La incorporación de baterías a los proyectos renovables no representa simplemente un complemento tecnológico para las plantas solares. Para los EPCistas, el desarrollo de proyectos híbridos introduce una lógica completamente distinta de ingeniería, construcción, abastecimiento y operación.
Así lo plantea Juan Bautista Garrahan, actual gerente de Proyectos de Grupo Zenit, quien advierte que los proyectos solares con almacenamiento deben abordarse prácticamente como dos plantas diferentes.
“Nosotros los híbridos los tomamos como si fueran dos plantas prácticamente, porque tienen una lógica y una cadena de suministros distinta que el parque solar”, sostiene Garrahan.
Según explica, aunque existen similitudes entre ambas tecnologías, la incorporación de baterías modifica buena parte del diseño del proyecto. Cambian los equipos, los procesos constructivos, los sistemas de control y los requerimientos técnicos asociados a la operación.

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“Más allá de que tenga ciertas similitudes, los equipos ya varían en gran parte respecto del solar y tiene una lógica de construcción distinta. Entonces, creo que es importante tomarlo como dos construcciones, dos plantas por separado”, señala.
El ejecutivo destaca que uno de los principales aprendizajes para las empresas constructoras está vinculado a los sistemas propios del almacenamiento: refrigeración de baterías, control de ciclos de carga y descarga, gestión energética y controladores de inyección.
“Hay que aprender todo lo que refiere a sistemas de refrigeración de baterías, a diferentes cuestiones técnicas que requieren las baterías y que no requiere un parque solar. También aparece la introducción de un controlador de inyección de energía y el control de los ciclos de carga de las baterías”, detalla.
Para Garrahan, este cambio tecnológico obliga a los EPCistas a incorporar nuevos conocimientos y capacidades, especialmente en un contexto en el que el almacenamiento comienza a ganar lugar en las discusiones del mercado regional.
En Argentina, sin embargo, el ejecutivo advierte que todavía hay pocos proyectos híbridos que nazcan desde su origen con esa configuración. Si bien reconoce que existe movimiento y expectativa a partir de las últimas licitaciones, aclara que la rentabilidad del almacenamiento aún depende mucho del caso de negocio específico.
“En Argentina hay poco proyecto híbrido que nazca como proyecto híbrido. La verdad es que todavía los vertimientos que se observan no llegan a repagar ese proyecto de baterías, ese almacenamiento”, afirma.
La mirada de Grupo Zenit se da en un momento de fuerte expansión de la compañía en el país. Según Garrahan, la empresa nació con proyectos en Chile y tuvo allí su primera experiencia híbrida en 2022. Pero desde 2024 tomó mayor fuerza en Argentina, en paralelo con una nueva etapa de desarrollo renovable y con el freno de algunos segmentos del mercado chileno.
“Empezamos con proyectos en Chile. De hecho, el primer híbrido en el que trabajamos fue en 2022 en Chile. Y de ahí, en esta nueva etapa de renovables en Argentina, la empresa tomó mucha más fuerza acá en el país”, recuerda.
El crecimiento local fue significativo. Garrahan asegura que durante el último año Grupo Zenit instaló más de 400 MW en Argentina y llegó a superar los 300 empleados en el pico de actividad.
“El año pasado instalamos más de 400 megas acá en el país”, precisa. Y agrega: “Llegamos a superar los 300 empleados el año pasado en el pico de personal”.
La compañía participa en proyectos de gran escala y también en iniciativas de generación distribuida, incluyendo desarrollos vinculados al RENMDI. A partir de esa experiencia, ahora busca ampliar su presencia regional.
Entre los mercados bajo análisis aparecen Chile, México y Ecuador. En el caso chileno, la empresa mantiene interés pese al freno de los PMGD, especialmente por las oportunidades asociadas al almacenamiento. En paralelo, observa nuevos espacios de crecimiento en otros países de la región.
“Hoy estamos buscando ampliar hacia otros países. En Chile seguimos, a pesar de este parate, buscando establecernos más firmes ahora con todo esto de las baterías y el almacenamiento, tanto en PMGD como en proyectos. También estamos mirando México y Ecuador”, indica Garrahan.
Uno de los diferenciales que destaca el ejecutivo es que Grupo Zenit cuenta con personal y maquinaria propia para la construcción de proyectos. Según su análisis, esa estructura le permite tener mayor flexibilidad para trasladarse a nuevos mercados y responder a distintas necesidades de los clientes.
“Nuestra característica es que tenemos todo el personal propio y maquinaria propia para la construcción de los proyectos. Eso nos da mucha flexibilidad al momento de trasladarnos hacia algún otro país a construir”, explica.
Para Garrahan, esa capacidad operativa puede ser clave en mercados emergentes o en países limítrofes con Argentina, donde la logística resulta más sencilla y donde las empresas buscan contratistas con experiencia comprobada en proyectos renovables.
El avance del almacenamiento, sin embargo, abre un desafío adicional. Ya no alcanza con saber construir parques solares. Los nuevos proyectos exigen capacidades técnicas específicas, planificación diferenciada y una mirada integral sobre dos tecnologías que conviven, pero que no se comportan igual.
En ese sentido, el mensaje de Grupo Zenit apunta a una transformación del rol de los EPCistas en la región: quienes quieran participar en el mercado híbrido deberán incorporar nuevas competencias, entender la lógica de las baterías y prepararse para proyectos más complejos desde el punto de vista técnico y operativo.
“Introduce muchos términos técnicos nuevos”, resume Garrahan, al describir el salto que implica pasar de una planta solar tradicional a un proyecto híbrido con almacenamiento.

