto Cuter, vicepresidente para Latinoamérica e Italia de JinkoSolar, puso la evolución tecnológica en perspectiva: la eficiencia de los módulos pasó del 9%-10% en 2009 al 25% actual, mientras los costos cayeron drásticamente.
Pero el próximo salto brasileño ya no depende únicamente del costo y rendimiento de los equipos, sino que, durante el encuentro de Jinko Solar, referentes del sector anticiparon una fuerte expansión del consumo durante los próximos cinco a diez años, acompañada por electrificación de la economía y movilidad eléctrica.

“Tenemos margen para crecer en la generación de energía solar aquí en Brasil. Aunque uno de los desafíos a los que nos enfrentamos es, sin duda, el curtailment. Eso eliminó toda la previsibilidad que los inversores tenían respecto a las inversiones en energía solar”, opinó Leonardo Machado, Operation Director de Echoenergia
La discusión cobra relevancia en un mercado brasileño que ya tiene 51,69 GW de micro y mini generación distribuida y 22,62 GW de generación centralizada, siendo la fotovoltaica es actualmente la segunda fuente con mayor capacidad instalada del país, sólo detrás de la hidroeléctrica.
Con esa penetración, las condiciones para sumar proyectos son distintas a las de cinco años atrás. El recurso permanece abundante, pero transmisión, curtailment, señales de precios y flexibilidad condicionan cada vez más la estructuración de activos, considerando que en 2025, los vertimientos solares y eólicos rondaron el 20%.
“Estamos invirtiendo, hemos invertido en Brasil. Cuando decidimos invertir en un país, nos quedamos en el país y continuamos con eso. Ahora bien, cuánto mayor sea la velocidad, dependerá de cómo se den esas definiciones”, sostuvo Adil Chenaf, CEO de Nebras Power.
Mientras la oferta encuentra restricciones, el aumento de la demanda energética, principalmente vinculada a data centers y otras tecnologías, aparece como uno de los soportes para nuevos proyectos hasta 2030.
Al mismo tiempo, Marcio Takata, CEO de Greener, también espera una fuerte expansión del consumo durante los próximos cinco a diez años.
“Les aseguro que el futuro será solar. A largo plazo, esto se hace evidente. Estamos presenciando una evolución muy importante en la cadena de valor de la energía solar, especialmente en los últimos 12 años, esta cadena tan importante, que genera entre 50 - 60 mil millones de reales al año. En los próximos dos años observamos una tendencia de acumulación en el mercado de la energía solar”, planteó.
La generación distribuida será otro motor. Pese a contar con 51,69 GW ya operativos, desde el sector privado consideraron que todavía tiene un recorrido considerable gracias a la electrificación de la demanda.
“El mercado tiene mucho margen de crecimiento. Pretender que la gente tendrá electricidad de calidad en sus casas, con el crecimiento que se avecina, es absurdo”, afirmó Maykon Torres, CEO Fortlev.
La relación entre consumo, tarifas, impuestos, transmisión y costo de suministro continuará favoreciendo la generación propia, de acuerdo con Torres.
“Creo que Brasil ni siquiera ha empezado. Creo firmemente que en Brasil esto se debe en parte a la viabilidad financiera y en parte a la necesidad, ya que habrá mucho crecimiento”, agregó.
El storage completa otra pieza para el próximo ciclo. Brasil tendrá en diciembre sus primeras subastas BESS stand-alone: el proceso que ya registró 6091 proyectos por 296 GW se dividirá en un llamado con requisito mínimo de contenido nacional, previsto para el 2 de diciembre, y la convocatoria sin esa limitación para el 4 de diciembre.
La magnitud del pipeline, sumada a los niveles de vertimiento, abre espacio para un despliegue posterior a la primera licitación. Desde el sector ya se sugirió mantener convocatorias anuales.
Así, hacia 2030, la continuidad del mercado queda atada a dos movimientos simultáneos: crear nuevas cargas capaces de absorber más electricidad y ampliar la flexibilidad e infraestructura necesarias para integrar nuevos activos.
JinkoSolar: de 100 GW globales a 3 TW y el nuevo peso de la bancabilidad
El escenario brasileño ocurre en una industria que multiplicó su escala en poco más de una década. JinkoSolar comenzó en 2006 como fabricante y avanzó en 2009 hacia la construcción de celdas y módulos.
La caída de costos y el aumento de eficiencia acompañaron el crecimiento de las instalaciones. En 2012 la capacidad fotovoltaica mundial era de 100 GW y recién en 2022 alcanzó el primer TW.
Luego sólo fueron necesarios dos años para sumar otro TW y llegar a 2 TW en 2024.
“Ahora, estamos a mediados de 2026 y ya hemos alcanzado los 3 TW. Esto también ha sido un éxito increíble para toda la industria fotovoltaica”, destacó el vicepresidente de JinkoSolar.
La compañía alcanzó además 400 GW vendidos a nivel global, de acuerdo con Cuter.
Con módulos cada vez más eficientes y competitivos, la discusión para nuevos activos también se desplaza hacia la capacidad de los fabricantes de respaldar proyectos durante su vida útil. Asimismo, la salida de fabricantes del mercado convirtió esa variable en un punto relevante para desarrolladores y financiadores.
“Hubo muchos eventos y muchas empresas que abandonaron el mercado, todos relacionados con la solvencia financiera. Jinko es uno de los fabricantes con mayor presencia bancaria del mundo”, comentó Cuter.
“Pero ser un líder no solo significa serlo en términos de capacidad. Sino que Jinko también lo es en términos de solvencia bancaria y también en términos de imagen”, agregó.
La presentación de Tiger Neo 3.0 y soluciones BESS durante la celebración de sus 20 años coincide con el cambio que atraviesa Brasil: la reducción de costos y la mejora tecnológica del módulo ya permitieron alcanzar escala; ahora el crecimiento exige resolver cómo integrar más producción.
De cara a 2030, los vectores están identificados: más consumo por electrificación, movilidad e inteligencia artificial; continuidad de la generación distribuida; casi 297 GW de interés en BESS; ampliación de transmisión; conexiones efectivas y reducción del curtailment.

