China aclaró cómo deberán aplicarse en la práctica las nuevas normas obligatorias que comenzarán a regir sobre la industria fotovoltaica desde 2027.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) publicó una guía que despeja dudas sobre comercialización, exportaciones, contratos existentes, pruebas de módulos, trazabilidad y etiquetado.
La principal definición es que, una vez que los nuevos estándares entren en vigor, los productos alcanzados deberán cumplir con las exigencias vigentes independientemente de cuándo hayan sido fabricados. Es decir, disponer de stock producido antes de 2027 no permitirá eludir las nuevas reglas si ese material pretende venderse o utilizarse posteriormente en el mercado chino.
El MIIT también confirmó una excepción relevante para el comercio exterior: los requisitos obligatorios no serán vinculantes para los productos destinados exclusivamente a exportación. Sin embargo, si esos equipos terminan siendo redirigidos posteriormente al mercado doméstico, deberán ajustarse a las normas nacionales.

La aclaración llega después de que China definiera un nuevo marco de eficiencia energética y seguridad para distintas etapas de la cadena fotovoltaica, desde polisilicio y silicio monocristalino hasta módulos e inversores. Esa estructura ya era conocida; lo nuevo ahora es cómo deberán actuar fabricantes y proveedores durante el período de transición y cómo se verificará el cumplimiento.
El documento publicado por el MIIT el 7 de septiembre aborda cinco normas nacionales obligatorias. Las GB 29447-2026, GB 47835-2026 y GB 47834-2026 regulan requisitos vinculados al consumo energético de polisilicio y silicio monocristalino, además de eficiencia para módulos fotovoltaicos e inversores.
Por su parte, las GB 47739-2026 y GB 47740-2026 establecen exigencias relacionadas con la seguridad de los módulos y el marcado de sus placas de características.
El calendario será escalonado. Los estándares de consumo energético para polisilicio y silicio monocristalino, junto con los requisitos de eficiencia de módulos fotovoltaicos e inversores de silicio cristalino, comenzarán a regir el 1 de enero de 2027.
Las normas obligatorias sobre seguridad de módulos y marcado de placas de características entrarán en vigor el 1 de junio de 2027.
La guía también deja en claro qué sucederá con los contratos firmados antes de esas fechas. El MIIT recomienda a las empresas revisar pedidos de largo plazo e inventarios y, cuando corresponda, renegociar las condiciones técnicas de aquellos acuerdos cuya ejecución se extienda más allá de la entrada en vigor de los nuevos estándares.
El criterio será el mismo que para los productos almacenados: una contratación anterior no exime del cumplimiento futuro.
El Ministerio aconseja aprovechar el período transitorio para organizar la producción y dar salida al inventario existente antes del cambio regulatorio, además de coordinar con los clientes posibles modificaciones contractuales.
En el mercado interno, la exigencia será más estricta. Según la aclaración del MIIT y el artículo 25 de la Ley de Normas de China, los productos comprendidos por los estándares obligatorios que no cumplan no podrán producirse, comercializarse, importarse ni utilizarse en proyectos fotovoltaicos distribuidos o de gran escala.
La exención alcanzará, además de los equipos destinados a exportación, a productos utilizados para investigación, ensayos, muestras de certificación, mantenimiento directo de plantas existentes o exhibiciones comerciales sin comercialización.
La nueva guía también entra en detalles sobre las verificaciones técnicas que deberán realizarse.
En el caso de los módulos, el MIIT precisó cómo deberá comprobarse la potencia indicada en la placa de características. Antes de abandonar la fábrica, los equipos deberán someterse a pruebas bajo condiciones estándar.
Para módulos de silicio cristalino con potencia superior a 250 W, la diferencia entre la potencia máxima medida y la potencia nominal declarada no podrá superar 5 W. Para equipos de 250 W o menos, la desviación admitida dependerá de la potencia nominal.
También se unificarán los requisitos de trazabilidad entre las normas de eficiencia energética y las correspondientes al marcado de los módulos.
Las mediciones deberán seguir el sistema de trazabilidad JJF, con el objetivo de que los resultados sean comparables entre laboratorios y fabricantes y que exista una referencia común para verificar el desempeño declarado.
Pruebas, cargas mecánicas y códigos QR bajo nuevas reglas
El MIIT también precisó cómo deberán realizarse determinadas pruebas de resistencia mecánica. La carga de ensayo deberá calcularse a partir de la carga de diseño y del factor de seguridad correspondiente.
Como ejemplo, si un módulo fue diseñado para soportar una carga de 2400 Pa, la carga aplicada durante la prueba deberá ser de al menos 3600 Pa cuando se utilice el factor de seguridad mínimo previsto.
La guía aborda igualmente los códigos QR incluidos en las etiquetas. El enlace asociado deberá permanecer operativo durante toda la vida útil prevista del módulo.
Si deja de funcionar, el código será considerado no conforme y la responsabilidad de mantenerlo activo recaerá sobre el fabricante.
El MIIT también aclara que las normas de eficiencia no obligan a ensayar cada lote de producción en determinadas pruebas de reducción de carga ambiental acoplada. Las empresas podrán establecer su propia frecuencia de control siempre que garanticen el cumplimiento de los estándares obligatorios.
En cuanto al cálculo del consumo energético de las obleas de silicio, el Ministerio detalla cómo convertir la producción de obleas completas y medias obleas a valores comparables.
El alcance del consumo tampoco se limitará exclusivamente a las líneas industriales. Los cálculos deberán incorporar unidades y espacios vinculados al proceso productivo, como oficinas, salas de operaciones, vestuarios, cafeterías, zonas de descanso y dormitorios del personal.
El Gobierno chino presenta este paquete regulatorio como una herramienta para ordenar la competencia y mejorar la gestión de la capacidad manufacturera fotovoltaica.
El marco conocido previamente eleva las exigencias de eficiencia de los módulos y de consumo energético en fabricación, pero la publicación actual apunta a resolver una cuestión operativa: qué podrán vender las compañías, qué podrán exportar, cómo deberán manejar contratos e inventarios y qué pruebas tendrán que superar los productos a partir de 2027.

