Eni dio un paso decisivo para diversificar su negocio energético. La compañía italiana inició la construcción de una gigafactoría de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) en Brindisi, un proyecto con el que busca convertirse en uno de los principales proveedores europeos de sistemas de almacenamiento de energía y captar más del 10% del mercado regional de BESS hacia 2030.
El desarrollo estará a cargo de Eni Storage Systems, empresa conjunta entre Eni Industrial Evolution y FIB, perteneciente al Grupo Seri Industrial. La iniciativa contempla la producción de celdas, módulos y sistemas de almacenamiento en baterías destinados principalmente a respaldar la integración de energías renovables y mejorar la estabilidad de la red eléctrica.
La ceremonia de colocación de la primera piedra contó con la participación del ministro de Empresas y del Made in Italy, Adolfo Urso, y marca el inicio de la reconversión de una antigua área industrial de Versalis, filial química de Eni.
La inversión responde al fuerte crecimiento previsto para el almacenamiento energético en Europa.

Según estimaciones de Wood Mackenzie citadas por la compañía, la demanda de sistemas estacionarios de baterías pasará de 36 GWh en 2025 a cerca de 138 GWh en 2030, impulsada por la necesidad de integrar una mayor participación de energías renovables en el sistema eléctrico.
Con ese escenario como telón de fondo, Eni proyecta alcanzar una capacidad conjunta de 16 GWh anuales entre la nueva planta de Brindisi y la gigafactoría que Seri Industrial ya desarrolla en Teverola.
La mitad de esa producción se concentrará en Brindisi, donde además se instalará una planta de ensamblaje de sistemas BESS capaz de integrar módulos fabricados tanto localmente como en la instalación de Caserta.
Mucho más que una fábrica de baterías
El proyecto contempla una segunda etapa que ampliará el alcance industrial del complejo.
Además de fabricar celdas y módulos, Brindisi incorporará la producción de material activo de cátodos LFP y una planta de reciclaje de baterías, configurando una cadena de valor integrada para abastecer ambas gigafactorías.
Con ello, Eni busca reducir la dependencia europea de proveedores extracomunitarios y fortalecer la autonomía industrial en una tecnología considerada estratégica para la transición energética.
"Hoy iniciamos una actividad completamente nueva para Eni, con un enorme potencial de crecimiento. Esta inversión permitirá desarrollar una cadena de valor local capaz de generar empleo, reforzar la autonomía estratégica europea y acompañar la descarbonización sin perder competitividad", afirmó Giuseppe Ricci, director de Operaciones para la Transformación Industrial de Eni.
La petrolera acelera su transformación
La entrada en el negocio de las baterías representa uno de los movimientos más relevantes de Eni en su estrategia de transformación industrial.
La compañía considera que el almacenamiento será una infraestructura clave para respaldar el crecimiento de las energías renovables, almacenando los excedentes de generación cuando la oferta supera la demanda y devolviendo esa energía a la red en los momentos de mayor consumo.
Desde Seri Industrial también destacaron el carácter estratégico del proyecto.
"Cuando el cambio se apoya en una visión industrial sólida y en tecnologías competitivas para la transición energética, puede convertirse en una oportunidad extraordinaria de crecimiento para Italia", señaló Vittorio Civitillo, consejero delegado de Seri Industrial y FAENIX.

