Return alcanzó el cierre financiero e inició la construcción de su primera cartera de almacenamiento en baterías en España, compuesta por tres proyectos independientes en Güeñes, Baracaldo y Lezama, en Vizcaya, que suman 55 MW / 220 MWh.
Según la compañía, se trata de la mayor cartera BESS independiente de España que logra financiación bancaria y entra en construcción hasta la fecha, un paso que lleva estos activos desde el desarrollo hacia una fase efectiva de ejecución.
La estructura financiera incluye €50 millones aportados por Rabobank para construcción y otras garantías crediticias, mientras que ENGIE respalda el modelo de ingresos mediante un contrato de tolling a 10 años firmado con Return.
El esquema se completa con CATL como proveedor de la tecnología de baterías y de los servicios de mantenimiento a largo plazo, mientras que Enerland estará a cargo de la ejecución de los tres proyectos sobre el terreno.

La cartera tendrá una duración aproximada de cuatro horas: podrá entregar 55 MW de potencia de forma simultánea durante unas cuatro horas, hasta alcanzar los 220 MWh de capacidad energética disponible antes de requerir recarga.
La entrada en operación comercial está prevista para el segundo semestre de 2027.
“Este hito demuestra que el almacenamiento en baterías en España se ha convertido en una infraestructura susceptible de recibir inversión”, señaló Steve Sceery, director de Return Spain.
El ejecutivo destacó que la compañía logró reunir “el modelo de ingresos a largo plazo, la financiación, la tecnología y las capacidades de ejecución necesarias para llevar estos proyectos hasta la fase de construcción”.
El elemento clave para destrabar la financiación fue el acuerdo de tolling con ENGIE, anunciado previamente por las compañías. Bajo ese modelo, Return mantiene la propiedad y operación de los activos, mientras ENGIE gestiona la participación de las baterías en los distintos mercados energéticos españoles.
Esa estructura aporta visibilidad de ingresos a largo plazo, uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el desarrollo de BESS independientes en España.
“El almacenamiento en baterías se está convirtiendo en un elemento fundamental de los sistemas eléctricos modernos”, afirmó Jean-Nicolas Lejeune, director general de las actividades de Supply and Energy Management de ENGIE Iberia.
“Nuestro acuerdo con Return proporciona a esta cartera la visibilidad de ingresos que necesitaba para alcanzar el cierre financiero”, agregó.
Desde Rabobank, Carol Kort, director ejecutivo de Project Finance, definió la operación como “un hito importante para el mercado energético español”, en momentos en que el almacenamiento empieza a ganar peso dentro del financiamiento de nueva infraestructura energética.
Durante la fase de construcción, se espera que los tres proyectos generen alrededor de 50 puestos de trabajo locales a tiempo completo en el entorno de Bilbao.
De pipeline a construcción: el próximo desafío del storage español
La cartera llega en un momento en que el rápido crecimiento de la generación renovable eleva la necesidad de flexibilidad dentro del sistema eléctrico español.
Los BESS permiten absorber electricidad durante períodos de alta producción solar y eólica y devolverla posteriormente cuando aumenta la demanda o disminuye la generación renovable.
También pueden reducir vertidos, aportar servicios de balance y reforzar la estabilidad de la red, un aspecto que ganó mayor protagonismo tras las recientes interrupciones registradas en el sistema eléctrico español.
Los tres activos de Return estarán conectados en torno a Bilbao y buscarán aportar precisamente esa capacidad de flexibilidad a una región que deberá integrar volúmenes crecientes de generación renovable.
Para la compañía, el cierre financiero supone además el salto desde el desarrollo hasta la construcción en uno de sus mercados prioritarios en Europa.
Return mantendrá la propiedad y operación de los proyectos a largo plazo, aplicando un modelo integrado que abarca desarrollo, estructuración comercial, financiación, construcción y gestión posterior de los activos.
La operación deja además una señal para el mercado español: el almacenamiento independiente empieza a encontrar estructuras capaces de combinar deuda bancaria, contratos de largo plazo y proveedores tecnológicos para avanzar hacia construcción.
Con 55 MW / 220 MWh ya en obras y operación prevista para 2027, la cartera de Vizcaya se convierte así en uno de los primeros casos de escala que buscan demostrar la bancabilidad del BESS independiente en España.

