El financiamiento para proyectos solares industriales en México está cambiando. La caída en los tiempos de retorno, el crecimiento del almacenamiento y una mayor flexibilidad para financiar infraestructura complementaria están modificando cómo las empresas estructuran sus inversiones energéticas. Así lo aseguraron Raquel Bivian y José Saadia, Gerentes de Serfimex Solar en diálogo con Energía Estratégica.
La gerenta de Serfimex Solar, señaló que, dependiendo del costo planteado por el integrador, el retorno de inversión de los paneles es de 2 a 3 años, mientras que ese plazo para soluciones con almacenamiento puede ubicarse “aproximadamente en unos 5 o 6 años”.
En paralelo con esa reducción de los períodos de recuperación, la financiera viene ampliando el volumen de operaciones dentro del segmento industrial mexicano. “Al día de hoy, llevamos financiados aproximadamente 150 proyectos con un monto de más de 1500 millones de pesos mexicanos”, precisó José Saadia, Gerente de Serfimex Solar en entrevista exclusiva con el portal.
La compañía parte de tickets mínimos de un millón de pesos, aunque sostiene que no establece un techo económico predeterminado para las operaciones que encuadran dentro de su mercado objetivo. El foco está principalmente en personas morales de los sectores industrial, comercial y hotelero, con especial presencia en usuarios conectados en media tensión.

El tamaño de los proyectos también empieza a modificarse. Serfimex puede financiar instalaciones fotovoltaicas cercanas al nuevo límite de la generación distribuida y, cuando una empresa cuenta con distintos servicios o medidores, analizar más de una instalación dentro de una misma operación empresarial.
“Si un cliente tiene una industria y quiere un proyecto de 0.7 MW, si tiene otro servicio, otro medidor y le quiere poner otro proyecto del mismo tamaño, lo podemos financiar sin problema”, explicó Biviano Tenorio.
El comentario aparece en un momento de cambio regulatorio para México. La reforma energética elevó de 0.5 MW a menos de 0.7 MW el umbral aplicable a generación distribuida, ampliando la escala de los proyectos que pueden desarrollarse bajo esta figura sin requerir permiso de generación.
Para Serfimex, esa ampliación se cruza con otra transformación: el proyecto industrial ya no necesariamente termina en los paneles. Baterías, bancos de capacitores, refuerzos estructurales y carports solares pueden incorporarse dentro del financiamiento, siempre que formen parte de la solución técnica requerida por el usuario.
“Para muchas industrias, tener solo paneles solares no es la solución”, advierte Biviano Tenorio. La ejecutiva menciona casos donde la planta necesita reforzar una cubierta antes de instalar módulos, incorporar almacenamiento por problemas en el suministro o corregir penalizaciones relacionadas con el factor de potencia.
Esa flexibilidad permite atacar una de las restricciones habituales del segmento C&I: una solución adicional puede mejorar el desempeño energético del proyecto, pero al mismo tiempo elevar el desembolso inicial y alejarlo de las posibilidades de pago de contado de la empresa.
Un ejemplo son los carports. En instalaciones donde la superficie disponible en techo resulta insuficiente, la utilización de estacionamientos permite incorporar nueva capacidad fotovoltaica. Según Biviano Tenorio, esto puede hacer que un proyecto pase de cubrir alrededor del 20% del consumo a alcanzar niveles del 40% o incluso 50%.
La reducción de costos también está cambiando la ecuación. Según la ejecutiva, hace alrededor de diez años el watt solar instalado se ubicaba entre 3 y 4 dólares, mientras que actualmente ronda los 0.70 dólares. A esto se suma una mayor potencia por módulo, que permite generar más con menos paneles, cableado e instalación.
Biviano Tenorio hace hincapié en que una dinámica similar empieza a observarse en almacenamiento. “Las baterías están en su boom”, sostiene. La ejecutiva señala que el mercado pasó de contar con pocas alternativas para industria a recibir una cantidad creciente de nuevas marcas, con menores costos y mejores tiempos de retorno.
Sin embargo, el desembolso continúa siendo relevante. “Agregar baterías a un proyecto fotovoltaico puede duplicar el costo por watt”, por lo que el financiamiento gana peso para evitar que la inversión comprometa la liquidez de las empresas.
En ese sentido, Serfimex también financia proyectos exclusivamente de almacenamiento, tanto para industrias que ya cuentan con fotovoltaica como para usuarios que buscan respaldo ante apagones o intermitencias La ampliación de la oferta obliga, a su vez, a reforzar la evaluación técnica. La compañía revisa las certificaciones de los equipos antes de aprobar su financiamiento, ante un mercado donde la mayor cantidad de proveedores no necesariamente implica los mismos estándares tecnológicos.
Siguiendo esa lógica, Serfimex trabaja también sobre alianzas con distribuidores que comercializan tecnologías de fabricantes internacionales como Huawei y LONGi, buscando articular financiamiento, disponibilidad de equipos e integración de los proyectos.
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“Tenemos una alianza muy importante con los principales distribuidores a nivel nacional”, explicó Saadia, Gerente de Serfimex Solar. El ejecutivo describe una cadena en la que el distribuidor aporta el material, el integrador desarrolla la solución para el usuario final y la financiera incorpora el capital necesario para concretar la inversión.
Ese vínculo con el ecosistema también forma parte del posicionamiento que la compañía busca construir frente a entidades financieras tradicionales. Para Saadia, la diferencia no pasa solamente por disponer de recursos, sino por entender la tecnología, los actores que intervienen y los tiempos reales de ejecución de una instalación energética.
“Nuestro pago es por avance de obra para evitar que el cliente se descapitalice. No paga por el 100% de su deuda hasta que el sistema está completamente instalado, interconectado, listo para ser encendido. Y les damos meses de gracia capital”, explicó Biviano Tenorio.
El producto contempla financiamiento desde 0% de enganche, meses de gracia a capital, plazos de hasta 72 meses y tasas fijas o variables, según detalla la propia compañía. Serfimex también sostiene que evalúa técnica y financieramente la rentabilidad de cada proyecto, con el objetivo de que el ahorro energético acompañe el servicio de la deuda.
“Que el ahorro pague la mensualidad”, resumió la ejecutiva. La idea es convertir parte del flujo que la empresa ya destina al recibo eléctrico en el pago de un activo que reduzca ese mismo gasto.
Del crédito al territorio: qué empresas y entidades busca financiar Serfimex
El esquema está orientado principalmente a personas morales de los sectores industrial, comercial y hotelero, y excluye proyectos residenciales. La compañía solicita más de dos años de operación y analiza el historial crediticio de los solicitantes, aunque sus ejecutivos remarcan que el proceso busca mantener mayor flexibilidad frente a la banca tradicional.
El foco está especialmente puesto en usuarios de media tensión, donde el peso de la electricidad puede alterar de forma significativa la estructura de costos. Según Biviano Tenorio, en algunos casos el gasto energético representa cerca del 50% de los principales egresos de una empresa e incluso puede superar ese nivel.
La escala mínima de un millón de pesos tampoco deja necesariamente afuera a negocios más pequeños. Serfimex puede agrupar varias instalaciones de una misma empresa hasta alcanzar ese monto, una alternativa aplicable, por ejemplo, a cadenas de restaurantes o agencias automotrices con múltiples establecimientos.
Otro foco de su estrategia a nivel nacional es la expansión territorial. La financiera ya participó en convenios de colaboración con los gobiernos de Jalisco, la Península y con Quintana Roo, junto con organismos estatales e integradores.
El modelo busca articular tres piezas: respaldo institucional, capacidad técnica del integrador y acceso a financiamiento, con el objetivo de destrabar inversiones que muchas empresas postergan frente a otras prioridades de capital.
“Próximamente se vienen más estados puntuales en los que está creciendo bastante fuerte. Entre ellos lo que es Sinaloa y otros más de la República que aún no se pueden adelantar”, anticipó Saadia.
Aunque Serfimex no revela por ahora las siguientes firmas, los convenios se integran a una estrategia más amplia de expansión hacia 2027. El punto de partida es un portafolio que ya reúne alrededor de 150 proyectos y más de 1.500 millones de pesos financiados, una escala que la firma busca ampliar acompañando el crecimiento de la solar y el almacenamiento industrial.
A ese escenario se suma una presión adicional sobre el sector industrial. Biviano Tenorio advierte que cada vez más empresas exportadoras reciben exigencias de sus propios clientes para demostrar que parte de la energía utilizada en sus procesos proviene de fuentes limpias, por lo que la transición empieza a responder también a criterios comerciales y ESG.
Ese cambio de demanda también podría ampliar el tamaño de las operaciones. Aunque actualmente el foco de Serfimex permanece en media tensión y generación distribuida, la compañía ya recibió acercamientos para estructuras de mayor escala.
“Hemos tenido acercamientos recientement para proyectos utility scale y estamos evaluandolo. No estamos cerrados”, señaló Biviano Tenorio.
Para los ejecutivos, la evolución ya no depende únicamente de cuánto continúen bajando los precios de los equipos. El desafío pasa también por estructurar financiamiento capaz de acompañar proyectos más grandes y complejos sin comprometer la liquidez de las empresas.
“El próximo año nosotros lo vemos muy atractivo”, concluyó el gerente. Así, hacia 2027, Serfimex ve un mercado industrial donde convergen retornos fotovoltaicos más cortos, baterías más competitivas, exigencias de sustentabilidad y mayor necesidad de capital. Una combinación que podría ampliar tanto el volumen financiado como el alcance de las soluciones energéticas que demandan las empresas mexicanas.

