Guatemala, Panamá y República Dominicana encabezan hoy el mapa regional de JA Solar.
Ángel Carril, sales manager para Centroamérica de la compañía, ubicó esos tres mercados como los principales polos de desarrollo renovable durante una entrevista exclusiva durante Future Energy Summit (FES) Guatemala 2026.
“Estamos presentes en cada uno de estos países, especialmente Guatemala, Panamá, República Dominicana. Puntos neurálgicos, claves ahora mismo en el desarrollo de renovables en la región”, afirmó.
El ejecutivo ubicó a esos tres mercados en el podio regional por el volumen de oportunidades, el avance de las licitaciones y la participación de desarrolladores.

Guatemala toma impulso con la PEG-5, Panamá sostiene precios altamente competitivos y República Dominicana acelera su despliegue solar acompañado por baterías.
VEA LA ENTREVISTA COMPLETA AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=9XaFb1ew5Os
La posición de cada país responde a coyunturas diferentes. Mientras el mercado guatemalteco comienza a priorizar proyectos capaces de entregar potencia firme, Panamá profundiza su esquema de contratos de largo plazo y República Dominicana incorpora el almacenamiento como condición para el ingreso de nueva generación renovable.
Guatemala toma la delantera con PEG-5
Guatemala ganó protagonismo dentro de la estrategia regional de JA Solar tras varios años de crecimiento fotovoltaico. La adjudicación de la PEG-5 incrementó las consultas de desarrolladores que buscan tecnología para mejorar el rendimiento y la rentabilidad de sus iniciativas.
El proceso adjudicó 1258 MW mediante 57 proyectos, de los cuales alrededor del 73% corresponde a tecnologías renovables. La convocatoria registró un precio monómico promedio de 101 USD/MWh, por debajo de los contratos vigentes, y mostró un fuerte predominio de soluciones solares híbridas con baterías.
Además, la subasta PEG-5 modificó el criterio de inversión al priorizar centrales capaces de aportar energía, potencia y flexibilidad en franjas determinadas. Por lo sistemas FV + BESS ganaron espacio frente a otras tecnologías por la previsibilidad de su entrega y su capacidad para responder a los requerimientos de firmeza.
Aunque la energía eólica mantiene uno de los menores costos nivelados de generación a escala global, perdió competitividad dentro de este esquema. El diseño de la subasta valoró la disponibilidad horaria y la capacidad de administrar la producción, atributos que las configuraciones solares con BESS pudieron ofrecer con mayor precisión.
Para JA Solar, el avance guatemalteco no se limita a las grandes plantas. La demanda se extiende desde instalaciones residenciales hasta proyectos comerciales, industriales y utility.
“Guatemala viene creciendo en todos los segmentos. Desde residencial, comercial, industrial hasta utility”, señaló Carril.
El segmento de gran escala recibe actualmente el principal estímulo por la capacidad contratada en la PEG-5 y por las perspectivas de nuevas convocatorias. La empresa pretende acompañar esos desarrollos mediante asistencia técnica y comercial durante las etapas de diseño, construcción y puesta en servicio.
“Esperamos ser ese punto de soporte, apoyo comercial y técnico para el desarrollo de estos proyectos y que lleven a un punto de operación exitoso”, explicó el Sales Manager para Centroamérica.
La agenda guatemalteca continuará con una nueva licitación de generación. Durante FES Guatemala, las autoridades anticiparon la preparación de la PEG-6 para contratar aproximadamente 300 MW de potencia firme, luego de que el proceso anterior no cubriera toda la demanda requerida.
También se prevé avanzar con la PET-4, destinada a ampliar la infraestructura de transmisión y facilitar la incorporación de los proyectos adjudicados. La expansión de la red será determinante para evitar restricciones operativas ante el incremento de la generación solar y el crecimiento de la demanda.
El almacenamiento y las obras de transporte eléctrico aparecen como los dos principales instrumentos para sostener la expansión. Guatemala se diferencia de otros mercados centroamericanos porque la PEG-5 demostró que las baterías pueden competir dentro de contratos de largo plazo sin depender exclusivamente de mercados de servicios complementarios.
La continuidad de la PEG-6 y la PET-4 será observada de cerca por el sector privado durante la transición institucional previa a las elecciones generales previstas para 2027. La salida de Víctor Hugo Ventura del Ministerio de Energía y Minas abrió interrogantes sobre los plazos, aunque la designación de Erwin Barrios fue interpretada como una señal de continuidad.
El nombramiento de Luis Rolando Barillas como viceministro de Energía también reforzó el perfil técnico de la cartera. El desafío de la nueva conducción será sostener el cronograma de contratación y brindar previsibilidad antes del siguiente cambio de administración.
A ese escenario se suman cuestiones regulatorias que podrían afectar el desarrollo de los activos adjudicados. La implementación de la nueva Ley contra el Lavado de Dinero obliga a actualizar modelos contractuales utilizados por el mercado eléctrico, una adecuación relevante para evitar incertidumbre jurídica en la PEG-6.
Asimismo, distintos municipios comenzaron a exigir licencias o pagos para la construcción de instalaciones solares sin un respaldo claro en la normativa nacional. El sector privado advierte que esas condiciones podrían elevar los costos y demorar los proyectos de la PEG-5.
En este contexto de mayor sofisticación técnica, JA Solar prepara módulos de hasta 670 W para responder a la demanda de potencia, eficiencia y mejor aprovechamiento de las superficies disponibles.
“Los clientes siempre están buscando innovación y nuevas tecnologías con las cuales hacer sus proyectos más rentables”, indicó Carril al describir las solicitudes recibidas por la compañía.
La empresa trabaja en la ampliación de su portafolio y en el posicionamiento de soluciones adaptadas tanto a centrales utility como a instalaciones comerciales e industriales.
Panamá y República Dominicana completan el podio
Panamá se ubica entre los mercados más visibles para JA Solar por el regreso de las licitaciones renovables de gran escala y la intensidad de la competencia. La LPI ETESA 01-25 adjudicó contratos de largo plazo con un precio promedio de 23,86 USD/MWh, uno de los registros más bajos de la región.
La energía eólica concentró la mayor parte de la contratación debido a su factor de capacidad y perfil de producción. Cuatro compañías reunieron los principales volúmenes adjudicados, confirmando el interés de los inversionistas por el mercado panameño.
Posteriormente, la LPI ETESA 01-26 profundizó ese esquema mediante la adjudicación de 22,6 TWh de energía renovable con contratos de hasta 20 años. El precio promedio alcanzó 33,7 USD/MWh, por debajo del valor de referencia establecido para el proceso.
Carril vinculó esos resultados con la reducción de los costos tecnológicos y las medidas adoptadas por los gobiernos para facilitar nuevas inversiones.
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“Fueron ofertas muy competitivas; es algo que ya se venía viendo. Era un reflejo de la baja en precios no solamente a nivel tecnológico, sino también de medidas de los distintos gobiernos para incentivar el desarrollo de las renovables”, afirmó.
Panamá prevé realizar cuatro nuevas licitaciones entre 2026 y 2028 para reducir su exposición al mercado spot y garantizar el abastecimiento mediante contratos de largo plazo. La planificación contempla una incorporación escalonada de generación, acompañada por refuerzos en transmisión y una mayor participación de las baterías.
Aunque el almacenamiento no fue obligatorio en las convocatorias recientes, la creciente penetración de fuentes variables comienza a trasladar el debate hacia la flexibilidad. Las autoridades proyectan una participación progresiva de los sistemas BESS hacia 2029 para mejorar la confiabilidad, gestionar la demanda y facilitar la integración renovable.
El país también mantiene un crecimiento sostenido de la generación distribuida. El autoconsumo fotovoltaico supera los 196 MW instalados, principalmente por el avance del segmento comercial e industrial.
La Cámara Panameña de Energía Solar plantea que las futuras subastas deberían reconocer el aporte de las baterías y los recursos distribuidos. El objetivo es valorar la firmeza, la administración de la demanda y otros servicios operativos, además del precio de la electricidad producida.
Panamá genera alrededor del 75% de su electricidad mediante fuentes renovables, con predominio de la hidroelectricidad, seguida por la eólica y la solar. El aumento de las tecnologías variables eleva la necesidad de contar con redes robustas, capacidad flexible y mecanismos que remuneren servicios distintos a la producción.
La interconexión con Colombia también volvió a ganar impulso mediante la denominada Panamericana Eléctrica. La iniciativa identifica 16 obras estratégicas para ampliar el intercambio regional, fortalecer la seguridad de suministro y facilitar el ingreso de mayores volúmenes renovables.
El nombramiento de Rodrigo Rodríguez al frente de la Secretaría Nacional de Energía fue recibido como una señal de continuidad para las licitaciones y la agenda de inversiones. La combinación de planificación, competencia y contratos prolongados consolida al país como una referencia regional.
República Dominicana completa el podio trazado por JA Solar. El mercado atraviesa una aceleración renovable basada en la incorporación conjunta de generación fotovoltaica y almacenamiento.
La licitación EDES-LPI-01-2025 recibió ofertas por 1655 MWp frente a una demanda inicial de 600 MW, una sobreoferta que evidenció el interés de los desarrolladores. El proceso terminó con la adjudicación de 325,69 MW de nueva capacidad, acompañada por sistemas BESS equivalentes al 50% de la potencia contratada.
El resto quedó desierto porque las propuestas superaron el precio de referencia. Tras la adjudicación, las Empresas Distribuidoras de Electricidad avanzaron con la firma de los contratos de compraventa de energía para consolidar el ingreso de los activos.
La obligatoriedad del almacenamiento marcó un cambio de paradigma y colocó a República Dominicana entre los primeros países latinoamericanos que integraron BESS como requisito estructural dentro de un procedimiento competitivo.
Las autoridades ya preparan una nueva convocatoria para contratar los 300 MW pendientes, además de un proceso destinado a sumar 200 MW de baterías en parques solares operativos. Esta última modalidad permitiría reforzar la firmeza sin depender únicamente de nuevos desarrollos greenfield.
Durante FES Caribe, representantes del sector anticiparon procesos para incorporar más de 800 MWh de almacenamiento en el corto plazo y una proyección cercana a 2000 MW de capacidad BESS durante los próximos años.
El mercado también apunta a alcanzar aproximadamente 2 GW solares instalados hacia 2027, acompañado por al menos 600 MW de baterías adjudicados o en desarrollo. La expansión responde al crecimiento de la demanda, la necesidad de reducir el consumo de combustibles fósiles y los requerimientos de estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado.
República Dominicana avanzó durante 2026 con la aprobación de un marco técnico específico para los sistemas BESS. La regulación establece requisitos de diseño, seguridad, operación y conexión, mientras las autoridades preparan reglas más amplias para reconocer los servicios que estos activos pueden prestar.
El país también lanzó una manifestación de interés para desarrollar hasta 1200 MWh de almacenamiento mediante inversión privada, endureció los requisitos de aprobación para centrales solares y eólicas y actualizó la normativa aplicable a la generación distribuida.
El gran apagón originado por una falla en la central Punta Catalina volvió a exponer la necesidad de fortalecer la resiliencia de la red. La diversificación, las baterías y la modernización de la transmisión ganaron relevancia como herramientas para reducir el riesgo de interrupciones masivas.
“JA tiene una fuerte presencia en toda Centroamérica y República Dominicana, donde tenemos un market share increíble, venimos creciendo año a año”, destacó Carril.
El fabricante cuenta con un equipo dedicado a la región y busca sostener su participación en cada nueva convocatoria.
Precios globales y rentabilidad de los proyectos
La expansión de estos tres mercados se produce mientras la industria fotovoltaica china atraviesa una reconfiguración de sus condiciones comerciales. Los cambios aplicados a los beneficios fiscales para la exportación pueden trasladarse al precio de los módulos y alterar las proyecciones de algunos desarrolladores.
Carril reconoció que las modificaciones pueden incidir en la planificación, aunque recordó que la sobreoferta global había llevado las cotizaciones hasta niveles excepcionalmente bajos.
“La sobreoferta de módulos y de capacidad había llevado a unos precios que se puede decir que estaban en un rango muy bajo”, observó.
La corrección representa un retroceso parcial respecto de esos mínimos, pero no devuelve necesariamente al mercado a valores incompatibles con la inversión. Numerosos proyectos fueron estructurados hace aproximadamente dos años con costos superiores a los actuales y conservarían margen para absorber el ajuste.
“Aun con este elemento de eliminación de un beneficio, los proyectos seguirán siendo rentables”, aseguró el ejecutivo.
La elevada participación en las subastas de Guatemala y Panamá refuerza esa lectura. Los desarrolladores continúan presentando propuestas y avanzando con iniciativas pese a la posibilidad de un incremento en el costo de los equipos.
“Creo que el impacto no ha sido tan importante y los proyectos seguirán desarrollándose”, concluyó Carril.
El ranking revelado por JA Solar refleja una transformación más amplia del mercado regional. El costo por MWh continúa siendo relevante, pero las decisiones de inversión incorporan cada vez más variables como la firmeza, la flexibilidad, el acceso a la transmisión y la previsibilidad contractual.
Guatemala avanza con proyectos híbridos y prepara nuevas contrataciones; Panamá profundiza sus subastas de largo plazo y comienza a debatir el valor de la flexibilidad; República Dominicana integra las baterías como requisito y desarrolla reglas específicas para su operación.

