Río Negro trabaja en una tarifa específica para generación distribuida y almacenamiento, al mismo tiempo que busca acelerar el desarrollo de proyectos renovables de mediana escala como alternativa frente a las limitaciones que presenta el sistema de transporte eléctrico en la Patagonia.
La definición forma parte de la agenda que impulsa la Secretaría de Energía Eléctrica provincial junto con el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), en momentos en que las restricciones de capacidad comienzan a condicionar la llegada de nuevos emprendimientos de gran escala.
“El gran cuello de botella es que la Patagonia no tolera proyectos grandes y los nodos para llegar a ambas están muy complicados. Estamos apuntando a centrales más chicas hasta que se resuelva la situación, como por ejemplo de 15 MW de capacidad en distintas ciudades grandes o en desarrollo”, afirmó Santiago Yanotti, secretario de Energía Eléctrica de Río Negro.
El funcionario reconoce que la principal dificultad para expandir la capacidad instalada no pasa por la disponibilidad de recursos energéticos. Por el contrario, la provincia dispone de potencial eólico, solar, hidroeléctrico, gasífero y nuclear. El problema está en la infraestructura para evacuar nueva generación.

La situación obliga a replantear la estrategia de desarrollo. Mientras continúan las gestiones para ampliar la capacidad de transporte, la provincia busca captar inversiones mediante iniciativas distribuidas en distintas localidades. Entre ellas aparecen propuestas privadas para instalar centrales solares en Bariloche y Fernández Oro.
En paralelo, el Gobierno provincial prepara cambios regulatorios para incorporar nuevas tecnologías dentro del esquema eléctrico.
“Haremos una tarifa de generación distribuida, de almacenamiento del usuario como un agente activo del servicio, y no antes que solamente recibía una mala calidad de una factura”, adelantó Yanotti.
“Desde el EPRE hay un capítulo del nuevo esquema tarifario, estamos haciendo estudios específicos tanto de generación distribuida como de almacenamiento para ver qué herramientas ponemos a disposición de los usuarios para incentivar eso y darle previsibilidad y sustentabilidad en relación a la red”, complementó Juan Justo, presidente del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE).
La medida apunta a reconocer el rol de los usuarios que invierten en sistemas de autoconsumo, almacenamiento y gestión de la demanda, una tendencia que gana espacio en distintos mercados eléctricos de la región.
Actualmente Argentina contabiliza 4.423 usuarios-generadores bajo la Ley N° 27.424, con una potencia instalada de 149,3 MW. En Río Negro existen 62 usuarios-generadores que totalizan 1,06 MW operativos y otros 23 proyectos en trámite por 1,12 MW adicionales.
Flexibilidad regulatoria para incorporar nuevas tecnologías
La adecuación del marco regulatorio aparece como otro de los ejes centrales de la gestión. Desde el EPRE entienden que la velocidad de los cambios tecnológicos exige reglas más dinámicas que las contempladas tradicionalmente en las revisiones tarifarias.
“En lo que hace a nuestra misión de fiscalizar el desempeño de las distribuidoras, las líneas de acción concretas son ir hacia un control en tiempo real, fortalecer los mecanismos de control, ir hacia la innovación regulatoria, la innovación tarifaria e incorporar los nuevos avances tecnológicos vinculados con las nuevas modalidades de almacenamiento y de generación en la estructura tarifaria”, explica Juan Justo, presidente del organismo.
La discusión se desarrolla en paralelo a la revisión tarifaria de EDERSA, proceso que el regulador considera una oportunidad para introducir herramientas que acompañen la transformación del sector.
“Estamos transitando la revisión tarifaria para incorporar todas las nuevas variables con una plasticidad que requiere la época porque todavía hay muchos capítulos abiertos”, señala Justo.
Uno de los aspectos bajo análisis es evitar que quienes invierten en autoconsumo terminen enfrentando señales económicas contradictorias, a la par de ampliar la participación de las pequeñas y medianas empresas en este segmento, de modo que el Consejo Federal de Inversiones financiaría los honorarios de gestores energéticos capacitados para acompañar el desarrollo de proyectos.
Para el regulador, el objetivo hacia adelante no pasa únicamente por resolver cuestiones tarifarias o administrativas, sino por construir un esquema capaz de adaptarse a un proceso de transformación que recién comienza.

