La experiencia de los grandes parques asiáticos puede abrir puertas en Europa, pero cada contrato obliga a resolver una ecuación distinta: cuáles son las condiciones de contorno del proyecto, cuáles son las restricciones normativas del país y cómo minimizar los riesgos del cliente en una determinada situación.
Clenergy busca convertir ese conocimiento industrial en nuevos proyectos europeos, donde las parcelas irregulares y las restricciones de suelo limitan la posibilidad de repetir diseños.
“El reto no consiste simplemente en intentar replicar el modelo de un proyecto de gran escala desarrollado en otro mercado”, explicó Ramón Ibarra Segura, Sales Manager for Projects de Clenergy, en diálogo exclusivo con Energía Estratégica.
Para el fabricante, la expansión pasa por trasladar aquello que hizo eficientes esos desarrollos: prefabricación, optimización de materiales y menores tiempos de instalación. Su aplicación depende de las condiciones del emplazamiento y de los costes locales de construcción. En España, esa búsqueda de eficiencia cobra peso en un mercado que sigue sumando potencia, mientras cada MWh solar encuentra mayores dificultades para sostener su valor.

El país incorporó 8,8 GW fotovoltaicos en 2025 sin contar autoconsumo y más de 10,4 GW al incluirlo, según Red Eléctrica. Durante ese mismo año, el precio capturado por la tecnología cayó de los 42,28 euros/MWh de 2024 a 36,39 euros/MWh, y descendió hasta 29,68 euros/MWh en el primer semestre de 2026, de acuerdo con UNEF.
Para los nuevos proyectos, el volumen de instalaciones convive así con una presión sobre los ingresos que obliga a afinar la inversión y los costes de ejecución.
“Las oportunidades están cada vez más vinculadas a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los proyectos sin impactar en la calidad de los mismos, tanto en utility scale como en soluciones C&I y sobre cubierta”, sostuvo Ibarra Segura.
El ejecutivo añadió las dificultades de conexión y el curtailment a los factores que condicionan las decisiones de inversión. Desde su especialidad, Clenergy busca intervenir sobre una parte concreta de esa ecuación: la estructura, el seguimiento y el trabajo necesario para instalarlos.
La expansión: utility scale en Europa y distribución para crecer en Iberia
La hoja de expansión comercial parte de España y Portugal, donde Clenergy lleva alrededor de dos años y medio construyendo su red de clientes, distribuidores y colaboradores como Krannich Solar España y Plug & Play Energy; a la par que busca ampliar acceso a instaladores y reforzar sus relaciones con EPC y desarrolladores, con oferta tanto para plantas en suelo como para cubiertas.
“Queremos seguir creciendo, pero priorizando un crecimiento sostenible. Esto significa ampliar nuestra red comercial y de distribución, reforzar las relaciones con EPC, instaladores y desarrolladores, y aumentar nuestra presencia tanto en proyectos utility scale como en los segmentos comercial e industrial y rooftop”, sostiene Ibarra Segura.
Los almacenes europeos complementan esa estrategia al facilitar la disponibilidad de producto y la atención de los proyectos.
La internacionalización de los clientes ibéricos abre otra vía comercial. Clenergy observa que la presión sobre los precios, la competencia y las dificultades de conexión en España impulsan a EPC y desarrolladores a diversificar su actividad. Entre los destinos que identifica figuran Italia, Reino Unido, Irlanda y Europa Central y del Este, con Rumanía y Hungría como unos de los mercados de interés para grandes parques.
Incluso, el SolarPower Europe estimó 65,1 GW de nuevas instalaciones en la UE durante ese año, un 0,7% menos que en 2024. Las grandes plantas superaron la mitad de la nueva capacidad y Rumanía entró por primera vez entre los diez mayores mercados del bloque.
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En Italia, la empresa identificó demanda potencial en los segmentos utility scale, agrivoltaico, autoconsumo y cubiertas industriales. Allí ya contaba con 52 MW en proyectos utility y agrivoltaicos, distribuidos entre Cerdeña, Véneto, Marcas y Calabria. Para Reino Unido e Irlanda, el foco estuvo puesto principalmente en las soluciones sobre cubierta, mientras que en Rumanía y Hungría la compañía apuntó al crecimiento de proyectos de gran escala.
España y Portugal mantienen una estrategia que combina ambos segmentos. “Más que una sustitución entre utility scale y rooftop, esperamos una convivencia y diversificación creciente del mercado”, explicó el ejecutivo.
Cubiertas industriales: una oportunidad con ritmos distintos al residencial
La segunda vía de expansión ibérica se concentra en cubiertas comerciales e industriales. España instaló 1139 MW de autoconsumo en 2025, un 3,7% menos que el año anterior, según UNEF. Dentro de ese mercado, el segmento comercial incorporó 176 MW, con una caída del 15%, mientras que el industrial registró un ligero crecimiento apoyado en proyectos de mayor potencia.
Ese comportamiento aporta contexto al interés de Clenergy por naves industriales y centros logísticos. Ibarra Segura destacó la disponibilidad de grandes superficies y la posibilidad de vincular la generación directamente con el consumo empresarial.
“Más que una sustitución entre utility scale y rooftop, esperamos una convivencia y diversificación creciente del mercado. Más que fijarnos únicamente en una cifra de MW, nuestro objetivo es aumentar nuestra presencia en proyectos estratégicos y construir relaciones a largo plazo con nuestros clientes y proveedores, lo que denominamos el ecosistema Clenery”, afirmó el Sales Manager for Projects de Clenergy
Hungría: controlar hasta 128 filas y reducir el cableado
La expansión que proyecta Clenergy tiene un antecedente en Hungría: una planta de 20 MW equipada con seguidores ezTracker D1P, suministrados mediante un acuerdo con el desarrollador SolServices. La compañía presentó la instalación como su primer proyecto de seguimiento solar en Europa.
Para su avance en otros mercados, incluida la Península Ibérica, Ibarra Segura destaca los aprendizajes de ingeniería y montaje de esa experiencia, que combina control inalámbrico de las filas y sistemas de protección frente al viento y la nieve.
Una de las características destacadas en la descripción del caso es la posibilidad de gestionar hasta 128 filas de seguidores de forma inalámbrica desde un controlador maestro. La arquitectura reduce las necesidades de cableado de comunicaciones y, según el fabricante, simplifica la puesta en marcha y el mantenimiento. El control combina un algoritmo astronómico con un circuito de realimentación para ajustar la posición de los módulos durante el día.
El movimiento se resuelve mediante un seguidor horizontal de un eje, con módulos en configuración vertical y un motor por fila. El catálogo europeo del ezTracker D1P especifica un recorrido de ±60°, precisión de seguimiento de hasta 2° y función de backtracking para gestionar las sombras entre filas. A esas prestaciones se suman, en la descripción del proyecto húngaro, posiciones automáticas de resguardo frente al viento y un modo de evacuación de nieve para reducir las cargas sobre la estructura.
“Uno de los principales elementos es la combinación entre robustez estructural y eficiencia de instalación”, explicó Ibarra Segura. Esa combinación debe resolverse también bajo los módulos: la ficha del D1P contempla distintas alternativas de cimentación y tolerancia a pendientes de hasta el 20%. La carga de viento, en cambio, se ajusta a las condiciones locales, por lo que las prestaciones del modelo son el punto de partida para calcular cada instalación.
“La replicabilidad no significa copiar exactamente un diseño, si no más bien replicar una metodología exitosa”, precisó el ejecutivo.
Para trasladar lo aprendido en Hungría a España o Portugal, Clenergy debe revisar viento, suelo, topografía, módulos y requisitos locales. El valor de esa referencia reside en aprovechar la retroalimentación entre ingeniería e instalación, recalculando la solución para el siguiente emplazamiento.

