El esquema mixto impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no sólo redefine el desarrollo de nueva capacidad de generación en México, sino que también está creando una demanda inédita para el mercado de almacenamiento energético, un segmento que hasta hace pocos años permanecía prácticamente ausente de la planificación eléctrica nacional.
Los 37 proyectos adjudicados bajo este mecanismo, que suman alrededor de 7400 MW de capacidad, deberán incorporar sistemas de almacenamiento de 3 horas equivalentes al 30% de su capacidad. Incluso algunas iniciativas superan ampliamente ese umbral. Tal es el caso del proyecto El Chorro, impulsado por Teralia, que contempla una integración cercana al 45% en baterías.
A este escenario se suma la convocatoria específica para almacenamiento que permitirá la presentación de propuestas entre el 6 de julio y el 6 de agosto, una señal adicional de que las baterías comienzan a ocupar un rol cada vez más relevante dentro de la estrategia energética del país.
En este contexto, los principales fabricantes globales ya buscan posicionarse para captar parte de la demanda que podría surgir durante los próximos años. Entre ellos aparece CATL, líder mundial en almacenamiento energético y electromovilidad, que asegura estar participando en el esquema actual de México.

Así lo manifestó Ricardo Garro, Sales Director Latam, de CATL, a Energía Estratégica. Si bien el ejecutivo evitó anticipar adjudicaciones concretas, reconoce que la compañía ya se encuentra involucrada en diferentes procesos de evaluación y desarrollo.
Por su parte, Arturo Blake, Senior Sales Manager de CATL México, durante su participación en Future Energy Summit (FES) México, aseguró que el país atraviesa un momento similar al observado durante el auge fotovoltaico de años anteriores.
“Los focos de toda la región de Latam se están girando hacia México. A todos nos gustaría robarle un poco de reflectores a Brasil que últimamente se ha llevado la atención para tratar de que las compañías vuelvan al país. Están regresando muchos que se habían ido, vuelven a buscar proyectos aquí porque el horizonte es favorable", analizó Blake.
La expectativa de la compañía se apoya no sólo en los proyectos asociados al esquema mixto de CFE. También observa nuevas oportunidades vinculadas a sistemas stand alone, aplicaciones industriales y la creciente demanda energética de sectores tecnológicos.
Más allá de CFE: inteligencia artificial, calidad de energía y almacenamiento
Desde la visión de CATL, el crecimiento del almacenamiento en México no dependerá exclusivamente de las licitaciones o mecanismos impulsados por el Gobierno. El avance de industrias de alta tecnología también está comenzando a generar nuevos casos de negocio para las baterías.
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Según detalla Blake, sectores intensivos en automatización y manufactura avanzada enfrentan pérdidas económicas significativas por problemas asociados a la calidad de la energía, incluyendo variaciones de frecuencia, voltaje o interrupciones de corta duración.
"Haciendo las corridas financieras, el poner una solución de almacenamiento definitivamente es ahorrar dinero para ellos", sostuvo el ejecutivo. En esos casos, las baterías permiten aplicaciones como respaldo ultrarrápido, gestión de demanda, arbitraje energético y estabilización de la calidad eléctrica, factores que ayudan a proteger equipos industriales de alto valor como robots, centros de mecanizado y sistemas automatizados.
Para acompañar este crecimiento, CATL asegura contar con infraestructura de soporte local en México. La compañía ya dispone de tres centros de servicio en el país y busca responder a cualquier incidente en menos de 72 horas. La apuesta responde a una visión de largo plazo. Blake incluso proyecta una aceleración significativa del mercado durante los próximos años.
A medida que el almacenamiento comienza a escalar en México, la exigencia de los desarrolladores, inversionistas y entidades financieras comienza a crecer.
En ese sentido, el ejecutivo manifestó: "Primero piden fiabilidad y bancabilidad, eso es fundamental porque el día de hoy las empresas están aquí y el día de mañana no".
En ese sentido, el ejecutivo sostiene que la trayectoria y capacidad financiera de los fabricantes serán determinantes para respaldar proyectos que deberán operar durante décadas. Según detalla, CATL acumula ocho años consecutivos como líder global del mercado de almacenamiento energético y actualmente concentra cerca del 40% de la participación mundial del sector.
La compañía también destaca su experiencia operativa a escala global. "Tenemos más de 2.300 proyectos instalados a nivel mundial con cero incidentes", afirmó Blake, quien atribuye esos resultados a los sistemas de control de calidad, trazabilidad y desarrollo tecnológico implementados por la empresa.
Para sostener ese liderazgo, CATL destinó alrededor de USD 3.200 millones a investigación y desarrollo durante el último año y cuenta con más de 24.000 personas dedicadas a actividades de innovación, además de una cartera superior a las 54.000 patentes vinculadas a distintas etapas de la cadena de valor de las baterías. Con este respaldo, la compañía busca posicionarse en un mercado que, a juicio de Blake, apenas comienza a desplegar su potencial
"Me gustaría que el siguiente año viniéramos aquí y en lugar de estar esperando un solo dígito de gigavatios, sean dos o inclusive tres dígitos", afirmó.
Mientras tanto, la combinación entre los proyectos mixtos de CFE, las futuras convocatorias específicas para almacenamiento y la creciente demanda energética de industrias digitales comienza a configurar un escenario que vuelve a colocar a México en el radar de los principales actores globales del sector.

