La energía eólica en México atraviesa un punto de inflexión. Mientras el país consolida 8131 MW de capacidad instalada, distribuidos en 16 estados y sustentados por más de 3300 aerogeneradores, el mercado comienza a mirar la próxima ola de inversiones. Con 2.159 MW eólicos pendientes de adjudicación y una meta gubernamental de incorporar 6800 MW adicionales durante el sexenio, fabricantes, desarrolladores e inversionistas ya compiten por quedarse con los proyectos que definirán el nuevo mapa del viento en el país.
La fotografía actual refleja un liderazgo consolidado de Oaxaca, que concentra 2.758 MW instalados, seguido por Tamaulipas (1715 MW), Nuevo León (961 MW), Coahuila (694 MW) y Baja California (622 MW), según datos de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE).
Sin embargo, la siguiente etapa de crecimiento ya no dependerá únicamente del recurso eólico disponible, sino también de la capacidad de los desarrolladores para adaptarse a los esquemas mixtos, incorporar sistemas de almacenamiento y responder a los nuevos criterios de planeación del Gobierno.
El cambio de escenario responde a la nueva estrategia energética presentada por la administración federal, que prevé incorporar 32 GW de capacidad eléctrica durante el actual sexenio. De ese volumen, 22 GW corresponderán a tecnologías renovables, con aproximadamente 12,3 GW solares y 6,8 GW eólicos, lo que vuelve a colocar al viento entre las principales tecnologías para ampliar la oferta eléctrica del país.

En paralelo, la Secretaría de Energía mantiene una cartera de 6754 MW renovables pendientes de asignación, integrada por 4.595 MW fotovoltaicos y termosolares y 2159 MW eólicos. Hasta ahora, únicamente se adjudicaron alrededor de 700 MW eólicos frente a una meta inicial de 2.850 MW, por lo que la mayor parte del mercado aún permanece abierta y la evaluación técnica de los proyectos de los esquemas mixtos prevista para octubre será determinante para definir qué empresas liderarán la próxima expansión.
Los protagonistas de la próxima ola eólica
El nuevo ciclo de expansión no solo reconfigura el mapa geográfico de la energía eólica, sino también el empresarial. Fabricantes tecnológicos, desarrolladores, constructoras e ingenierías buscan posicionarse en un mercado que vuelve a mostrar señales de crecimiento tras varios años de incertidumbre regulatoria.
Entre los fabricantes, Vestas mantiene una posición de referencia. La compañía, presente en México desde hace tres décadas, acumula 2,7 GW de aerogeneradores en operación y considera que el país conserva uno de los mejores recursos eólicos de América Latina, aunque con desafíos técnicos muy distintos según la región.
"Siempre preferimos como fabricante... mejor tener un mercado a horizonte de 10 años haciendo 1,5 GW al año o 2 GW al año, que tener un mercado de 10 GW en dos años y luego regresar al cero. Esto no incentiva una transferencia tecnológica", manifestó Mehdi Hadbi, Country Head de Vestas México, durante Future Energy Summit (FES) México.
Por su parte, Nordex lleva 15 años en el mercado mexicano, cuenta con 1878 MW en funcionamiento y 72 MW bajo construcción.
La nueva etapa de expansión eólica comienza a definir un grupo de desarrolladores que lograron posicionarse en las primeras convocatorias impulsadas por el Gobierno mexicano. Genux Power, Revolve Renewable Power, Idea Energía, Elecnor y Eólica Dzilam figuran entre las compañías que consiguieron avanzar con proyectos bajo los nuevos esquemas de inversión, donde la combinación de generación eólica y almacenamiento pasó a ser uno de los principales diferenciales.
Entre ellas, Genux Power fue una de las protagonistas al adjudicarse el proyecto Panamá, ubicado en Mérida, Yucatán. La iniciativa contempla 252 MW eólicos junto con un sistema de almacenamiento de 102,1 MW durante cuatro horas, convirtiéndose en uno de los desarrollos híbridos más relevantes de la primera convocatoria de proyectos prioritarios.
Patricia Tatto, CEO de Genux Power, aseguró durante FES México: "Ha sido un proceso muy competitivo con mucha presión, esta estrategia fast track está interesante, pero para proyectos que ya estén un poquito más avanzados".
Otro de los desarrolladores que consiguió avanzar es Revolve Renewable Power, con el proyecto El24 Wind, en Tamaulipas, de 130,5 MW eólicos y 54,2 MW de almacenamiento. La empresa también impulsa el parque Cenotillo, de 99 MW, y recientemente firmó el acuerdo definitivo de interconexión con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), uno de los hitos más importantes para su desarrollo.
Eólica Dzilam impulsa un parque de 120 MW acompañado por 48,6 MW de almacenamiento. A su vez, Idea Energía, junto con Eólica del Rocío, desarrollará en Quintana Roo el proyecto híbrido Vientos del Caribe, con 208 MW eólicos y 81,7 MW en baterías.
El nuevo escenario también dejó nombres de peso fuera de las primeras adjudicaciones. Invenergy, uno de los mayores desarrolladores eólicos del mundo y con una amplia trayectoria en México, participó en las convocatorias del esquema mixto, pero no consiguió adjudicarse proyectos. Entre las propuestas presentadas figuró el parque Euronotus, con un precio de 110,3 dólares/MWh y una tasa interna de retorno (TIR) estimada en 14%.
Pese a ello, la compañía mantiene su apuesta por el mercado mexicano. Durante Future Energy Summit México, Ignacio Castro aseguró que Invenergy presentó cientos de megavatios en las convocatorias y destacó que el esquema mixto representa una alternativa atractiva para comercializar energía con la CFE, por lo que se podría esperar que participen de la segunda ronda mixta.
Terralia también figura entre las compañías que lograron posicionarse en la nueva etapa del mercado eólico. La desarrolladora resultó adjudicataria de 705 MW eólicos junto con 950 MWh de almacenamiento dentro del esquema mixto impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), consolidándose entre los principales ganadores de la convocatoria.
Además de los proyectos ya adjudicados, otros desarrolladores y constructoras también buscan ganar protagonismo en la nueva etapa del mercado. Vive Energía confirmó que mantiene una fuerte especialización en generación eólica, con parques en la península de Yucatán, y que actualmente participa en las convocatorias.
"Tenemos parques eólicos en la península de Yucatán" y "estamos mucho más enfocados hasta ahora en la parte eólica", afirmó José Antonio Aguilar, quien destacó que la compañía continúa apostando por el crecimiento del sector.
Desde el lado de la construcción, Elecnor también anticipa un nuevo ciclo de actividad para la tecnología eólica. La compañía acaba de finalizar un parque de 319 MW en Tecate y considera que el próximo salto del mercado estará marcado por la hibridación de tecnologías. "Yo creo que lo que vamos a empezar a hacer es eólica y solar con baterías a gran escala", sostuvo Fernando Hill, reflejando una tendencia que ya comienza a repetirse en buena parte de las nuevas convocatorias.
Si bien no figuran entre los adjudicatarios de las convocatorias, AES México y Cox también aparecen entre las empresas que siguen de cerca la nueva planificación energética. Mientras AES mantiene una estrategia enfocada en el desarrollo de energías renovables y soluciones de almacenamiento para acompañar la transición del sistema eléctrico, Cox dio un paso decisivo al adquirir el negocio de Iberdrola México, reforzando su posición como uno de los principales actores privados del mercado energético mexicano.
La reactivación del sector también comienza a reflejarse en las empresas de ingeniería y consultoría. Barlovento Applus+, junto con Enertis Applus+, asegura que ya acompaña a desarrolladores desde las etapas más tempranas de los proyectos, incluyendo campañas de medición del recurso eólico, estudios de producción, bancabilidad y diseño conceptual. César Triana reveló que uno de sus clientes presentó varios proyectos eólicos en la convocatoria del esquema mixto, aunque explicó que el trabajo comenzó años antes.
"Empezamos con él desde el principio, hablo de 2019 o 2020 aproximadamente, con instalación de torres de medida, medición de recurso eólico, estudios de producción y bancabilidad", sostuvo durante Future Energy Summit México.
Más allá de los proyectos ya adjudicados, el sector considera que la reactivación recién comienza. De acuerdo con estimaciones de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), el desarrollo de la nueva cartera podría movilizar entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en inversiones para la construcción de 13 a 14 nuevos parques eólicos, una de las mayores apuestas del sector en los últimos años.
Ese potencial responde tanto a las convocatorias para proyectos prioritarios del sector privado como al esquema mixto impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), mecanismos que volvieron a abrir espacio para nuevas inversiones renovables bajo un modelo de planeación coordinada con el Estado. Según la industria, estas convocatorias ya permiten proyectar cerca de 4 GW de nueva capacidad eólica hacia el cierre de la década, aunque el volumen definitivo dependerá del avance de las adjudicaciones, el financiamiento y la ejecución de cada iniciativa.
El nuevo mapa eólico mexicano todavía está en construcción. Además de los proyectos ya adjudicados, el Gobierno mantiene abiertas las convocatorias para proyectos privados y para el esquema mixto, este último diseñado para desarrollar centrales en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y bajo los nuevos criterios de planeación vinculante del sistema eléctrico.
Tras la ampliación de los plazos definidos por las autoridades, el proceso continúa con la revisión técnica de las iniciativas por parte del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y la tramitación de permisos ante la Comisión Nacional de Energía (CNE). La evaluación final de los proyectos se realizará durante octubre, cuando también se conocerán las propuestas que obtendrán autorización para avanzar dentro de ambos esquemas.


