Mientras México busca acelerar el desarrollo de nueva capacidad eléctrica para responder al crecimiento de la demanda, 360 Energy apuesta por una estrategia que ya puso a prueba en otros mercados de la región.
Tras firmar un contrato PPA para desarrollar el Saltillo Complex de 20 MW, la compañía argentina busca replicar en el país un modelo de autoabasto que ya implementó para Stellantis en Argentina y Brasil, convencida de que puede ofrecer una solución más rápida frente a los desafíos de transmisión y abastecimiento energético.
“Instalamos en Argentina el año pasado y este año dos proyectos de autoabasto. Un proyecto con Stellantis de 12 MW, que es el más grande de Sudamérica, el cual va a ser reemplazado por nuestro proyecto también en Brasil, de 14 MW con Stellantis. Nos vamos superando", aseguró Edwin King, gerente comercial de 360 Energy, durante Future Energy Summit (FES) México.
"Habilitaremos este año tres proyectos más en Brasil de autoabasto también. Desde que firmamos el contrato, en un año y medio ya están entregando energía, con lo cual creemos que es una solución rápida, efectiva y posible también para aplicar al mercado mexicano”, agregó.

La apuesta se apoya en la experiencia adquirida en los tres mercados donde opera y en un esquema que, según la compañía, permite que las plantas comiencen a entregar energía en alrededor de un año y medio desde la firma del contrato.
"Vemos que hay un crecimiento de la demanda muy interesante en México, una necesidad de energía muy importante. Los sitios de generación están lejos de donde está la demanda, y la solución del autoabasto es una solución interesante", aseguró.
“Hay grandes industrias que están buscando ese modelo de negocio: la posibilidad de estar con la energía potenciando su fábrica, suministrando tensión, mejorando el nodo, logrando seguridad del suministro, no estar atada a los vaivenes de precios que puede haber en el mundo y tratar de capturar un poco la energía en el sitio donde está", subrayó el ejecutivo.
México, el próximo mercado para escalar el modelo de autoabasto
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Más allá del desarrollo del Saltillo Complex, 360 Energy asegura que su apuesta por México responde a una estrategia de permanencia,. El objetivo es consolidar una presencia de largo plazo, expandir su cartera de clientes industriales y, en una segunda etapa, evaluar oportunidades tanto en el mercado abierto como en el segmento estatal.
"Vamos a tener un producto sólido a nivel de autoabasto que vamos a poder replicar", afirmó.
No obstante, King reconoció que el principal reto para expandir este modelo sigue siendo el marco regulatorio. Aunque existen avances, adaptar el esquema de autoabasto a las particularidades del mercado mexicano será clave para acelerar su implementación.
"Estamos haciendo un trabajo muy fino, muy certero para poder replicar ese producto en otras empresas y que pueda ser este autoabasto algo replicable en el corto plazo", señaló.
La experiencia regional como ventaja competitiva
Para 360 Energy, la experiencia acumulada en Argentina y Brasil demuestra que, más allá de las diferencias regulatorias, los desafíos estructurales de los mercados eléctricos latinoamericanos son similares. Según King, la principal limitación continúa siendo la capacidad de transporte, un cuello de botella que impulsa el desarrollo de soluciones de generación distribuida y autoabasto.
"Nos dimos cuenta de que el problema es igual para todos. Los tres países tienen problemas de capacidad de transporte. El transporte que el Estado tiene que ir ampliando no lo hace a la velocidad que los proyectos necesitan para instalarse. Los problemas técnicos y los problemas económicos son iguales y se resuelven de la misma manera. Lo que hay que trabajar distinto es la regulación", explicó.
Esa experiencia, asegura el ejecutivo, le permitió a la compañía desarrollar un modelo integral que abarca todas las etapas del proyecto, desde la obtención del terreno y los permisos hasta la ingeniería, construcción y operación de las plantas. Ese acompañamiento cobra especial relevancia en un mercado como el mexicano, donde las industrias enfrentan un entorno regulatorio complejo y cambiante.
"Nosotros en 360 estamos integrados: hacemos desde el terreno, el diseño, la construcción, hasta la operación. Hacemos todo, y la parte de permisos dentro de esa cadena es importantísima. La industria sabe de fabricar bicicletas, sabe de fabricar autos, sabe de fabricar heladeras, pero cuando entramos en terreno de regulación es difícil de entender. Ahí podemos transmitir muchísima seguridad de que el proyecto llegue a buen puerto", concluyó King.

