El segmento comercial e industrial (C&I) en México vuelve a ubicarse en el centro de la estrategia solar, impulsado por una mayor demanda de autoconsumo y por un marco regulatorio que apunta a ordenar proyectos de mayor escala. En ese escenario, JA Solar busca sostener una participación de mercado de entre 20% y 25% en este segmento.
Durante Future Energy Summit (FES) México 2026, Alexander Foeth, country manager del país de JA Solar, aseguró que la compañía llega a esta etapa con una posición consolidada.
“Llevamos el tercer año siendo el número uno y en 2026 también estamos con muy buenas perspectivas para cerrar nuevamente como panel número uno en esa sección tan competitiva, tan peleada y tan diversa”, afirmó el ejecutivo.
El contexto acompaña esa expectativa. La Ventanilla Única de Autoconsumo para iniciativas de entre 0,7 MW y 20 MW abre una vía específica para proyectos que exceden la generación distribuida tradicional y que apuntan directamente a consumidores industriales, comerciales y corporativos con mayores necesidades de suministro.

Cabe recordar que podían participar proyectos nuevos o iniciativas que ya hayan iniciado trámites, como solicitudes de permisos, estudios ante el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), manifestaciones de impacto ambiental, evaluaciones de impacto social o dictámenes técnicos unificados. Este proceso ya está vigente y las notificaciones se emitirán el 18 de agosto. A partir de allí, los desarrolladores deberán avanzar con garantías, contratos de interconexión y seguimiento de obras.
Para fabricantes, distribuidores e integradores, esta ventanilla implica una oportunidad concreta: más proyectos C&I, mayores capacidades instaladas y una demanda más sofisticada de tecnología fotovoltaica. En ese terreno, JA Solar pretende defender el posicionamiento alcanzado en los últimos años.
“Tenemos un porcentaje entre 20 y 25% cada año, que significa el primer lugar”, precisó Foeth.
Y agregó que ese resultado se explica por una estrategia que no depende de operaciones aisladas, sino de una red comercial sostenida: “Ese es nuestro estándar que tenemos y que estamos reproduciendo cada año a través de una estrategia muy sólida de distribución en México”.
“Ese segmento es un mercado completamente diferente, muy atomizado”, advirtió el directivo. La atomización de clientes, la competencia entre marcas y la diversidad de proyectos obligan a desplegar una estrategia territorial, técnica y comercial más capilar.
La posición actual no surge de manera aislada. JA Solar ya había tenido una participación relevante en la primera ola utility de México, con 1 GW suministrado entre 2014 y 2018, experiencia que la empresa considera clave para encarar esta nueva etapa del mercado.
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“Hemos sido muy exitosos en poder ser los administradores de los paneles en grandes proyectos”, señaló Foeth. Esa curva de aprendizaje, afirma, permitió comprender las condiciones locales de ejecución, logística y puesta en marcha de obras solares en el país.
Ahora, el foco se desplaza hacia una demanda más descentralizada. Los proyectos C&I no sólo buscan reducir costos eléctricos, sino también asegurar suministro, incorporar tecnología eficiente y evaluar modelos híbridos que integren generación solar con almacenamiento.
Nueva oportunidad de negocio: las baterías
Allí aparece el segundo eje de crecimiento para JA Solar en México: las baterías y los sistemas BESS. La compañía ya cuenta con presencia en otros mercados latinoamericanos como Argentina y Brasil, pero en México está dando los primeros pasos con una estrategia más selectiva.
El directivo indicó que la empresa ya mantiene conversaciones iniciales con clientes y que la oferta apunta tanto al segmento C&I como al mercado utility.
Sin embargo, JA Solar evita presentar el almacenamiento como una simple extensión de su negocio fotovoltaico. Para Foeth, se trata de una actividad con otra lógica de inversión, operación y riesgo.
“Hay que tener mucha cautela y hacer las cosas muy bien, porque las inversiones son significativas y también los riesgos que implican en la operación son totalmente otros”, apuntó.
La estrategia de la compañía apunta a aprovechar la confianza construida en módulos solares para avanzar hacia soluciones más integrales. En ese sentido, el almacenamiento aparece como una pieza cada vez más relevante para clientes industriales que necesitan gestionar demanda, respaldo y calidad de suministro.
Para el ejecutivo, el mercado mexicano empieza a mostrar condiciones para abrir conversaciones más profundas con clientes que ya conocen la tecnología fotovoltaica de la compañía. Ese cambio también modifica la forma de vender tecnología solar. La conversación ya no se limita al módulo, sino al diseño completo del sistema energético. “La industria va a soluciones completas, soluciones de energía”, sostuvo el country manager de JA Solar en México.
Por un lado, consolidar la participación en generación distribuida industrial en un mercado cada vez más competitivo. Por otro lado, abrir conversaciones sobre BESS con clientes que buscan proyectos más robustos, eficientes y preparados para las nuevas exigencias del sistema eléctrico. Para JA Solar, la demanda comercial e industrial mexicana podría convertirse en el puente entre su liderazgo fotovoltaico y su desembarco en almacenamiento. La hoja de ruta combina dos frentes.
“Seguimos en México y hemos podido fortificar esas experiencias y convertirlas en prácticas y en estrategias”, concluyó.

