Celsia busca llevar el almacenamiento a una nueva escala en Colombia, en momentos en que el país comienza a abrir espacio para las baterías tanto en la regulación como en los mecanismos de contratación de largo plazo.
“Nuestra meta es cerrar con por lo menos 1 GWh de almacenamiento de energía instalado en los próximos cinco años”, aseguró Simón Pérez, líder de Plataformas de Inversión de Celsia, durante Future Energy Summit (FES) Colombia 2026.
El objetivo supone un salto significativo respecto de las primeras experiencias de la empresa. A fines de 2024, Celsia puso en funcionamiento en Solar Palmira 2, en Valle del Cauca, un BESS de 1 MW/2 MWh acoplado a una planta fotovoltaica de 9,9 MW. Ese proyecto funcionó como una primera experiencia operativa para trasladar generación solar desde las horas de radiación hacia la noche.
Ahora, la compañía empieza a plantear desarrollos de otra magnitud.

Uno de los primeros pasos se dio en la reciente subasta de contratos de largo plazo, donde Celsia resultó adjudicada en el producto 3, correspondiente a solar más almacenamiento. Su propuesta contemplaba inicialmente 200 MWh, pero el mecanismo terminó asignándole 75 MWh.
La empresa prevé avanzar igualmente con los 125 MWh restantes y buscar su comercialización a través de contratos bilaterales. A esa iniciativa suma otros 200 MW de almacenamiento asociados a un proyecto solar que está comenzando construcción.
La estrategia también alcanzará al segmento comercial e industrial. Celsia cuenta con un portafolio B2B cercano a 200 MWp y prevé que alrededor de 60 MWp adicionales durante los próximos dos años puedan desarrollarse asociados a soluciones de almacenamiento.
Para Pérez, ese segmento puede convertirse en otro motor para las baterías: la combinación solar más almacenamiento permite reducir la exposición de los clientes industriales a las tarifas de red y, al mismo tiempo, brindar una cobertura frente a la volatilidad del mercado eléctrico.
Colombia empieza a abrir mercado para los BESS
La hoja de ruta de Celsia aparece en un momento de cambio para el almacenamiento colombiano.
En abril de 2026, el Gobierno convocó una nueva subasta de contratación de energía a largo plazo que incorporó por primera vez productos específicos para sistemas de almacenamiento con baterías y proyectos híbridos.
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El proceso cerró en julio con 995 MW de generación solar y cerca de 100 MW de sistemas de almacenamiento con baterías adjudicados, según el Ministerio de Minas y Energía. Fue el primer mecanismo de contratación de largo plazo del país en incorporar este tipo de soluciones.
En paralelo, la CREG aprobó en junio las reglas para la instalación, operación y aspectos comerciales de los Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica con Baterías (SAEB) dentro del Sistema Interconectado Nacional, otro paso necesario para ampliar su participación en el mercado.
Ese avance regulatorio coincide con una necesidad creciente de nueva capacidad. Los análisis oficiales utilizados durante 2026 identificaron un balance deficitario entre demanda anual de energía y energía firme para el período 2026-2030, además de restricciones vinculadas a la infraestructura de transmisión.
La demanda ya supera ampliamente a la oferta
Para Celsia, la última subasta mostró que el interés comercial ya existe.
En el producto 3, la demanda alcanzó cerca de 10 GWh diarios, aproximadamente diez veces más que la oferta disponible. En el producto 4, diseñado para atender la punta nocturna, la diferencia también fue superior a diez veces.
“Esto no es una cuestión de si va a llegar o no, sino de cómo diseñamos los mecanismos apropiados para que las puntas se encuentren”, sostuvo Pérez.
Por eso, la compañía considera que el crecimiento del almacenamiento no debería descansar exclusivamente sobre las subastas. Contratos bilaterales, acuerdos B2B, cargo por confiabilidad y mecanismos de largo plazo deberían funcionar de manera complementaria para permitir que cada proyecto encuentre una estructura comercial viable.
El contexto tecnológico también juega a favor. Pérez señaló que a escala mundial se instalan alrededor de 300 GWh de almacenamiento por año, con un crecimiento cercano al 50% interanual, mientras los costos de los sistemas se redujeron aproximadamente a la mitad durante los últimos dos años.
Para Celsia, la oportunidad pasa ahora por trasladar esa dinámica al mercado colombiano: pasar de experiencias de pocos MWh a proyectos de mayor escala y combinar las señales de las subastas con contratos privados hasta alcanzar la meta de 1 GWh durante los próximos cinco años.

