El Boletín Oficial del Estado (BOE) operó en agosto como una auténtica criba para la cartera renovable española. Entre solicitudes desestimadas por la Administración y expedientes abandonados por sus promotores, el mes dejó 1385,8 MW fuera de tramitación, una cifra que refleja tanto el endurecimiento del filtro administrativo como la reestructuración de proyectos que atraviesa el sector.
El balance comprende 862,3 MW correspondientes a ocho proyectos desestimados y otros 523,5 MW vinculados a nueve desistimientos. Aunque ambos resultados sacan capacidad de la cartera en desarrollo, responden a decisiones diferentes: la desestimación supone una negativa de la Administración a la solicitud presentada; el desistimiento, en cambio, parte del propio promotor, que renuncia a continuar con el expediente.
Esta diferencia resulta clave para interpretar el mapa de agosto. Las desestimaciones reflejan proyectos que no lograron superar la tramitación en los términos planteados. Los desistimientos pueden responder a una reorganización de la cartera, a cambios en la configuración técnica o en el acceso a la red y, en determinados casos, a la necesidad de cerrar un expediente para proteger avales o presentar una alternativa. Las resoluciones recogidas en el mapeo, sin embargo, no permiten atribuir un motivo concreto a cada retirada.
Aceca encabeza las desestimaciones
El mayor golpe individual fue para Iberdrola Generación Térmica, que recibió la desestimación de las solicitudes de autorización administrativa previa, autorización de construcción y declaración de utilidad pública del parque fotovoltaico FV Aceca.

La instalación, proyectada en Toledo con 347,51 MW, debía hibridarse con el ciclo combinado de Aceca. Su caída representa por sí sola alrededor del 40% de toda la potencia desestimada durante el mes.
Iberdrola sumó además otro revés en Soria. La Administración desestimó la autorización de construcción y la declaración de utilidad pública del módulo fotovoltaico Radona II, de 32,655 MW, planteado para hibridarse con un parque eólico existente. En total, las desestimaciones asociadas al grupo alcanzaron 380,2 MW en agosto.
Solaria también vio caer dos plantas fotovoltaicas de su cartera. Carina Solar 9, con 49,4 MW en Toledo, y Carina Solar 10, con otros 49,4 MW entre Toledo y Madrid, recibieron resoluciones desestimatorias para sus solicitudes de autorización previa y de construcción. Ambas instalaciones suman 98,8 MW.
A estos expedientes se añadió FV Caiba, de Desarrollos Renovables Iberia Dzeta. La planta, proyectada en Madrid con 199,8 MW, recibió una desestimación de su solicitud de autorización administrativa previa.
El capítulo de negativas se completó en Galicia con el parque eólico Satrebares, promovido por Maracaibo Solar. Sus 125 MW, repartidos entre Lugo y A Coruña, quedaron fuera de carrera tras la desestimación de la autorización previa.

Huelva concentra 231,6 MW de retiradas solares
Frente a las negativas administrativas, Huelva protagonizó la mayor concentración territorial de desistimientos voluntarios. En apenas tres días, el BOE publicó la aceptación de la retirada de cuatro plantas fotovoltaicas que sumaban 231,6 MW.
Savanna Power desistió de continuar con las solicitudes de autorización de construcción de Ciudad de Tartessos I, de 59,09 MW, y Ciudad de Tartessos II, de 60,569 MW. Los proyectos afectaban principalmente a Trigueros, aunque el primero extendía sus instalaciones por San Juan del Puerto, Moguer y Palos de la Frontera.
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Arena Power hizo lo propio con Campos del Condado IV, de 54,425 MW, y Campos del Condado VI, de 57,535 MW. Ambas plantas estaban proyectadas en el entorno de Beas y Trigueros, con instalaciones del segundo proyecto también en Gibraleón.
La secuencia convirtió a Huelva en el epicentro de la reestructuración solar de agosto. A estos expedientes se sumó en Andalucía el desistimiento del parque eólico Taraguilla, de 62,7 MW en Cádiz. En conjunto, la comunidad acumuló 294,3 MW retirados voluntariamente durante el mes.
Soria pierde casi 200 MW eólicos e híbridos
Soria fue el otro gran foco de capacidad caída, con 191,4 MW distribuidos entre dos parques eólicos y tres módulos fotovoltaicos destinados a hibridar instalaciones existentes.
Nicewinds Partners abandonó las solicitudes de autorización previa de los parques eólicos Cerro de Magaña y Pasama, ambos de 50,1 MW. Los dos proyectos compartían parte de su implantación territorial en el nordeste de la provincia.
A esos 100,2 MW eólicos se añadieron tres desestimaciones de módulos fotovoltaicos. Biovent Energía perdió Tarayuela, de 30 MW, y Hontalbilla II, de 28,5 MW. Iberdrola, por su parte, encajó la negativa de Radona II, de 32,655 MW.
En este caso, la criba afectó específicamente a la expansión híbrida de parques eólicos ya existentes: no desaparece necesariamente la capacidad eólica de base, pero sí los 91,2 MW fotovoltaicos adicionales con los que los promotores pretendían aprovechar su infraestructura y sus puntos de conexión.
Solaria también retira 70 MW eólicos
La cartera de Solaria combinó durante agosto desestimaciones y desistimientos. Además de los 98,8 MW solares rechazados en Carina 9 y 10, la compañía renunció a la autorización previa del parque eólico Aquarii, de 70 MW en León, proyectado como hibridación de la planta Aquarii Solar.
En conjunto, Solaria vio salir de tramitación 168,8 MW, aunque por vías administrativas distintas: 98,8 MW fueron desestimados y 70 MW retirados por decisión del promotor.
También Naturgy desistió del proyecto híbrido San Blas, en Valladolid, compuesto por 39 MW fotovoltaicos y 20 MW de almacenamiento. La retirada afectó así a 59 MW de nueva capacidad híbrida, uno de los pocos expedientes fallidos del mes que incluían baterías.
Una limpieza de cartera de casi 1,4 GW
El balance de agosto dibuja una limpieza de cartera considerable: 1385,8 MW entre proyectos rechazados y retirados, con Toledo, Madrid, Soria, Huelva y Galicia como principales focos.
La fotografía, no obstante, exige distinguir entre dos dinámicas. Por un lado, los 862,3 MW desestimados muestran la capacidad que no consiguió superar el filtro administrativo en las condiciones presentadas. Por otro, los 523,5 MW desistidos apuntan a promotores que están reduciendo, reorganizando o replanteando voluntariamente sus carteras.
El resultado práctico es el mismo: casi 1,4 GW abandonan la carrera administrativa. Pero el origen de la caída permite entender mejor el momento del sector. Mientras algunos megaproyectos tropiezan con una negativa formal, otros son retirados antes de llegar al final del procedimiento, en un mercado donde la disponibilidad de los nudos, los plazos y la viabilidad económica obligan a seleccionar cada vez con mayor rigor qué capacidad sigue adelante.

