Colombia volvió a postergar la entrada en operación completa de Colectora, la línea de transmisión diseñada para evacuar más de 1000 MW eólicos desde La Guajira hacia el Sistema Interconectado Nacional. El proyecto ya no llegará en agosto de 2026 y ahora apunta a abril de 2027.
El nuevo retraso se explica por la certificación de 18 comunidades adicionales que deberán ser sometidas a consulta previa, además de problemas de seguridad registrados durante este año, según informó Fredy Zuleta, gerente general de Enlaza.
La infraestructura es clave para una cartera de siete parques eólicos que suman aproximadamente 1050 MW, una capacidad equivalente a cerca del 10% de la demanda máxima nacional según la información suministrada. Sin embargo, ninguno de esos proyectos se encuentra actualmente construido.
Colectora fue adjudicada en febrero de 2018 al Grupo Energía Bogotá y posteriormente quedó bajo ejecución de su filial Enlaza. Desde entonces, el proyecto atravesó un extenso proceso de consultas con comunidades étnicas presentes a lo largo de su trazado.

Esa etapa había sido cerrada formalmente en junio de 2023, después de más de cinco años de gestiones, lo que permitió avanzar con la tramitación ambiental y posteriormente con la construcción.
La aparición de nuevas comunidades certificadas vuelve ahora a modificar el calendario de una obra que acumula más de ocho años desde su adjudicación.
El proyecto está dividido en dos grandes segmentos. El tramo sur, entre Cuestecitas y La Loma, tiene 247 kilómetros y ya está construido al 100%, mientras Enlaza prevé energizarlo en los próximos días.
El tramo norte, entre Colectora y Cuestecitas, comprende otros 228 kilómetros y concentra actualmente las demoras. Allí el montaje de torres ya supera el 80%, mientras que la obra civil de la subestación Colectora está completamente terminada.
Según la información aportada, los trabajos físicos restantes podrían finalizar en menos de dos meses. No obstante, la necesidad de completar las nuevas consultas previas impide que la línea integral entre en operación en ese plazo.
La transmisión avanza, pero los parques eólicos siguen pendientes
Colectora tendrá una extensión total de 475 kilómetros y operará a 500 kV, el nivel de tensión más alto utilizado en Colombia.
Su función principal será transportar hacia el interior del país la generación renovable producida en La Guajira, uno de los territorios con mayor recurso eólico del mercado colombiano.
La planificación original contemplaba la conexión de siete parques que totalizan unos 1050 MW.
Entre ellos aparecen Tumawind y Chemesky, de Enel Green Power; EO200i, de EPM; y cuatro proyectos de AES Colombia identificados como JK1, JK2, JK3 y JK5.
El escenario de generación, sin embargo, también cambió durante el desarrollo de la infraestructura.
Enel Green Power anunció que no construirá sus proyectos, mientras EPM mantiene suspendido EO200i pese a contar con licencia ambiental vigente.
De ese grupo inicial, los proyectos de AES Colombia son los que continúan avanzando, de acuerdo con la información suministrada.
Esto genera una situación particular: mientras la línea se acerca progresivamente a su finalización, buena parte de la capacidad eólica para la que fue concebida todavía no está disponible.
El retraso de Colectora se suma además a un escenario más amplio de rezagos en la incorporación de nueva generación en Colombia.
Para 2026 se proyectaba la entrada de 4475 MW, pero al 27 de agosto solo habían ingresado 732,8 MW, según los datos aportados.
El nuevo calendario deja así a abril de 2027 como la fecha prevista para completar una de las obras más importantes para destrabar la expansión renovable del norte colombiano.
Con el tramo sur terminado, el norte por encima del 80% y la subestación Colectora prácticamente lista en términos civiles, el principal desafío vuelve a desplazarse fuera de la obra física: cerrar las nuevas consultas y completar las condiciones necesarias para energizar íntegramente una línea pensada para llevar más de 1000 MW eólicos desde La Guajira al resto del país.

