El boom de licitaciones renovables que atraviesa Centroamérica está modificando la forma en que los desarrolladores diseñan sus proyectos y, para María José Muñiz, Directora Comercial (CCO) & Strategy de Asturmadi Reneergy, ese cambio ya comienza a reflejarse en una preferencia por las estructuras fijas frente a los trackers.
La ejecutiva sostuvo que, en un contexto de precios de la energía cada vez más ajustados y módulos fotovoltaicos más competitivos, hoy pesan más la previsibilidad financiera y los costos operativos que la búsqueda de la máxima generación.
"En Guatemala, y en Centroamérica en general, sobre todo debido a la latitud en la que estamos ubicados, la estructura fija a día de hoy predomina sobre las instalaciones de tracker", explicó en exclusiva Muñiz durante Future Energy Summit Guatemala 2026.
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La tendencia acompaña el momento que vive la región. Mientras Guatemala adjudicó 1258 MW en la PEG-5, con un fuerte protagonismo de proyectos solares con almacenamiento, Honduras prepara una licitación de 1500 MW y Panamá consolida procesos con precios renovables cada vez más competitivos, elevando la presión sobre los desarrolladores para presentar ofertas más eficientes y financieramente sólidas.
La ejecutiva atribuyó ese cambio, en parte, a la fuerte caída del precio de los módulos fotovoltaicos, que permite compensar la diferencia de producción respecto de un tracker mediante una mayor relación entre potencia nominal y potencia pico.
"El precio del módulo ahora mismo es muy competitivo, con lo cual, con un aumento del ratio de potencia nominal a potencia pico se pueden conseguir valores de generación de energía muy similares a los del tracker", explicó.
Sin embargo, sostuvo que el factor que hoy termina inclinando la balanza es la bancabilidad del proyecto.
"Con la fija el modelo financiero es mucho más fiable, puesto que no tienes un coste que no esté bien definido en la parte de operación y mantenimiento", afirmó. En ese sentido, explicó que en los trackers tanto la estimación de generación —condicionada por variables como las alarmas de viento— como los costos de operación y mantenimiento pueden presentar mayores desvíos respecto de las proyecciones iniciales.
La transformación del mercado no pasa únicamente por el plano financiero. El crecimiento de la potencia de los módulos también obliga a revisar criterios de diseño estructural y montaje, especialmente en mercados expuestos a condiciones climáticas extremas.
"Ya estamos alcanzando un tamaño casi de 2,4 metros por 1,2 metros aproximadamente; es un tamaño muy considerable", señaló Muñiz.
Frente a ese escenario, explicó que Asturmadi Reneergy trabaja junto a los principales fabricantes de módulos para optimizar la fijación entre paneles y estructuras.
"Tenemos que trabajar mano a mano con los principales fabricantes de módulos para definir la fijación del módulo a la estructura", sostuvo.
La compañía respalda esa experiencia con proyectos desarrollados en el Caribe.
"Muestra de ello son los casi 900 MW que tenemos instalados en Dominicana y Puerto Rico en los últimos años, donde el nivel de viento llega a 270 o 280 km/h", destacó.
Para la ejecutiva, la evolución tecnológica también cambió la manera de evaluar una planta fotovoltaica.
"La planta solar no deja de ser un modelo financiero", resumió. Bajo esa lógica, explicó que el análisis ya no pasa únicamente por el CAPEX inicial, sino también por el ahorro durante el montaje, la operación y el mantenimiento del parque.
Centroamérica gana protagonismo en el mapa renovable
Las licitaciones que avanzan en la región refuerzan esa lectura. Guatemala ya anticipó una PEG-6, enfocada en incorporar cerca de 300 MW de energía firme, además de una nueva expansión de transmisión mediante la PET-4. Honduras busca relanzar su proceso por 1500 MW, mientras que Panamá continúa consolidando contratos renovables con precios cada vez más competitivos.
En ese escenario, Muñiz consideró que la región reúne condiciones para consolidarse como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento.
"Centroamérica realmente va a tener una situación privilegiada en cuanto a renovables", sostuvo.
La ejecutiva explicó que esa ventaja responde a una matriz eléctrica diversificada, donde conviven recursos hidroeléctricos, geotérmicos y solares, además de un sistema regional interconectado que favorece el desarrollo de nuevos proyectos.
"Ya tiene una matriz con un buen porcentaje renovable; contamos en Centroamérica con hidroeléctrica, geotermia y una solar que crece cada día más rápido. Realmente se posiciona como uno de los hubs renovables con mayor capacidad de desarrollo", subrayó.
Bajo esa perspectiva, Asturmadi Reneergy definió Centroamérica y el Caribe como una de sus principales apuestas de crecimiento. Guatemala ocupa un lugar central dentro de esa estrategia: la compañía participó en una de las primeras plantas fotovoltaicas construidas en el país en 2014 y actualmente cuenta con oficina local.
"Centroamérica y el Caribe son una de las zonas prioritarias y objetivas para nosotros. Principalmente en Guatemala: mi primera experiencia fue allá por 2014, en una de las primeras plantas que se construyeron en el país, y ahora mismo ya tenemos oficina local aquí. Lo que nos interesa es convertirnos en uno de los referentes del sector, respaldados por esa experiencia que traemos desde 2014", concluyó.

