Colombia adjudicó 31 proyectos solares y eólicos por 1792,9 MW de nueva capacidad en la quinta subasta de Obligaciones de Energía Firme (OEF) del Cargo por Confiabilidad, lo que representa casi 45% de toda la potencia asignada en la convocatoria (total de 4069,7 MW incluyendo hidroeléctricas y térmicas).
En total participaron 85 plantas de generación, de las cuales 77 recibieron asignación de OEF, suficiente para cubrir la demanda objetivo establecida por la regulación. Dentro de las adjudicadas aparecen 15 plantas completamente nuevas, además de proyectos con asignaciones previas aún no operativos, activos existentes y centrales con obras de expansión.
El resultado para las ERNC se reparte entre 29 proyectos solares por 1546,9 MW (19 centrales nuevas con y sin OEF + 10 existentes) y dos nuevos parques eólicos por 246 MW, con compromisos de suministro que en algunos casos se extienden hasta 2049.
Más allá del volumen adjudicado en MW, el mecanismo asignó 143,01 GWh/día, de los cuales la generación solar aportará 7,7% del total (11,06 GWh/día), en tanto que la eólica logró adjudicación por apenas 76,35 MWh/día, es decir, 0,1%.

Mientras que en términos económicos, la subasta cerró con dos señales de precio definidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) según costos variables de generación:
- Para el grupo de plantas con precios variables superiores (PCVS) fue de 16,4 USD/MWh.
- Para el grupo de plantas con precios variables inferiores (PCVI) fue de 22 USD/MWh.

¿En qué momento se dan los ganadores?
El dato central para el mercado es que Colombia logra acelerar incorporación renovable en un momento en que la expansión efectiva del sistema viene rezagada. XM cerró 2025 con 21.028,56 MW de capacidad efectiva neta, pero durante todo el año apenas ingresaron 380,26 MW en operación comercial, pese a que existían 1.426 MW correspondientes a 104 proyectos en pruebas iniciales.
“Muchos decían que esta subasta iba a fracasar, pero hoy podemos decirle al país que fue un éxito total, con nuevos proyectos, más competencia y cerca de $16 billones en inversión”, aseguró el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, a través de un comunicado.
Además, el resultado llega mientras Colombia enfrenta señales crecientes de tensión sobre la confiabilidad del sistema eléctrico. La Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) proyecta que el país necesitará expandir su capacidad instalada hasta un rango de 34,7 GW a 37,7 GW hacia 2037, con solar y eólica pasando desde cerca del 2% actual hasta una participación de entre 37% y 45% de la matriz.
Sin embargo, la misma entidad advirtió una primera señal simultánea de déficit de confiabilidad desde septiembre de 2026, además del impacto que tendría cualquier nuevo retraso en infraestructura de transmisión crítica como Colectora I y II, esenciales para evacuar nueva generación renovable.
En paralelo, el Gobierno ya abrió una nueva vía para diversificar la expansión. Recientemente habilitó la participación de sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) dentro de subastas energéticas de largo plazo.
Bajo ese esquema ya fue convocado un nuevo proceso con contratos a 15 años desde 2030, abierto a generadores, autogeneradores y comercializadores, que deberá implementarse antes del 31 de julio de 2026.


