Las baterías comienzan a ganar terreno entre industrias y comercios dominicanos como una herramienta para reducir costos eléctricos, una tendencia que desde Unitrade identifican como uno de los principales motores para acelerar el mercado de almacenamiento en el país.
El cambio responde al creciente interés por aplicaciones como peak shaving para gestionar picos de demanda y optimizar el consumo energético, más allá del respaldo tradicional ante cortes de suministro.
"Normalmente, en el mercado latinoamericano la gente piensa que tenemos una batería para hacer un backup o para cuando se va la energía en un momento muy crítico, pero realmente hay muchas más funciones que podemos hacer como peak shaving, grid forming o grid reinforcement", explicó Juan Carlos Reyes, gerente de Eficiencia Energética de Unitrade, durante una entrevista destacada de Future Energy Summit (FES) Caribe.
La vigencia de este tipo de estrategias también encuentra respaldo en la estructura tarifaria dominicana. Las resoluciones más recientes de la Superintendencia de Electricidad (SIE) mantienen cargos asociados a la demanda máxima de potencia para distintos segmentos comerciales e industriales, incluyendo esquemas diferenciados según horarios de consumo. En ese contexto, tecnologías capaces de reducir los picos de demanda comienzan a ganar atractivo económico para usuarios que buscan optimizar sus costos energéticos.

Para Reyes, el escenario actual también responde a una convergencia entre necesidad y tecnología. "Yo creo que el almacenamiento llegó como la nueva innovación", afirmó. "Es algo que venimos viendo desde hace mucho tiempo, pero creo que este es el momento donde la tecnología está a la par con la necesidad, el precio está a la par con la necesidad y, definitivamente, el nivel de seguridad y rigurosidad que necesitan los sistemas de almacenamiento también están a la par con el estándar que el mercado necesita".
El atractivo económico de estas soluciones se da en paralelo a un crecimiento sostenido de la demanda eléctrica nacional. El Organismo Coordinador proyecta que la demanda máxima del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) alcance 3599 MW en 2026, frente a los 3440 MW previstos para 2025. Además, en agosto de 2025 el país registró una demanda máxima instantánea servida récord de 3923 MW, reflejando la creciente presión sobre la infraestructura eléctrica.
A ello se suman los registros operativos más recientes, que muestran niveles de generación cercanos a los 3700 MW, una señal de la necesidad de incorporar recursos capaces de aportar flexibilidad tanto a los usuarios como al sistema.
Del ahorro energético a la flexibilidad de la red
Dentro de esta estrategia, Unitrade distribuye oficialmente el sistema BESS de Huawei Digital Power, solución orientada al segmento comercial e industrial que concentra buena parte de las expectativas de crecimiento de la compañía.
"Es un all-in-one que ofrece Huawei, muy completo a nivel de refrigeración, de eficiencia, de tamaño y tecnología, que permite múltiples funciones", destacó Reyes.
Por lo que el impacto de estas tecnologías va más allá de la reducción de costos para cada usuario. A medida que se expanden detrás del medidor, también aportan capacidad de respuesta al sistema en los momentos de mayor exigencia operativa, contribuyendo a la estabilidad de una matriz que incorpora cada vez más generación renovable.
Ese desafío adquiere una dimensión estratégica en República Dominicana, ya que también durante FES Caribe, autoridades del Gobierno confirmaron que el país proyecta requerimientos de al menos 2000 MW de BESS hacia 2036-2037 para acompañar la integración de nuevas fuentes renovables y garantizar la flexibilidad necesaria para la operación del sistema.
Los datos oficiales de la Comisión Nacional de Energía (CNE) muestran que esa transformación ya está en marcha. Actualmente existen 5178 MW de capacidad renovable concesionada, mientras que los proyectos asociados a baterías representan 2814 MWh. Además, el país cuenta con 14 proyectos fotovoltaicos con baterías, equivalentes a 1459 MWh, y una capacidad solar operativa superior a los 1700 MW.
La magnitud de esas cifras refleja por qué el almacenamiento dejó de ser visto como una tecnología complementaria para convertirse en uno de los pilares de la próxima etapa de la transición energética dominicana.
Desde Unitrade observan que la principal barrera para acelerar esa adopción sigue siendo el desconocimiento sobre las capacidades reales de estas soluciones. Sin embargo, aseguran que la percepción cambia rápidamente una vez que los usuarios experimentan los resultados.
"Cuando estábamos luchando por colocar la primera batería, fue algo difícil, pero luego de hacerlo, se dio muy dinámicamente la venta de las próximas diez", comentó Reyes.
Para el ejecutivo, la aceleración del mercado ocurre cuando las empresas comprueban directamente el impacto económico que puede generar el storage sobre sus operaciones.
"El cliente de verdad ve que no es una idea del pasado o del futuro, sino que de verdad lo puede palpar con su ahorro energético", señaló, considerando que la próxima etapa del mercado dependerá de que más usuarios comprendan el potencial económico que ofrece el BESS más allá del respaldo tradicional.
"Es lo que debería pasar: que se lancen a la tecnología nueva", concluyó Reyes.

