Ecuador obtuvo una donación de USD 3,5 millones del Grupo Banco Mundial para avanzar con la preparación técnica de nuevos proyectos eléctricos y reforzar la seguridad y confiabilidad del sistema nacional.
El acuerdo fue firmado por el Ministerio de Ambiente y Energía, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) y el organismo multilateral. Los recursos provienen del Fondo de Donación para la Preparación de Proyectos y no deberán ser reembolsados.
El financiamiento no se destinará directamente a la construcción de centrales o redes. Su objetivo será desarrollar estudios, análisis y asistencia técnica que permitan llevar iniciativas prioritarias de generación y transmisión a una etapa de mayor madurez.
La preparación incluirá diagnósticos sectoriales, proyecciones de demanda, evaluaciones tecnológicas y estudios de ingeniería. Con esa información, el Gobierno buscará reducir riesgos y sentar las bases para movilizar posteriormente capital público y privado.

El programa tendrá una duración de 18 meses y estará orientado a proyectos considerados estratégicos para la modernización del sistema eléctrico ecuatoriano.
Entre las iniciativas mencionadas se encuentra la línea de transmisión San Gregorio–Palestina, que requiere estudios de ingeniería de detalle para reforzar el Sistema Nacional de Transmisión y mejorar el servicio eléctrico en el cantón Palestina.
“Este convenio nos permite contar con estudios de ingeniería de detalle para proyectos críticos”, afirmó Jorge Antonio Jácome, gerente general de CELEC EP.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, sostuvo que el acuerdo forma parte de la estrategia gubernamental para incorporar diferentes fuentes de generación y fortalecer la soberanía energética.
“Debemos contar con varias fuentes de generación eléctrica que nos permitan alcanzar la soberanía energética y potenciar el servicio a escala nacional”, señaló.
La planificación buscará identificar qué alternativas pueden aportar capacidad firme, mayor resiliencia y menores emisiones. También deberá establecer prioridades de inversión y definir las condiciones técnicas y financieras necesarias para desarrollar cada proyecto.
El Banco Mundial destacó que una preparación adecuada resulta determinante para que las iniciativas puedan acceder posteriormente a financiamiento y avanzar hacia su ejecución.
“Contar con un sistema eléctrico más confiable y resiliente es fundamental para impulsar el crecimiento económico, atraer inversión y mejorar la calidad de vida de las familias ecuatorianas”, afirmó Ariel Yépez, director del organismo para Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Estudios para convertir planes en proyectos financiables
Uno de los principales desafíos del sector eléctrico ecuatoriano es transformar las necesidades identificadas en proyectos con ingeniería, permisos, cronogramas y estructuras económicas suficientemente desarrolladas.
La donación permitirá cubrir esa etapa previa, que suele determinar si una iniciativa puede obtener financiación o queda detenida en la planificación.
Los estudios de demanda ayudarán a definir dónde será necesario incorporar nueva generación o ampliar las redes. Las evaluaciones tecnológicas permitirán comparar alternativas según su costo, disponibilidad, impacto ambiental y capacidad para responder a las necesidades del sistema.
En transmisión, los análisis deberán identificar corredores saturados, nuevas necesidades de conexión y obras capaces de mejorar la confiabilidad del suministro.
La asistencia técnica también podría facilitar la preparación de documentos para futuras licitaciones, contratos y esquemas de participación privada.
Una vez completados los 18 meses de trabajo, el desafío será convertir los estudios financiados por el Banco Mundial en obras concretas y asegurar los recursos necesarios para su construcción.

