Canarias importó más de 60.000 soportes de hormigón para instalaciones fotovoltaicas durante los últimos años, un volumen que representó aproximadamente 150 contenedores marítimos y que puso de manifiesto la dependencia del archipiélago de suministros industriales procedentes del territorio peninsular.
Frente a este escenario, Prearsa, Green Efficient Solutions y Metal Frame Renovables pusieron en funcionamiento una nueva línea de fabricación en el Polígono Industrial de Arinaga, en el municipio de Agüimes, Gran Canaria. Se trató de la primera instalación de estas características en las islas, presentada oficialmente el 19 de octubre.
La iniciativa reunió capacidades de fabricación de prefabricados de hormigón, distribución de equipamiento fotovoltaico e ingeniería estructural. Tras más de un año de desarrollo conjunto, las tres compañías comenzaron a producir componentes destinados a sostener paneles solares, con el objetivo de abastecer directamente a instaladores y distribuidores de Canarias.
La nueva actividad industrial se desarrolló en las instalaciones de Prearsa, que ya contaba con experiencia en elementos prefabricados de hormigón y soluciones constructivas basadas en materiales reciclados.

El proyecto también contempló mantener existencias permanentes para atender pedidos tanto de Gran Canaria como de las demás islas, reduciendo la necesidad de importar estos componentes desde la Península.
Un nuevo negocio industrial para reducir la dependencia exterior
Uno de los principales argumentos económicos del proyecto fue el ahorro logístico asociado a la fabricación de componentes pesados dentro del propio archipiélago.
Según las estimaciones difundidas por las empresas participantes, el abastecimiento local podría reducir los costes hasta un 40%, principalmente por la eliminación de parte de los gastos vinculados al transporte marítimo.
La nueva línea se diseñó para responder a la demanda del mercado canario y permitir que los distribuidores locales accedieran a soportes de fabricación insular sin depender exclusivamente de los plazos de entrega desde la Península.
Sebastián Martínez, CEO de Green Efficient, destacó que las unidades importadas durante los últimos años representaron también una oportunidad perdida de generar empleo y desarrollar conocimiento tecnológico dentro de Canarias.
El directivo explicó que el transporte de las 60.000 piezas había requerido aproximadamente 150 contenedores, a razón de unas 400 unidades por carga.
Por su parte, Alejandro Brito, gerente de Prearsa, señaló la contradicción de impulsar instalaciones de generación renovable mientras una parte de sus componentes estructurales debía trasladarse desde el territorio continental.
La producción local buscó revertir esa situación mediante la utilización de infraestructura industrial existente y el desarrollo de una cadena de suministro específica para el sector solar.
La expansión fotovoltaica de Gran Canaria abrió oportunidades industriales
La inauguración contó con la participación de Raúl García Brink, consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, quien recorrió las instalaciones junto a los representantes de las tres empresas impulsoras.
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El funcionario valoró la colaboración empresarial como una herramienta para ampliar la industria local vinculada a las energías renovables y planteó la posibilidad de desarrollar nuevas oportunidades comerciales hacia el mercado africano.
Durante su intervención, recordó que el Cabildo mantenía alrededor de 20 actuaciones vinculadas a las energías renovables en diferentes puntos de Gran Canaria, entre ellas una instalación de 2 MW próxima a Arinaga, equipada con cuatro baterías de almacenamiento.
También destacó la finalización de instalaciones fotovoltaicas que sumaron 500 kW en Jinámar, destinadas a impulsar una comunidad energética industrial, aunque advirtió sobre las demoras administrativas que condicionaban su puesta en funcionamiento.
El desarrollo de nuevas capacidades industriales coincidió con los desafíos que enfrentó Gran Canaria para aumentar la participación renovable en su sistema eléctrico.
En una entrevista previa con Energía Estratégica, García Brink explicó que las fuentes renovables representaban aproximadamente entre el 23% y el 24% de la producción eléctrica insular, mientras que cerca del 70% de los nudos eléctricos presentaban elevados niveles de saturación.
El responsable insular también identificó la disponibilidad limitada de suelo como uno de los factores que condicionan el despliegue de nuevas instalaciones. En ese contexto, destacó el aprovechamiento de cubiertas, aparcamientos y otras superficies ya intervenidas para incrementar la generación fotovoltaica sin ampliar proporcionalmente la ocupación territorial.
Esta estrategia otorgó relevancia a soluciones estructurales que permitieran integrar paneles solares en infraestructuras existentes, un segmento al que apuntó la nueva línea de fabricación de Arinaga.
La puesta en marcha de la planta incorporó así un nuevo eslabón industrial a la cadena de suministro fotovoltaica de Canarias, con una capacidad productiva cuyo aprovechamiento dependerá del desarrollo de proyectos y de la demanda de instaladores y distribuidores del archipiélago.
MFBLOCK: estructuras solares sin perforar las cubiertas
El primer producto incorporado a la fabricación local fue el MFBLOCK de 10 grados, una solución desarrollada por Metal Frame Renovables que utilizó piezas prefabricadas de hormigón para sostener módulos fotovoltaicos sin necesidad de realizar perforaciones en las superficies de instalación.
El sistema empleó una configuración auto lastrada, en la que el propio peso de la estructura proporcionó estabilidad frente a las cargas de viento. Su diseño modular permite simplificar el montaje y reducir la intervención sobre las cubiertas industriales y comerciales.
De acuerdo con las especificaciones del fabricante, las estructuras MFBLOCK admitieron la incorporación de hasta seis lastres adicionales por soporte para adaptar su peso a los requisitos técnicos de cada proyecto.
La fabricación en Arinaga también incorporó criterios de economía circular. Según la información difundida durante la inauguración, el sistema contempló una composición con hasta un 85% de materiales reciclados, mientras que las empresas responsables trabajaron en la incorporación de hormigón reciclado y otros materiales de menor impacto ambiental.
Las compañías proyectaron ampliar progresivamente la gama de productos para responder a diferentes configuraciones fotovoltaicas y condiciones de instalación del mercado canario.


