Daniel Shugar volvió a hacer de LinkedIn algo más que una red social corporativa. El fundador y CEO de Nextpower utilizó su cuenta personal para celebrar uno de los hitos más fuertes de la compañía en el negocio global de trackers solares: en 2025, la empresa alcanzó una cuota de mercado del 30% a nivel mundial, 50% en América y 55% en Estados Unidos, según el ranking anual de market share publicado por S&P Global.
El posteo, firmado simplemente como “Shug”, tuvo rápida repercusión dentro del ecosistema renovable: en pocas horas acumulaba más de 800 reacciones y decenas de comentarios, con mensajes que destacaban el liderazgo de la compañía, la cultura interna y la consolidación de Nextpower como actor dominante en el mercado estadounidense.
Pero lo interesante del mensaje no está solamente en los porcentajes. Shugar eligió presentar el dato sin una mirada triunfalista clásica y sin nombrar competidores. La gráfica que compartió muestra el peso de Nextpower frente al resto del mercado, pero evita identificar a las demás compañías.
El foco, más que comparar marcas, parece estar puesto en demostrar una evolución: cómo una empresa nacida y consolidada en el negocio de trackers logró pasar de liderazgo tecnológico a liderazgo de escala.

A nivel global, el gráfico muestra un mercado de 133 GW de trackers enviados en 2025, con Nextpower concentrando 30% de la cuota.
La distancia con el segundo bloque es considerable: el competidor inmediato aparece con 13%, seguido por otro actor con 10%.
El resto del mercado se reparte entre participaciones de un solo dígito y un grupo agregado del 17%, lo que revela una industria todavía fragmentada, pero con un liderazgo cada vez más marcado en la parte superior.
La lectura cambia todavía más cuando se observa América. Sobre un mercado regional de 57 GW, Nextpower alcanza 50% de participación, mientras que el segundo jugador queda en 20%. Luego aparecen dos bloques de 10% y participaciones menores del 4%, 3% y 3%.
En otras palabras: en América, la compañía no solo lidera, sino que ocupa una posición que duplica ampliamente a su principal perseguidor.
Y en Estados Unidos, según el propio Shugar, el dominio es aún mayor: 55% de market share.
El mensaje del CEO es claro: Nextpower no quiere presentar este resultado como un objetivo perseguido en sí mismo, sino como una consecuencia. “No establecemos objetivos de cuota de mercado”, afirmó Shugar en su publicación.
Según explicó, la compañía se concentra en innovación, valor tangible para los propietarios de centrales, satisfacción de clientes, ejecución y cultura de alto rendimiento.
Para el ejecutivo, la cuota de mercado y los resultados financieros son el resultado de hacer bien esas cosas.
Esa definición conecta con otro concepto que Shugar viene repitiendo en sus últimas comunicaciones: la “aceleración hacia la calidad”.
En su lectura, los mercados solares están premiando sistemas que funcionen de manera confiable en condiciones climáticas extremas, produzcan más energía por vatio instalado y reduzcan los costos de operación durante toda la vida útil de las plantas.
Allí aparece una de las claves del posicionamiento actual de Nextpower. La empresa ya no busca ser leída únicamente como un fabricante de trackers, sino como una plataforma tecnológica para plantas solares.
Shugar remarcó que la compañía invierte más de 100 millones de dólares anuales en I+D para sostener ese liderazgo y avanzar hacia una solución más completa para centrales solares.
El dato llega además en un momento de ampliación estratégica para la compañía. Pocos días atrás, Nextpower anunció un acuerdo definitivo para adquirir activos complementarios del negocio de conversión de potencia de Zigor Corporation y de su subsidiaria estadounidense Apex Power, una operación pensada para acelerar su entrada al mercado de inversores, almacenamiento en baterías y soluciones para grandes cargas eléctricas, incluidos data centers.
Esa operación refuerza la idea de plataforma. Según la compañía, la tecnología incorporada incluye soluciones modulares para aplicaciones utility scale, proyectos solares y de almacenamiento a 1500V, repotenciación a 600V y 1000V, y preparación para arquitecturas de 2000V. Además, el diseño modular puede configurarse hasta 5,2 MVA.
La integración de trackers, eBOS, electrónica de potencia, software e inteligencia digital aparece así como el próximo paso de Nextpower.
La adquisición también contempla una posible ampliación de manufactura de inversores en Estados Unidos a partir de 2027, en línea con la relocalización industrial y la demanda creciente de infraestructura energética crítica.
En su publicación sobre el ranking de S&P Global, Shugar también ubicó el crecimiento de trackers dentro de una tendencia más amplia.
Destacó que los envíos globales aumentaron casi 20% en 2025 hasta alcanzar los 133 GW, y vinculó ese avance con una economía solar cada vez más competitiva, el crecimiento del almacenamiento en baterías y la necesidad de energía firme y despachable en redes como ERCOT y CAISO.
La lectura final es más política y de mercado que tecnológica: mientras la demanda eléctrica crece, las turbinas de gas enfrentan demoras relevantes y la inestabilidad geopolítica presiona las cadenas de suministro de GNL, Shugar ve condiciones estructurales favorables para que solar y almacenamiento sigan ganando espacio.
Para Nextpower, el mensaje llega en un punto de consolidación. La compañía viene de reportar ingresos récord por US$ 3560 millones en su año fiscal 2026, un backlog superior a US$ 5250 millones y más de 160 GW acumulados de trackers enviados a nivel global, además de haber superado los 25 GW vendidos en Latinoamérica, según informó Energía Estratégica en un artículo anterior.
Más allá de los números, el posteo de Shugar deja una señal: Nextpower quiere mostrar que su liderazgo en trackers no es un punto de llegada, sino la base desde la cual busca construir una plataforma energética más amplia.
El 30% global, el 50% en América y el 55% en Estados Unidos funcionan como una foto del presente. Pero el mensaje de fondo apunta al próximo capítulo: una empresa que quiere pasar de seguir al sol a controlar cada vez más capas críticas de la planta solar del futuro.

