El segmento comercial e industrial (C&I) de México encuentra nuevas alternativas para viabilizar proyectos solares y BESS, con PPAs de menor plazo, fintechs y fondos privados ganando espacio ante las necesidades de empresas que buscan evitar compromisos contractuales extensos.
El tema formó parte del debate en Intersolar México, que se realiza del 1 al 3 de septiembre en el Centro Citibanamex de Ciudad de México, donde Energía Estratégica realiza una cobertura exclusiva junto a referentes del sector.
“El que pone el dinero quiere proyectos a largo plazo y el que va a querer que le pongan la infraestructura quiere firmar proyectos a corto plazo”, manifestó Gilberto Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES).
Frente a esa diferencia, identificó una alternativa: “Vale la pena presentar proyectos de PPA de menor plazo para que las empresas se animen y vayan fijando los costos de energía hacia el futuro”.

El almacenamiento abre otra vía para acompañar al C&I, de modo que Yolanda Villegas González, presidenta de la Asociación Mexicana de Almacenamiento, Electrificación y Movilidad (AMAEM), recalcó que diversos fondos de inversión ya están aportando CAPEX para facilitar la incorporación de esta tecnología.
Aunque todavía resta ampliar esos esquemas hacia compañías de menor escala y también que todos los usuarios puedan ser receptores de ese beneficio como usuarios finales.
Estas alternativas cobran relevancia frente a una demanda eléctrica impulsada por el nearshoring, nuevas inversiones manufactureras y centros de datos, que según estimaciones del sector, podrían requerir más de 1500 MW de nueva capacidad durante los próximos años.
La generación distribuida también acelera. México incorporó cerca de 1 GW durante 2025 y la Secretaría de Energía (Sener) prevé alcanzar alrededor de 5 GW hacia 2030.
Osvaldo Birlain, titular de la Dirección General de Desarrollo Tecnológico y Acceso a la Energía, detalló durante Intersolar México 2026 que esa proyección acompaña el objetivo nacional de elevar al 38% la participación de energías renovables en la matriz eléctrica al cierre de la década, plan que también contempla 22 GW de nueva capacidad renovable, con aproximadamente 14 GW solares, junto con 5,5 GW de sistemas de almacenamiento.
En este escenario, las soluciones detrás del medidor adquieren protagonismo para atender requerimientos del C&I sin depender exclusivamente de los tiempos de las grandes obras eléctricas.
“Creo que lo que más rápido podemos implementar es detrás del medidor generación fotovoltaica y almacenamiento de energía eléctrica. Y en proyectos grandes la industria prioriza que algún tercero lo ofrezca”, precisó el presidente de ANES.
La oportunidad está en encontrar estructuras que alineen los plazos requeridos por quienes aportan recursos con las necesidades de las compañías. Los PPAs más cortos aparecen allí como una alternativa para dar previsibilidad al costo energético sin exigir compromisos tan extensos.
Sin embargo, desde el sector reconocieron que la banca comercial no está brindando amplias opciones de financiación para ese tipo de proyectos. Nos gustaría que la banca comercial tuviera mucho más modelos de negocio de financiamiento para este tipo de industrias”, subrayó Sánchez.
BESS abre oportunidades mientras avanzan las redes
Junto con los mecanismos económicos, la localización de la nueva capacidad será determinante para acompañar los corredores industriales. El país ya atravesó una concentración fotovoltaica en el norte que produjo excedentes diurnos y mayores intercambios entre regiones.
La misma lógica alcanza a las baterías. En el norte se plantearon 240 MW de almacenamiento, donde existe un excedente de producción durante el día mientras la región necesita importar electricidad desde otras zonas durante la noche.
Los nuevos polos de desarrollo en el sur amplían el mapa de oportunidades y requerirán infraestructura adicional. México también necesitará reforzar su capacidad para transportar electricidad a grandes distancias.
Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de Desarrollo Energético del Estado de Tamaulipas, advierte que las redes de transmisión pueden requerir entre tres y diez años, por lo que plantea incorporar otras soluciones mientras avanzan las obras estructurales, a la par que “dar mayores capacidades a los territorios” e incorporar tecnologías en proceso de maduración sin imponer prematuramente esquemas que limiten su desarrollo.
Los sistemas de almacenamiento pueden aportar flexibilidad durante los años que requiere desarrollar transmisión y distribución, aunque el siguiente paso será terminar de definir las condiciones para ampliar su participación en el C&I.
AMAEM valora las cinco modalidades planteadas para la tecnología, incluidas aquellas asociadas a centros de carga, generación y sistemas no asociados. Aunque persisten puntos por resolver que se concentran en tarifas, permisos, estudios de interconexión y configuraciones stand-alone.
“Hay muchas empresas que en este momento necesitan tener esa generación, tener esos sistemas de almacenamiento con el modelo stand-alone y la legislación actual todavía no nos permite llegar a ese punto que se requiere en cuanto a la industria”, advierte Villegas.
En paralelo, avanza la creación de nuevas Normas Oficiales Mexicanas (NOM), donde todavía existen divergencias entre autoridades que deberán dilucidarse. Por lo que la definición del stand-alone, las tarifas y la implementación de los sistemas no asociados será clave para evitar demoras y convertir el interés existente en nuevos proyectos.
Desde Tamaulipas, Ángel Jiménez coloca la previsibilidad institucional como otra pieza necesaria para capturar nuevas expansiones industriales: “Generar la certeza jurídica a partir de la política pública. Además, si no hablamos de eficiencia energética seguiremos perdiendo el tiempo”.
De este modo, PPAs de menor duración, fintechs, fondos privados y modelos para BESS empiezan a ampliar las alternativas disponibles en medio de una agenda de Intersolar México que continuará hasta este jueves 3 de septiembre con una señal común: la carrera regional ya no se explica solo por sumar MW solares.

