Colombia sumó un nuevo hito en su transición energética con la entrada en operación comercial de Puerta de Oro, el parque fotovoltaico más grande del país. Desarrollado por Patria Investments, el complejo comenzó a inyectar 360 MWp al Sistema Interconectado Nacional (SIN), reforzando la capacidad de generación y la confiabilidad del sistema eléctrico.
Ubicado entre los municipios de Guaduas y Chaguaní, en el departamento de Cundinamarca, el proyecto cuenta con más de 511.000 módulos fotovoltaicos, lo que lo convierte no solo en el mayor parque solar de Colombia, sino también en uno de los de mayor capacidad de América Latina.
La compañía destacó que la puesta en marcha permitirá suministrar electricidad renovable a más de 450.000 hogares, además de contribuir al cumplimiento de los objetivos de diversificación de la matriz energética del país.
"Esta entrada anticipada de energía en firme fortalece la confiabilidad del sistema eléctrico nacional", afirmó Luis Alberto Páez, CEO de la división de Energía de Patria Investments en Colombia.

Aporte a la seguridad energética
Desde la empresa explicaron que la incorporación de Puerta de Oro resulta especialmente relevante en un contexto de mayor presión sobre el sistema eléctrico por la variabilidad climática asociada al fenómeno de El Niño.
Según Páez, el inicio anticipado de las operaciones permite cumplir antes de lo previsto los compromisos asumidos en las subastas de expansión realizadas en 2024 y en el proceso de reconfiguración de obligaciones de energía firme de 2025.
La incorporación de esta capacidad fortalece la disponibilidad de generación renovable y mejora la resiliencia del Sistema Interconectado Nacional frente a escenarios de mayor demanda o menor aporte hídrico.
Un proyecto clave para las metas renovables
Patria Investments estima que Puerta de Oro aportará cerca del 5% de la meta nacional de incorporación de energías renovables, además de evitar la emisión de cientos de miles de toneladas de dióxido de carbono (CO₂) cada año.
La conexión del parque al sistema eléctrico se realiza mediante 23 kilómetros de líneas de transmisión en 230 kV, una infraestructura que incluyó el cruce del río Magdalena mediante torres de más de 110 metros de altura.
Con este proyecto, Colombia continúa ampliando su capacidad fotovoltaica a gran escala y suma una nueva infraestructura estratégica para avanzar en la diversificación de su matriz eléctrica y fortalecer la seguridad energética del país.

