IDC Energía avanza con el Parque Solar Taíno I y prepara dos nuevos megaproyectos híbridos en República Dominicana, con los que buscará ampliar su participación en las próximas licitaciones de generación renovable y almacenamiento.
En diálogo exclusivo con Energía Estratégica, Rafael Jáquez, representante autorizado de IDC Energía, reveló que Taíno II y Quisqueya Verde sumarán 197,34 MW nominales de capacidad solar y 395,2 MWh en sistemas de baterías.
“El almacenamiento es el pilar central de nuestra estrategia. En IDC Energía ya no concebimos proyectos renovables a gran escala sin BESS”, manifestó Jáquez.
La compañía dio a conocer estos desarrollos tras resultar adjudicataria en la licitación dominicana con almacenamiento obligatorio, un proceso que recibió propuestas por 1655 MWp frente a una demanda inicial de 600 MW.

Finalmente, se asignaron 325,69 MW de nueva capacidad renovable, acompañados por sistemas BESS equivalentes al 50% de la potencia contratada. El resto de la demanda quedó sin adjudicar porque las ofertas superaron el precio de referencia del concurso. Entre los cinco desarrolladores ganadores, IDC Energía obtuvo 84,70 MW para el proyecto Taíno Solar I.
“Haber resultado adjudicatarios representa la consolidación de nuestra visión a largo plazo: liderar la transición energética en la República Dominicana garantizando no solo energía limpia, sino energía firme y gestionable”, sostuvo el representante autorizado.
Jáquez explicó que el principal diferencial de la oferta estuvo en la estructuración técnica y financiera, ya que el modelo contempló la degradación de los equipos, los ciclos de carga y descarga y la reposición progresiva de capacidad durante los 15 años del contrato de compraventa de energía.
“Entendimos desde el primer momento que integrar almacenamiento (BESS) no es simplemente ‘añadir baterías’ a un parque solar”, advirtió el ejecutivo.
La optimización permitió presentar una tarifa competitiva sin comprometer la bancabilidad. La empresa estructuró el proyecto con modelos financieros capaces de anticipar el comportamiento del activo durante toda la vigencia contractual.
Taíno I apunta a entrar en operación a mediados de 2028
El contrato de Taíno I estableció un plazo de 24 meses para alcanzar la operación comercial, prevista para mediados de 2028.
Durante los próximos 12 meses, IDC Energía concentrará sus esfuerzos en alcanzar el cierre financiero y formalizar los contratos de ingeniería, procura y construcción bajo una modalidad llave en mano.
El programa de ejecución prevé completar durante 2027 el 30% y luego el 70% de las obras civiles y metalmecánicas. A continuación, llegarán al emplazamiento los módulos fotovoltaicos, inversores, transformadores y contenedores del sistema BESS.
Con los equipos principales instalados, la empresa iniciará el comisionamiento y las pruebas requeridas por el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado.
Además de Taíno I, IDC Energía trabaja en una cartera que incrementará de manera significativa su presencia en el mercado dominicano.
El Parque Solar Taíno II tendrá una potencia de 126,5 MWp y 98,67 MW nominales en corriente alterna, junto con un sistema BESS de 49,5 MW durante cuatro horas, equivalente a 197,6 MWh.
Por su parte, Quisqueya Verde contará con 125,6 MWp, 98,67 MW nominales y otro sistema de almacenamiento de 49,5 MW y 197,6 MWh.
Ambas iniciativas totalizarán 252,1 MWp solares, 197,34 MW nominales y 395,2 MWh de almacenamiento.
IDC incorporará, además, un 10% de capacidad BESS adicional sobre el valor nominal en cada planta, reservado exclusivamente para la prestación de servicios auxiliares.
Nuevas licitaciones y el desafío de remunerar los servicios BESS
Las autoridades dominicanas preparan una nueva licitación para contratar los cerca de 300 MW que no fueron adjudicados en el primer proceso. También proyectan una convocatoria específica para incorporar 200 MW BESS en parques solares existentes.
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La iniciativa busca reforzar la capacidad firme del sistema, acelerar la instalación de baterías en activos operativos y evitar que toda la expansión dependa de nuevos proyectos greenfield.
IDC Energía confirmó que pretende competir en estos procesos con Taíno II, Quisqueya Verde y otras soluciones basadas en bloques de energía gestionable: “Tenemos la vocación de ser un actor protagónico”.
La propuesta tecnológica mantendrá sistemas con cuatro horas de duración, capacidad de formación de red o grid-forming y un margen adicional para servicios auxiliares.
La compañía consideró que las próximas licitaciones responden a la necesidad de acompañar el crecimiento fotovoltaico con infraestructura capaz de gestionar la producción y aliviar las restricciones operativas de la red.
“Sumar 200 MW de BESS a parques operativos es la solución más rápida para mitigar los vertimientos de energía y aliviar las líneas de transmisión”, consideró el representante autorizado.
Las baterías almacenarán parte de la producción diurna para entregarla durante el pico de demanda nocturna. Esta operación reducirá la curva de pato y permitirá aprovechar con mayor eficiencia la infraestructura de transmisión.
Durante el Future Energy Summit (FES) Caribe, representantes del sector anticiparon la preparación de procesos para incorporar más de 800 MWh de almacenamiento en el corto plazo, junto con una proyección cercana a 2000 MW BESS en los próximos años.
El siguiente desafío será establecer mecanismos que reconozcan económicamente todos los servicios prestados por estas tecnologías, más allá de la compraventa convencional de energía.
La primera licitación también confirmó, según IDC, que la banca y el mercado internacional están dispuestos a financiar proyectos híbridos, siempre que la distribución de riesgos sea compatible con estructuras de project finance.
Jáquez señaló, sin embargo, que República Dominicana deberá avanzar en reglas más precisas para la operación y remuneración de la potencia firme y los servicios auxiliares aportados por las baterías en el mercado spot.
“Las baterías responden en milisegundos para estabilizar la red; un marco regulatorio ágil que monetice estos servicios complementarios incentivará aún más la inversión en tecnologías de vanguardia”, destacó.
El debate cobra relevancia ante la acelerada expansión renovable del país. Las proyecciones compartidas para el mercado apuntan a cerca de 2 GW de capacidad solar instalada hacia 2027, acompañadas por al menos 600 MW BESS adjudicados y nuevos desarrollos en preparación.
IDC estimó que durante los próximos tres a cinco años la discusión sectorial dejará de enfocarse únicamente en la potencia fotovoltaica instalada y comenzará a valorar la capacidad efectiva de entregar generación despachable.
“Viviremos un cambio de paradigma profundo: la conversación pasará de la cantidad de ‘megavatios solares instalados’ a la capacidad de entregar ‘megavatios despachables 24/7’”, anticipó Jáquez.
En ese escenario, la hibridación entre generación solar y baterías se convertirá en el estándar del mercado. También surgirán oportunidades en inteligencia artificial, sistemas avanzados de gestión energética e instalaciones de baterías independientes en nodos congestionados.
República Dominicana ocupará, además, un lugar central en los planes regionales de la compañía. IDC utilizará el país como base para construir un modelo replicable en otros sistemas insulares y mercados de Centroamérica.
“La República Dominicana no es un mercado más para nosotros; es el ‘mercado ancla’ y el Hub estratégico para IDC Energía en la región”, enfatizó el ejecutivo.
La prioridad inmediata será ejecutar Taíno I, completar Taíno II y Quisqueya Verde y consolidar una cartera híbrida que integre generación fotovoltaica, almacenamiento de cuatro horas y servicios auxiliares.
A partir de esa experiencia, la compañía buscará desarrollar conocimiento técnico y financiero exportable hacia países con desafíos similares en dependencia de combustibles fósiles, congestión de redes y penetración creciente de fuentes renovables.

