La adjudicación de los primeros proyectos del esquema mixto impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dejó una pregunta abierta para buena parte del sector: ¿qué factores terminaron inclinando la balanza a favor de las iniciativas seleccionadas y qué exigió la estatal mexicana durante las negociaciones para llegar al fallo?
Ricardo Hurtado González, CEO de Terralia, reveló en exclusiva a Energía Estratégica cómo fueron las cuatro rondas de negociación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que derivaron en la adjudicación de El Chorro, un proyecto de 705 MW eólicos acompañado por 317 MW de almacenamiento de tres horas de duración, equivalentes a aproximadamente 952 MWh BESS. El desarrollo, considerado el mayor parque eólico seleccionado bajo el esquema mixto, alcanzó además un precio cercano a 50 dólares por MWh y una Tasa Interna de Retorno (TIR) objetivo de 14,5%.
Lejos de tratarse de una simple presentación de ofertas, el proceso implicó ajustes económicos, revisiones técnicas y modificaciones concretas sobre la configuración original del proyecto.
“Este proyecto inició con 705 MW y 30% de baterías de tres horas. Después, conforme nos fuimos en las negociaciones con CFE, se fue incrementando la capacidad de las baterías al 45% del total de la capacidad”, manifestó Hurtado González en diálogo con el portal.

Según explicó el ejecutivo, buena parte de las conversaciones se enfocaron en los indicadores económicos de la propuesta, la rentabilidad esperada y la validación de costos con proveedores, en busca de una estructura que resultara atractiva tanto para el desarrollador como para la empresa estatal.
“Mejora tu indicador en esta parte, baja un poco la TIR, verifica con tus proveedores”, recordó el CEO sobre algunas de las observaciones realizadas durante las mesas de trabajo.
Para Terralia, el resultado final fue una iniciativa cercana a los 1.000 millones de dólares de inversión, respaldada por un contrato de compraventa de energía a 25 años y condiciones que permitieron alcanzar un equilibrio entre las expectativas del mercado y los objetivos de CFE.
“Al final, el balance que hacemos es que fue literalmente un ganar-ganar, tanto para ellos como para nosotros”, sostuvo.
Según explicó Hurtado González, el proceso de adjudicación se desarrolló a lo largo de aproximadamente un mes y estuvo marcado por una serie de reuniones semanales entre los desarrolladores y los organismos involucrados en la evaluación de las propuestas. Lejos de una revisión exclusivamente documental, las mesas permitieron discutir aspectos técnicos, financieros y operativos de cada iniciativa.
“Después de cuatro reuniones, una cada semana, llegamos a un resultado que nos agradó a todos”, afirmó el CEO de Terralia.
De acuerdo con el ejecutivo, uno de los aspectos que más le llamó la atención fue el nivel de coordinación entre las distintas entidades que participaron de las negociaciones. En las reuniones estuvieron presentes representantes de la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Energía, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y distintas áreas de la Comisión Federal de Electricidad.
Para el directivo, la experiencia contrastó con otros procesos que ha vivido durante su trayectoria en el sector energético mexicano: “Yo personalmente llevo 16 años en el mundo de la energía y nunca había visto una apertura tan buena de la Comisión Federal ni una flexibilidad ante una negociación”.
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Sin embargo, Hurtado González considera que la adjudicación no comenzó durante las últimas cuatro semanas de negociación, sino varios años antes
“Cuando nadie creía que se iba a destapar el mercado, nosotros seguimos ese proceso de búsqueda de terrenos y de identificar los mejores puntos para desarrollar proyectos”, asegura.
Esa estrategia permitió a la empresa llegar a las convocatorias con una cartera madura y lista para competir. Actualmente Terralia acumula cerca de 10 GW en desarrollo entre proyectos eólicos y fotovoltaicos, con una actividad concentrada principalmente en México.
“Siendo mexicanos, nosotros orgullosamente creemos mucho en el país y creemos mucho donde estamos. Por eso es que invertimos en esto”, manifestó Hurtado González.
Aunque El Chorro resultó adjudicado, no fue la única iniciativa que Terralia presentó al esquema mixto. La compañía también participó con un proyecto ubicado en Campeche, que finalmente no avanzó debido a limitaciones de capacidad en la región.
“Nos dijeron que Champotón definitivamente no iba porque ya había una congestión de proyectos renovables en el sureste”, explicó el ejecutivo.
Cabe recordar que el 55% de las iniciativas que avanzaron en el proceso no fueron adjudicadas por diversas razones, como saturación de la red o por no cumplir con los requisitos de impacto ambientales. Además, el componente económico fue uno de los factores decisivos, con propuestas que presentaban precios considerablemente superiores a los finalmente seleccionados, en algunos casos por encima de los 70 dólares por MWh.
Lo que viene para Terralia y para México
Actualmente la empresa trabaja en los permisos y estudios necesarios para alcanzar la condición Ready to Build durante 2027, con el objetivo de iniciar posteriormente la construcción del parque y alcanzar la operación comercial en diciembre de 2029.
En paralelo, Terralia ya presentó un proyecto de almacenamiento de 240 MWh en Monterrey para participar en el esquema exclusivo de baterías, mientras impulsa una cartera adicional cercana a 1,2 GW entre energía solar y eólica.
Para Hurtado González, haber atravesado con éxito el proceso de adjudicación del esquema mixto también representa una ventaja de cara a las próximas convocatorias. El ejecutivo considera que la experiencia adquirida durante las negociaciones, así como el entendimiento de los criterios técnicos y económicos priorizados por las autoridades, permitirá a la compañía llegar mejor preparada a los nuevos mecanismos de contratación que impulsa el Gobierno mexicano.
“Hemos participado en todas las ventanillas que ha convocado el Gobierno”, destacó el CEO, quien aseguró que la empresa continuará apostando por nuevos proyectos de generación y almacenamiento en el país.
“De aquí al 2035 creo que va a haber un boom de desarrollo energético enorme en México. Creo que CFE está tomando muy buenas riendas con todo esto y nosotros aquí vamos a estar para invertir y desarrollar”, concluyó Hurtado González.


