EDF acordó la venta de su negocio de energías renovables en Estados Unidos y Canadá al fondo de inversión KKR, en una operación valuada en US$ 4200 millones, con pagos adicionales que podrían elevar el monto en otros US$ 390 millones.
La transacción comprende las operaciones de EDF Power Solutions en ambos países y forma parte de la estrategia del grupo francés de rotar activos para fortalecer su capacidad financiera y concentrar inversiones en otras tecnologías de bajas emisiones.
Según informó la compañía, la operación permitirá reducir la deuda financiera neta de EDF en aproximadamente US$ 5500 millones. El cierre está previsto para el segundo semestre de 2026, una vez obtenidas las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Bernard Fontana, presidente y CEO de EDF, explicó que la desinversión responde a la estrategia de optimización del portafolio del grupo.

"La operación forma parte de nuestra estrategia de rotación de cartera. El objetivo es maximizar la capacidad financiera de EDF para desarrollar nuevas soluciones competitivas y bajas en carbono en nuestras principales áreas de actividad, como la energía nuclear, la hidroeléctrica y las energías renovables", afirmó.
Con esta decisión, EDF busca liberar recursos para acelerar inversiones en sus negocios considerados estratégicos, en un contexto donde las grandes utilities europeas revisan la composición de sus activos para afrontar la creciente demanda de capital que exige la transición energética.
KKR apuesta al crecimiento del mercado norteamericano
Desde Norteamérica, la operación fue presentada como una oportunidad para impulsar una nueva etapa de crecimiento.
Tristan Grimbert, presidente y CEO de EDF Power Solutions North America, calificó la venta como "el capítulo más significativo en la historia de la compañía" y aseguró que la prioridad durante los próximos meses será garantizar una transición sin impactos para clientes, socios y proyectos en desarrollo.
El ejecutivo sostuvo además que la inversión de KKR refleja la confianza en la plataforma de la empresa y en el potencial del mercado energético norteamericano.
Según explicó, el crecimiento acelerado de la demanda eléctrica impulsado por los centros de datos, la relocalización industrial y la electrificación está generando nuevas oportunidades para el desarrollo de infraestructura energética.
Un mercado con fuerte demanda de inversión
La operación se produce en un momento de fuerte expansión del consumo eléctrico en Estados Unidos y Canadá, donde el avance de la inteligencia artificial, los grandes centros de procesamiento de datos y el regreso de industrias manufactureras están elevando las necesidades de nueva generación y redes eléctricas.
En ese contexto, fondos de infraestructura como KKR continúan incrementando su presencia en activos energéticos considerados estratégicos para acompañar ese crecimiento.
Para EDF, la venta representa un movimiento financiero destinado a reforzar su balance y concentrar recursos en otras áreas de negocio, mientras que para KKR supone la incorporación de una plataforma consolidada dentro de uno de los mercados energéticos con mayores perspectivas de expansión durante la próxima década.

