México ingresa en una nueva fase de expansión fotovoltaica. El país cerró diciembre de 2025 con 13.579 MW de capacidad solar instalada según datos de la Asociación Mexicana de Energía Solar (ASOLMEX), mientras que más de 6700 MW fueron seleccionados recientemente mediante el esquema de inversión mixta con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
A esta cartera se añaden 4595 MW fotovoltaicos y termosolares que todavía deberán asignarse en las nuevas convocatorias que lanzó el gobierno, por lo que el próximo mapa solar mexicano no solo dependerá de los activos que ya están operativos, sino también de las empresas capaces de transformar las nuevas adjudicaciones en proyectos construidos e interconectados, previstos principalmente para 2028 y 2029.
Del total instalado al cierre de 2025, 8168 MW corresponden a generación solar de gran escala, considerada por la Asociación Mexicana de Energía Solar (ASOLMEX) como aquella desarrollada mediante centrales iguales o superiores a 0,7 MW.
Los otros 5411 MW pertenecen a generación distribuida, segmento conformado por instalaciones menores a 0,7 MW conectadas principalmente en viviendas, comercios e instalaciones industriales. Los datos muestran que alrededor del 40% de la capacidad fotovoltaica mexicana ya se encuentra detrás del medidor o próxima a los centros de consumo.

Esta composición confirma que la expansión solar mexicana avanza mediante dos mercados paralelos. Por un lado, las grandes plantas vinculadas con contratos, permisos e infraestructura de transmisión; por otro, miles de sistemas distribuidos impulsados por usuarios que buscan reducir sus costos eléctricos.
Las empresas que buscan liderar la próxima expansión solar
La distribución de los proyectos adjudicados muestra una concentración significativa de capacidad en un grupo de desarrolladores. Thermion Energy, Oak Creek, Terralia, Fisterra Energy y Cubico México encabezan el esquema mixto, aunque no todas sus iniciativas corresponden exclusivamente a tecnología fotovoltaica.
Thermion Energy aparece como la principal adjudicataria por volumen, con más de 1.600 MW distribuidos entre Montecristo, Delaro, Energeo Los Molinos, Santa Gertrudis, El Guajillo y Sol de Sonora 70.
La compañía lidera así la capacidad seleccionada dentro del esquema mixto. Sin embargo, no existe todavía una confirmación pública completa que permita determinar qué proporción de esos 1600 MW corresponde específicamente a centrales fotovoltaicas, por lo que su cartera debe contabilizarse dentro del mapa renovable general y no íntegramente como potencia solar.
Fisterra Energy, con aproximadamente 659 MW. La empresa fue seleccionada con Planta Solar Haab Kiin, de 123 MW; Planta Solar Cerro Colorado, de 123,2 MW; y Planta Solar San Simón, cuya capacidad rondaría los 455,7 MW.
Cubico México también ocupa un lugar relevante. La compañía concentra cerca de 578 MW mediante Parque Fotovoltaico Energías Renovables de Tamaulipas, Kiin, Hecelchakán y Saas.
Sunora y Cimarrón Solar alcanzaron cerca de 300 MW cada una, mientras Freeman Energy, junto con Quantum Energía, sumó aproximadamente 270 MW mediante el proyecto fotovoltaico Las Garzas.
Atlántica Renewable Power México obtuvo 200 MW distribuidos entre dos desarrollos fotovoltaicos más 30 MW de almacenamiento cada uno, mientras Solarig alcanzó aproximadamente 108 MW con PV Sandom Solar y PV Moquel Solar.
Atlas Renewable Energy también aparece entre las compañías seleccionadas, mediante los proyectos CFV Concepción Mendizábal Fase 1, Fase 2 y Fase 3, reforzando su presencia en el mercado mexicano.
Al esquema mixto se añade la Convocatoria de Proyectos Privados de Generación de 2025, en la que Sunstone Power se posicionó como el principal actor fotovoltaico. Respaldada por Copenhagen Infrastructure Partners, la empresa desarrollará La Alegría, de 694,2 MW, y La Esperanza, de 350,7 MW, ambas en Campeche.
En conjunto, los proyectos superan 1.044 MW solares y estarán acompañados por 470,1 MW de almacenamiento y 1.920 MWh de capacidad energética.
Dhamma Energy México también concentra una cartera relevante mediante Saturno Solar, Akuwa Solar y Delfín Solar, ubicados en Hidalgo. Los tres proyectos suman aproximadamente 459 MW fotovoltaicos y 147,5 MW de baterías.
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En el mismo estado, Alten Energías Renovables desarrollará Alten Hidalgo, de 113,3 MW, mientras Green Park Energy, filial de Iberdrola, avanzará con Tecozautla, de 122,3 MW. Iberdrola también obtuvo El Toro, de 107 MW, en Guanajuato.
El grupo se completa con Energía Solar Herrera, que desarrollará 231 MW en Puebla; CGS Solarmex I, con 108,9 MW en Zacatecas; Solarig, con 122,5 MW en Tamaulipas; Global Solar America 2, con 108,7 MW en Hidalgo; y Gemex, con 147 MW en Veracruz.
La ampliación del mercado no solo moviliza a desarrolladores. Fabricantes de módulos, inversores y sistemas de almacenamiento, junto con empresas constructoras, también buscan posicionarse frente al volumen de proyectos previsto para 2028 y 2029.
Durante Future Energy Summit (FES) México, Huawei destacó su permanencia en el país desde 2001 como una de sus principales ventajas competitivas. La compañía cuenta en Querétaro con uno de sus tres centros globales de soporte técnico, desde donde atiende operaciones en toda América Latina. A ello añade 28 almacenes distribuidos estratégicamente en México. La tecnológica también suministra inversores fotovoltaicos y sistemas de almacenamiento para Puerto Peñasco de la CFE.
Sungrow también refuerza su estructura local mediante un hub establecido en México para atender al mercado regional. La compañía amplía sus equipos técnicos y comerciales ante la expectativa de una mayor demanda de inversores, baterías y servicios de puesta en marcha. Para el fabricante, México se convirtió en uno de los mercados más relevantes de América Latina.
En el segmento de ingeniería y construcción, Elecnor apuesta por su trayectoria como principal carta de presentación. La empresa inició sus actividades en México en 1992 y acumula más de tres décadas de presencia ininterrumpida, con experiencia en proyectos eléctricos y capacidades como contratista EPC.
JA Solar, con más de 12 años de presencia en México, se define como un fabricante “forjado por el fuego de la generación distribuida”, un segmento que ya supera los 5,4 GW instalados.
Otros fabricantes de módulos y de estructuras para parques fotovoltaicos que se posicionan son Yingli Solar, Jinko Solar, Schletter, Arctech Solar, Axial, entre otros.
La competencia, por tanto, se extenderá a toda la cadena de valor. Los desarrolladores deberán asegurar proyectos y contratos, mientras los fabricantes competirán por suministrar módulos, inversores y baterías, y los EPCistas buscarán convertir las adjudicaciones en centrales operativas.
La capacidad de ofrecer soporte local, repuestos, garantías, financiamiento y servicios posventa será tan relevante como el precio de los equipos. Con varios gigavatios programados para entrar en construcción durante un periodo reducido, las compañías con presencia consolidada en México parten con una ventaja frente a proveedores sin infraestructura propia en el país.
De Sonora y Coahuila a los nuevos polos de inversión
El mapa de las plantas de gran escala mantiene una concentración territorial marcada. Casi el 60% de los 8.168 MW operativos se encuentra en Sonora, Aguascalientes, Chihuahua y Coahuila, cuatro estados con elevada irradiación y una trayectoria consolidada en el desarrollo fotovoltaico.
Sonora conserva una posición central por sus condiciones naturales y por la expansión del complejo Puerto Peñasco. La CFE prevé que la instalación alcance 1 GW de potencia, reforzando el peso de la empresa estatal dentro del crecimiento solar de gran porte.
México dispone de una irradiación media estimada en 6,36 kilovatios hora por metro cuadrado al día. ASOLMEX calcula que el potencial técnico supera los 1.800 GW en zonas con factores de planta mayores al 20%, aunque su aprovechamiento está condicionado por la cercanía a la red y la capacidad de evacuación disponible.
La próxima ola de proyectos podría modificar esa concentración. Campeche, Hidalgo, Tamaulipas, Guanajuato, Puebla, Zacatecas y Veracruz aparecen entre los territorios seleccionados para albergar nuevas centrales acompañadas, en numerosos casos, por almacenamiento.
El desarrollo distribuido presenta un panorama más diversificado. Cerca del 65% de su capacidad se concentra en Jalisco, Nuevo León, Chihuahua, Guanajuato, Coahuila, Michoacán, Estado de México, Sonora, Yucatán y Ciudad de México.
La combinación de ambos modelos permite observar dos mapas distintos. El norte lidera las centrales de gran escala, mientras que la generación distribuida presenta una expansión más extendida hacia el centro, el occidente y las principales zonas metropolitanas.


