Duke Energy había ingresado al país en marzo de 2000, con la compra de Hidroeléctrica Cerros Colorados, conformada por la central térmica Alto Valle y el complejo hidroeléctrico Cerros Colorados, ambas en Neuquén.
Venía aportando al sistema 576 MW de capacidad eléctrica instalada de la cual Alto Valle aporta 97 MW con dos ciclos combinados y una turbina de gas a ciclo abierto.
Y Planicie Banderita genera 479 MW con dos unidades generadoras.
La decisión de abandonar sus activos responde a la necesidad de limitar su exposición a la incertidumbre política y las fluctuaciones cambiarias de la región, además de buscar un crecimiento más estable a través de los negocios regulados en los Estados Unidos. Lea también: "Google firmó contratos para compra de energía renovable por 842 MW" De hecho, Lynn Good, CEO de Duke Energy, explicó a la agencia Bloomberg que la transformación de la compañía "está cobrando más fuerza a medida que nos retiramos del mercado latinoamericano para centrarnos en nuestro negocio principal".
Agregó que el objetivo "es crear un valor superior y sostenible para los clientes, empleados, inversores y comunidades en las que opera, a través de la producción, entrega y venta de productos y servicios de energía".
Fuente: El Cronista.