El gobierno de Bolivia presentó el proyecto de la nueva Ley de Electricidad y Energías Renovables, una iniciativa que apunta a transformar el modelo energético del país mediante la apertura del sector a la inversión privada y el impulso a las energías limpias.
La propuesta, elaborada por el Ministerio de Hidrocarburos y Energías y remitida al Ministerio de la Presidencia, inicia ahora un proceso de evaluación técnica y política que incluirá el análisis de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE), el Consejo Nacional de Política Económica (CONAPE), el debate legislativo y la socialización con distintos sectores de la sociedad civil.
El nuevo esquema mantiene a ENDE como actor estratégico del sistema eléctrico boliviano, aunque bajo un modelo de competencia con empresas privadas. La iniciativa contempla la participación privada en generación, transmisión y distribución eléctrica mediante contratos de largo plazo y garantías jurídicas orientadas a atraer capital e incrementar la previsibilidad para los inversionistas.
"Con esta nueva ley, pasamos de un mercado controlado prácticamente por el Estado a un mercado competitivo, dando el rol que le corresponde al sector privado. Además, la vigente ley no toma en cuenta renovables y almacenamiento, entonces debemos adecuarla a la nueva realidad", afirmó Marcelo Blanco, ministro de Hidrocarburos de Bolivia.
Uno de los ejes centrales del proyecto es acelerar la diversificación de la matriz energética boliviana a través del desarrollo de renovables. La normativa reconoce además el acceso universal a la electricidad como un derecho y promueve mecanismos competitivos, como subastas públicas, para mejorar la eficiencia tarifaria y la calidad del servicio.
La ley también propone la creación de la Entidad Reguladora de Energía (ERE), un organismo independiente que buscará fortalecer la transparencia y el control técnico del mercado, eliminando potenciales conflictos de interés dentro de la estructura regulatoria actual.
"Hemos incorporado la figura del comercializador y habrá subastas de energías renovables para tener un mercado más competitivo y transparente y sobre todo una mayor competencia y eficiencia", detalló Blanco.
Con esta reforma, Bolivia busca alinearse con las tendencias regionales de modernización del sector eléctrico, donde varios países avanzan en esquemas de competencia y licitaciones para incorporar generación renovable a gran escala. El Gobierno considera que el nuevo marco permitirá ampliar la capacidad instalada, fortalecer la infraestructura de interconexión y potenciar el intercambio energético con mercados vecinos.
Además del componente renovable, la propuesta apunta a posicionar al país como un futuro hub energético regional, aprovechando su ubicación estratégica y el potencial de expansión de sus recursos energéticos. El debate que se abrirá en las próximas etapas será clave para determinar el alcance de la participación privada y el ritmo de implementación de los cambios estructurales en el sector eléctrico boliviano.
