India, el tercer mayor generador solar del mundo, vertió alrededor del 4,2% de su producción fotovoltaica durante julio y agosto, pese a atravesar un período de demanda eléctrica récord y a mantener una fuerte expansión de nueva capacidad.
Según el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA), el país registró 1462 millones de unidades de generación solar vertida en esos dos meses, dentro de un total de 1835 millones de unidades renovables que no pudieron ser absorbidas por el sistema.
El dato contrasta con el fuerte crecimiento de la tecnología. La generación solar aumentó 39% interanual durante el segundo trimestre del año fiscal 2026-27 y explicó cerca del 58% del incremento de la producción renovable del período.
Además, el 30 de septiembre India alcanzó un nuevo récord diario de generación solar, con 705 millones de unidades.

Pero el aumento de producción no estuvo acompañado al mismo ritmo por la infraestructura necesaria para integrarla.
La capacidad fotovoltaica del país llegó a 168 GW en agosto de 2026, alrededor del 30% de los 555 GW de capacidad eléctrica total instalada. Sólo el carbón y el lignito, con 231 GW, mantenían una escala superior.
Al mismo tiempo, la demanda máxima de electricidad alcanzó 270 GW el 16 de julio, frente a 230 GW en el mismo trimestre del año anterior.
La presión sobre el sistema no fue menor: durante 62 de los 92 días del trimestre, el pico diario de demanda se produjo precisamente en horas de generación solar.
Aun así, parte de esa producción debió verterse.
La explicación apunta principalmente a restricciones operativas, limitaciones de transmisión y falta de suficiente capacidad de almacenamiento para desplazar excedentes hacia las horas vespertinas y nocturnas.
Sólo 9,1 GWh de BESS operativos frente a 151 GWh licitados
La brecha de almacenamiento aparece como uno de los principales cuellos de botella.
India contaba con aproximadamente 9,1 GWh de sistemas BESS operativos, mientras otros 3 GWh estaban previstos para entrar en funcionamiento hacia diciembre de 2026.
El contraste con la cartera licitada es considerable.
Hasta agosto, el país había adjudicado aproximadamente 290 GWh de proyectos de almacenamiento, de los cuales 151 GWh correspondían a baterías y otros 142 GWh a almacenamiento hidroeléctrico por bombeo.
Es decir, la capacidad BESS ya contratada multiplica ampliamente a la que efectivamente está disponible hoy para operar el sistema.
Durante los picos nocturnos, el almacenamiento aportó hasta 5,5 GW, frente a 4,1 GW del trimestre anterior, aunque todavía cubrió apenas entre 1% y 2% de la demanda nacional en esos momentos.
CREA advierte que esa diferencia entre generación renovable, red y flexibilidad debería ser considerada también al momento de definir nueva capacidad térmica.
“La energía solar satisface cada vez más la demanda de electricidad diurna, mientras que el almacenamiento ayuda a cubrir los picos de demanda vespertinos y nocturnos”, señaló Manoj Kumar, analista de CREA en India.
El especialista agregó que una planificación coordinada entre demanda futura, renovables y almacenamiento permitiría evitar nueva capacidad que luego pueda quedar infrautilizada.
La tensión ya empieza a ser visible en la operación.
Mientras la solar marcó máximos históricos y la generación renovable sin incluir gran hidroeléctrica superó por primera vez los 100 BU, hasta alcanzar 101 BU, la infraestructura disponible todavía no logra absorber toda esa producción.
Con 168 GW solares instalados, 39% de crecimiento interanual y un curtailment de 4,2% en julio y agosto, India enfrenta ahora uno de los desafíos centrales de su próxima etapa energética: que la expansión de renovables avance acompañada por transmisión y almacenamiento suficientes para evitar que una parte creciente de esa electricidad termine vertiéndose.

