Corea del Sur fijó como objetivo alcanzar 87 GW de capacidad solar antes de 2030, dentro de su nueva estrategia Korean Green Transformation (K-GX), que busca llevar el conjunto de las energías renovables del país hasta los 100 GW al cierre de la década.
El salto previsto es significativo. A finales de 2025, Corea del Sur contaba con alrededor de 37 GW renovables, de los cuales 31 GW correspondían a energía solar, 2 GW a eólica y otros 4 GW a distintas tecnologías. Para 2030, el Gobierno apunta a 87 GW solares, 9 GW eólicos y 4 GW de otras fuentes renovables.
Esto implica que la capacidad fotovoltaica tendría que sumar alrededor de 56 GW adicionales en cinco años, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento renovable previsto por el país.
La expansión forma parte de una estrategia más amplia que contempla movilizar 1.000 billones de wones surcoreanos, equivalentes a unos USD 747.000 millones, durante la próxima década, con foco en descarbonización industrial, energías renovables, redes eléctricas y movilidad limpia.

El Gobierno plantea acelerar el despliegue solar mediante la identificación de nuevas zonas con capacidad de red disponible y la habilitación de distintas tipologías de proyectos.
Entre los emplazamientos prioritarios aparecen los distritos de Sihwa y Hwaong, regiones fronterizas, cubiertas de fábricas y proyectos agrovoltaicos que combinan generación fotovoltaica con actividad agrícola.
La estrategia también busca reducir los costos de generación solar.
La meta oficial apunta a pasar desde aproximadamente 150 KRW/kWh en 2025 a 100 KRW/kWh en 2030, y posteriormente a 80 KRW/kWh hacia 2035.
El crecimiento renovable estará acompañado por una reforma del esquema de comercialización.
Corea del Sur prevé eliminar gradualmente el sistema de Certificados de Energía Renovable (REC) y el mercado spot actual para reemplazarlos por un mecanismo unificado de precio fijo basado en licitaciones competitivas.
Los detalles de ese nuevo esquema deberían conocerse en enero de 2027.
El objetivo es ofrecer señales de ingresos más previsibles para los desarrolladores y acompañar una expansión que exigirá una incorporación renovable mucho más rápida que la observada durante los últimos años.
La infraestructura de red será otro de los pilares del plan.
El Gobierno prevé reforzar la transmisión para absorber el aumento de generación solar y eólica, incluyendo un proyecto demostrativo de corriente continua de alta tensión submarina (HVDC) entre Saemangeum y Seohwaseong.
La iniciativa contará con una empresa específica y está prevista para desarrollarse hasta 2030.
Asimismo, Corea del Sur proyecta sustituir líneas existentes por cables de mayor capacidad, además de desarrollar redes de corriente continua destinadas a suministrar electricidad renovable a complejos industriales, centros de datos vinculados con inteligencia artificial y otros grandes consumidores.
USD 747.000 millones para transformar energía e industria
La estrategia K-GX va más allá de la expansión renovable.
El programa plantea movilizar capital público y privado para acelerar la transformación de sectores intensivos en emisiones como siderurgia, petroquímica, refinación, cemento, semiconductores y pantallas.
El esquema financiero contempla 200 billones de wones de inversión pública directa, otros 570 billones mediante instrumentos de financiación climática respaldados por el Estado —incluidos préstamos, bonos verdes y garantías— y alrededor de 230 billones que deberían movilizarse desde el sector privado.
La Administración también busca reducir progresivamente la dependencia del carbón. Dentro de sus planes energéticos figura la retirada de 60 centrales térmicas a carbón hacia 2040.
“El objetivo de la estrategia K-GX no es sólo ambiental, sino una transformación estructural del panorama industrial de Corea”, señaló el ministro de Finanzas, Lee Hyoung-il, al presentar el programa.
La expansión solar será, sin embargo, una de las piezas centrales de esa transformación.
Si Corea del Sur alcanza los 87 GW fotovoltaicos previstos para 2030, la tecnología concentrará cerca del 87% de toda la capacidad renovable objetivo del país y habrá añadido aproximadamente 56 GW respecto del nivel registrado a finales de 2025.

