España elevará por encima de €17000 millones la inversión prevista para desarrollar su red de transporte eléctrico hasta 2030, un 30% más que los €13600 millones planteados inicialmente y un 144% por encima de la planificación actualmente vigente.
El salto se produce después de analizar las 2566 alegaciones recibidas durante la fase de audiencia pública. Ese proceso llevó a revisar al alza tanto la inversión como buena parte de la infraestructura inicialmente contemplada para acompañar el crecimiento de la electrificación, la generación renovable y el almacenamiento.
“Es la mayor inversión en redes eléctricas de la historia de este país”, sostuvo vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, durante su intervención en el Congreso de los Diputados
Además, vinculó el incremento con el mayor interés por conectar industria, vivienda y nueva generación al sistema.
El nuevo mapa contempla ahora 193 subestaciones, un 17% más que en la propuesta sometida inicialmente a audiencia pública.
También aumenta un 11% la longitud de las líneas eléctricas previstas, hasta alcanzar 6706 kilómetros, mientras que la infraestructura existente que deberá ser repotenciada crece un 6%, hasta 8164 kilómetros.
La revisión muestra además un cambio relevante frente a anteriores ciclos de planificación: la demanda pasa a ocupar el centro del desarrollo de la red.
De las propuestas recibidas, el 41% correspondió a demanda, ligeramente por encima de la generación, que concentró el 40%. El almacenamiento representó el 19% restante.
Esta presión se refleja directamente en las nuevas posiciones previstas en la red de transporte. Las destinadas a atender demanda conectada a través de las redes de distribución aumentaron un 52% frente a la propuesta original, hasta alcanzar 300 posiciones.
Para consumidores conectados directamente a la red de transporte, las posiciones aumentaron un 12%, hasta 162.
En paralelo, las destinadas a ejes ferroviarios y electrificación de puertos aumentaron un 75%, hasta 59 posiciones, reforzando el peso que empieza a adquirir la electrificación de nuevos usos dentro de la planificación.
La demanda gana peso frente a generación y almacenamiento
La expansión prevista responde a una transformación del sistema eléctrico español en la que la red debe absorber simultáneamente más generación renovable y un volumen creciente de nuevos consumos.
“Nuestra política energética ha generado un gran apetito por electrificar: más industria, más vivienda y más renovables”, señaló Aagesen al explicar el aumento de la inversión.
El cambio de escala es especialmente significativo frente al documento que salió a audiencia pública. Entonces, el Gobierno planteaba €13600 millones para cubrir las necesidades identificadas hasta 2030 y acompañar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030.
Tras las alegaciones, el presupuesto aumenta en más de €3400 millones.
La planificación deberá ahora continuar su tramitación antes de alcanzar su versión definitiva. Pero el nuevo volumen anunciado anticipa una expansión considerablemente mayor a la planteada inicialmente: más inversión, más subestaciones, más kilómetros de líneas y un peso creciente de la demanda en las decisiones sobre dónde reforzar la infraestructura eléctrica española.
